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Organización de Estados Iberoamericanos Para la Educación, la Ciencia y la Cultura |
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Informativo Iberoamericano Febrero 1999 (2) |
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Argentina:
un país que envejece |
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Casa típicas del barrio de La
Boca, Buenos AiresLa Argentina de principios de los años 70 ya era considerado un país con una población vieja, debido a que sus mayores habían superado la barrera del 7% de la población total. Índice que, internacionalmente, nos compara en este aspecto con los países desarrollados. Fotografía de Historia de la Literatura Universal, Editorial Oveja Negra |
Por Alí Mustafá, corresponsal del Servicio Informativo Iberoamericano de la OEI, Buenos Aires, Argentina. Recientes estudios demográficos indican que la Argentina es un país que envejece. En los últimos años, la tasa de nacimientos ha descendido considerablemente, mientras que los mayores de 65 años representan el 9 % de la población. Desde 1970 a la actualidad, el país aumentó su ritmo de envejecimiento y el promedio de hijos por mujer, que hace tres décadas era de 3.15, decreció en este final de siglo a 2.65. Para el INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos) esta proporción no cambiará, pudiendo traducir en valores lo siguiente: si hoy los mayores de 65 años son el 9 %, en el 2010 serán el 10% y en el 2025 ascenderán aproximadamente al 12%. |
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Basado en el bajo nivel de fecundidad (cantidad de hijos por mujer), también veremos disminuir la cantidad de adolescentes. Según el informe del Indec, hoy la población de menores de 15 años llega al 29% del total, con una proyección que hacia el año 2025 rondaría en el 22 %. Un somero análisis de esta realidad nos conduce a pensar que la tendencia demográfica se fortalece por la baja sostenida en los nacimientos, cuyo motivo principal radica en un nuevo modelo de familia como producto, a su vez, de diversos factores. Acerca de este tema se habló en la Cumbre Internacional sobre Población y Desarrollo, realizada en El Cairo, en 1994, donde el secretario de Población de la Argentina, Aldo Carreras, dijo que la disminución de la fecundidad significa una regresión, porque cuanto mayor sea el número de habitantes y mejor distribuido esté, más serán las posibilidades de crecimiento de un país. La Argentina de principios de los años 70 ya era considerado un país con una población vieja, debido a que sus mayores habían superado la barrera del 7% de la población total. Índice que, internacionalmente, nos compara en este aspecto con los países desarrollados. España, por ejemplo, ingresará al próximo milenio con 19 ancianos mayores de 65 años por cada cien habitantes. Italia tiene un índice de fecundidad de 1.2 hijo por mujer, lo que significa que en 50 años habrá descendido su población de 57 a 38 millones. En tanto, en EEUU se estima que en el 2050 habrá más personas mayores de 65 años que de 20. Consecuencias Los argentinos elegimos un patrón de familia con pocos hijos que, en muchos casos, estos no llegan a cubrir el reemplazo generacional: dos hijos por dos padres. Las circunstancias que revelan esta realidad son complejas y se centran básicamente en la situación económica. Los especialistas del Centro de Estudios de Población analizaron el problema. El informe indica, como factores externos influyentes en el descenso de la fecundidad a: el proceso de urbanización en el cual el tipo de vivienda no se presta a la expansión familiar. El ingreso de la mujer al mercado laboral, lo que significa menor tiempo de dedicación para sus hijos, y la influencia de la televisión en la planificación familiar, destacando que, tanto aquí como en África, se ven películas norteamericanas que inducen a un cambio cultural, trasmitiendo imágenes de familias chicas. Dicho informe considera la decisión de muchas parejas que prefieren tener menos hijos porque prevalece el valor de darles un mejor nivel de vida y una mejor calidad de educación. A partir del crecimiento de la esperanza de vida, que hoy para las mujeres es de 77 años y para los hombres de 70, según datos suministrados por el Indec, otro aspecto se suma para tener en cuenta: Es que, en poco tiempo más, todo este proceso pondrá en crisis el sistema previsional, debido a que aumentará la clase pasiva, y la clase activa tendrá que soportar sus demandas. Por lo tanto, el sistema de jubilaciones deberá replantearse. Las provincias y la capital La Argentina, así como contiene distintos paisajes y climas, tiene distintas realidades en las que se presentan, en muchos aspectos,diferencias bien marcadas. Los demógrafos del Indec sostienen que estas diferencias dependen de cómo se combinan tres factores: el número de hijos, la mortalidad y las migraciones internacionales e internas. Un caso es el de las mujeres del norte, que tienen un promedio de 3.7 hijos, mientras que las de la capital no superan el 1.7 y registra una natalidad de 15.2 por mil, y un 16 % de la sociedad porteña supera el límite de la tercera edad. La Patagonia sobresale por ser la región más joven. Tierra del Fuego tiene 33.3 nacimientos por mil, y en Neuquén y Santa Cruz sólo el 4% de sus habitantes son ancianos. Al norte, la provincia de Jujuy, con 30.7 nacimientos por cada mil habitantes, se encuentra en segundo lugar, y Córdoba, con 20.4 tiene uno de los registros más bajos del interior del país. OEI. |
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