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Invento útil en poblaciones rurales

Colombiano diseñó turbina
que no necesita combustible

Este generador de energía se puede cargar en mula, tiene tres piezas, no necesita caídas de agua ni combustible y puede abastecer de electricidad a una mediana población rural sin costo.

Por Gustavo Riveros, Servicio Informativo Iberoamericano de la OEI, Bogotá Colombia. El ingeniero Hermógenes Gamboa Fajardo creó una turbina de tan sólo tres piezas en comparación con las 1.700 que requiere una turbina convencional, pero además, su máquina posee el récord mundial como la de más baja cabeza -únicamente necesita un metro de caída para generar diez kilovatios-, puede ser cargada a lomo de mula y es fácil de producir, reproducir y mantener; sin embargo, no es popular en Colombia.

GamboaHermógenes Gamboa Fajardo junto a su turbina

Fue ideada especialmente para los Llanos Orientales colombianos, región cuya riqueza hidráulica es incalculable, pero su potencial de generación eléctrica es bajo, más aún si se continúan aplicando los procedimientos tradicionales.

Y es que llevar un cable desde la ciudad más cercana (Villavicencio) hasta las regiones apartadas de esta inmensa planicie, donde la densidad de población es baja, es muy costoso y, sobre todo, no es rentable; pero aún así, este asombroso invento, que sí se aplica con éxito en otros países, en Colombia no se utiliza.

Entre las ventajas de esta máquina se puede mencionar que no necesita caídas de agua, no requiere combustible, cualquier persona que sepa cómo cambiar la llanta de un carro puede hacerle mantenimiento, es fácil de transportar y es muy económica.

Su desventaja es que necesita una infraestructura de obra civil que, aunque no es complicada, hace que pueda tomar de 1 a 2 años de estudios y obras previas para que funcione, pues cada sitio requiere un estudio mínimo de suelos, lluvias y otros análisis pertinentes.

Da la causalidad, dice su inventor, que las zonas más pobres del mundo son planas, especialmente en los sectores de Asia y África, por lo que allí se utiliza, ya que es cómoda y no tiene limitación en cuanto a su capacidad de generación, y no se sabe, ni para el caso importa, que es una innovación tecnológica colombiana.

Lo más extraordinario es que esta innovación culminó en 1977, y las Naciones Unidas reconocieron a su inventor en Nepal este aporte a la comunidad mundial en condiciones de pobreza, pero en Colombia, ni en los países vecinos, nadie sabe de ello.

La inteligencia no es huraña

Hermógenes Gamboa no persigue reconocimientos, pero sí le preocupa que a los inventores los encasillen como locos, huraños, seres raros, lo que en otros ámbitos de su vida personal los perjudica, pues "¿quién hace negocios con este tipo de personas?", se pregunta.

Esto obliga a los inventores colombianos a ocultarse, so pena de no ser tomados en serio, a pesar de las excelentes oportunidades de negocios que una persona imaginativa y creadora puede brindar a un empresario o inversionista avezado.

Gamboa Fajardo es ingeniero mecánico de la Universidad de los Andes, con especializaciones en turbomaquinaria y sistemas de transporte urbano realizadas en Suiza y Japón, tiene experiencia en cargos públicos -jefe de auditoría de sistemas de la Empresa de Energía de Bogotá-, pero, según afirma, su verdadera profesión es la de estudiante.

A nadie le "duele" la ciencia ni la tecnología en Colombia, denuncia. En el país no hay una cultura que respete y proteja los esfuerzos innovadores de los colombianos; en la práctica, la industria no tiene defensa internacional en este aspecto, pero el problema de fondo es que ningún gobierno tiene una política clara al respecto.

Es enfático al afirmar que si un colombiano descubriera la cura contra el SIDA, no le quedaría otro recurso legal que regalarla, ya que en la realidad los inventores y creativos están desprotegidos ante las grandes multinacionales, lo que se convierte en otro de los argumentos serios para que los inventores sean una "sociedad secreta".

Gamboa Fajardo también considera que desde "el gran Leonardo" nadie inventa nada. Se ha utilizado la palabra inventor con un criterio muy amplio, al punto que cualquier persona que haga algo novedoso es considerada como tal.

Sin embargo, define como inventor a alguien que busca soluciones novedosas a problemas típicos en todos los campos, comenzando por la industria, pasando por la estética, la faceta social, la teoría y la práctica organizativa, y finalizando en la prestación de servicios.

Al referirse a los inventos colombianos, afirma que aunque utilizan las ciencias básicas, sus creadores introducen formas diferentes de ver el mundo para solucionar los problemas, con elementos sencillos y materiales económicos, pues la pobreza tecnológica del tercer mundo obliga a simplificar.

Otros inventos

Hermógenes Gamboa también inventó la Unidad Autónoma de Inspección, un semáforo ubicado en los aeropuertos colombianos cuyo objetivo es reemplazar a una persona en la toma de decisiones por medio de sistemas aleatorios programados, a los que se puede indicar la probabilidad. Por ejemplo, si la Aduana le ordena a esta unidad que requise a 45% de los pasajeros, ella lo hace en forma autónoma y totalmente al azar, cumpliendo con el porcentaje indicado, lo que evita cualquier parcialidad.

Otro de sus inventos es una "Estrella", que al doblarse sobre sí misma, se convierte en un cubo dentro del cual cabe otra estrella idéntica. Este invento permite transportar dos cubos en uno (uno como estrella y otro como cubo). Su construcción parte de una sola hoja de papel o de cartón. Esta ‘Estrella’ representa la cuarta dimensión en un plano, pero su volumen es un cubo.

Así mismo, Gamboa Fajardo diseñó un "cubo multiempaques", que si se desdobla sobre sí mismo se convierte en otro cubo de las mismas dimensiones pero con otras caras y colores. Dentro del cubo se forman varios cubitos que tienen su tapa y sirven como cajones de un empaque multipropósito.

Las innovaciones de Gamboa Fajardo son laberínticas, como su mente, pero útiles. "Lástima que no se aprovechen aquí porque los colombianos están esperando a que se los inventen en otros países para creer en su existencia".

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