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Organización de Estados Iberoamericanos Para la Educación, la Ciencia y la Cultura |
| Servicio
Informativo Iberoamericano Enero 1999 |
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En Bolivia prohíben importación de vehículos para proteger el medio ambiente Miles de vehículos usados de origen asiático han quedado en el Puerto Internacional chileno de Iquique sin poder ser enviados a su destino final: las ciudades bolivianas de La Paz, Cochabamba, Santa Cruz y otras, como consecuencia de un esfuerzo gubernamental que busca proteger el medio ambiente de estas urbes, afectadas ya por las emanaciones de gases. |
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![]() Esta situación provocó la protesta de los propietarios que debían realizar fuertes inversiones para mantener su coche en buenas condiciones durante períodos de trabajo |
Por Fernando Escóbar Salas, Corresponsal del Servicio Informativo Iberoamericano de la OEI, La Paz, Bolivia. Una prohibición expresa, emanada de las reparticiones gubernamentales bolivianas, en busca de proteger el medio ambiente, además de la empresa privada legalmente constituida, ha determinado la paralización de las importaciones de vehículos usados, generalmente de origen asiático, al mercado boliviano. Desde hace varios años, miles de automóviles descartados, provenientes del Japón u otros mercado asiáticos, comenzaron a inundar las ya abigarradas calles de las principales ciudades del país, contribuyendo a una elevación de los niveles de contaminación ambiental y subiendo también las estadísticas sobre accidentes de tránsito. |
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La regulación de tenencia de vehículos en los países de origen, obliga a sus propietarios a remplazarlos rápidamente, creando un parque de vehículos de descarte que es introducido por comerciantes internacionales a países del tercer mundo, especialmente a los de Sud América, y con mayor preferencia a Bolivia. El boom de las importaciones de vehículos usados a Bolivia benefició enormemente el desarrollo de ciudades chilenas como Iquique y Arica, puertos obligados que debe usar Bolivia en su condición de país mediterráneo, impuesta precisamente por Chile luego de la Guerra del Pacífico en 1879. La existencia de una zona de libre comercio en ambas ciudades volcó a no pocos comerciantes bolivianos y chilenos que se dedicaron al comercio de este tipo de automóviles, cuyos precios, más bajos que los legalmente importados, hacían accesible su tenencia a personas de recursos económicos medianos. Esta masiva importación dio paso a la aparición de cientos de líneas de radio taxis que inundaron las calles de las ciudades, prestando servicio de transporte público, pero también contaminando el medio ambiente con la emanación de gases, especialmente si se toma en cuenta que se trata de automóviles ya trabajados y con problemas técnicos. Precisamente, uno de esos problemas técnicos es el del sistema de dirección, pues, como es conocido, por normas internas, los vehículos en sus países de origen llevan el volante de mando a la derecha, en cambio, la norma existente en los países occidentales es de utilizarlo a la izquierda. Esta diferencia, y la masiva importación de vehículos con esa deficiencia, han aguzado la creatividad de mecánicos tanto de Bolivia como de Chile, quienes han montado talleres especializados en la realización de este cambio que implica la transformación de los vehículos que, por esta razón, ahora se conocen como "transformers", en alusión a una serie televisiva de ciencia ficción. Lo cierto es que los primeros cambios realizados adolecían de una serie de fallas, pues no se trata de un problema de simple solución. Esta situación provocó la protesta de los propietarios que debían realizar fuertes inversiones para mantener su coche en buenas condiciones durante períodos de trabajo; en cambio, el índice de accidentes por esta causa fue en ascenso. Poco a poco, esos talleres de transformación se fueron multiplicando en los dos países hasta adquirir la suficiente técnica para la realización de trabajos eficientes, de tal modo que, en la actualidad, el problema de cambio de sistema ha quedado definitivamente solucionado y a un costo relativamente bajo, con lo que también se redujo el nivel de accidentes por estas causas. Sin embargo, afectadas por esta importación masiva, las empresas importadoras de vehículos legalmente establecidas en el país emprendieron una verdadera cruzada contra la importación de "transformers" y apelaron a la protección del Estado a sus actividades, utilizando para ello los propios slogans existentes para la protección de los capitales legalmente invertidos en el país. Las presiones fueron demasiado fuertes hasta obligar a las autoridades a prohibir drásticamente la importación de automóviles con más de seis años de antigüedad con relación a su fecha de fabricación, medida que provocó una hecatombe en el sector de importación de transformers que, con fuertes inversiones, ya habían estocado grandes cantidades de estos vehículos en los mencionados puertos chilenos. Las empresas de transformación también debieron soportar un alto nivel de desempleo y, finalmente, el Estado boliviano debe afrontar ahora una elevación muy grande en las actividades del contrabando, medio por el cual se pretende introducir en el mercado boliviano las grandes cantidades de coches que se encuentran detenidos en los predios de las empresas importadoras. Lo cierto es que, una medida de protección del medio ambiente terminó protegiendo a los grandes capitales de las empresas legalmente establecidas, dejando sin trabajo a mucha gente y elevando los niveles de contrabando; además, debilitando la economía de una región que prácticamente vive del comercio con Bolivia. Sin embargo, el problema de contaminación persiste, pues poco o nada se ha hecho por el lied motiv de esta acción. OEI. |
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