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Servicio Informativo Iberoamericano
Noviembre 1999

Colombia

El Nuevo Mundo será un Mundo Nuevo con la literatura infantil y juvenil

La literatura infantil y juvenil es una ruta cierta en esa edad de oro para la formación de mejores adultos, pero al mismo tiempo es un mundo desconocido que podrá descubrirse en el más grande evento en torno al tema, como es el Congreso Mundial de la Organización Internacional para el Libro Juvenil (Ibby) y la Feria Iberoamericana de Libros Infantiles y Juveniles.

Silvia Castrillón, directora de Fundalectura, entidad responsable de la organización del Congreso Mundial de la Organización Internacional del Libro Juvenil (Ibby).
Fotografía Leopoldo Ramírez-OEI

Por Gustavo Riveros, corresponsal del Servicio Informativo Iberoamericano de la OEI, Santa Fe de Bogotá (Colombia).-

Aún falta un Nuevo Mundo por descubrir y conquistar, el insospechado y rico mundo de la literatura para niños y jóvenes que conforman los libros, las bibliotecas, las librerías, los autores, los editores y los ilustradores especializados en este difícil género literario que abre sendas de futuro para las generaciones de iberoamericanos que están arribando en su edad de oro al nuevo milenio.

La literatura infantil y juvenil de nuestros países es desconocida aún al interior de nuestros propios territorios y mucho más entre las naciones que conforman Iberoamérica, asegura Silvia Castrillón Zapata, directora de Fundalectura, considerada la principal entidad promotora de la lectura en Colombia.

Para conocer el Nuevo Mundo de la literatura infantil y juvenil se llevará a cabo en Cartagena de Indias la Primera Feria Iberoamericana de Libros Infantiles y Juveniles del 18 al 22 de septiembre del año 2000 y en forma simultánea se realizará el 27° Congreso Mundial de la Organización Internacional para el Libro Juvenil (Ibby), que agrupa a las representaciones de 64 países comprometidos con la idea de propiciar el encuentro de los niños y los jóvenes con los libros de buena calidad.

De acuerdo Con Silvia Castrillón, en la actualidad los índices de lectura de la casi totalidad de los países de Iberoamérica son bajos respecto a los países desarrollados, según se desprende de las encuestas. Y aunque no cree en las encuestas porque, según su concepto y experiencia, los encuestados, tal vez por pudor, siempre aseguran haber leído o estar leyendo por lo menos un libro así no sea verdad, los índices de lectura aún son bajos.

Para la directora de Fundalectura, sólo son confiables las estadísticas que se obtienen a través de sólidos sistemas de recolección informativa obtenida de bibliotecas públicas nacionales, como sucede por ejemplo en Inglaterra, pero ello no es posible en la mayoría de países iberoamericanos.

Pero además de los bajos índices de lectura, lo que más la preocupa es que se desconoce la magnitud de la falta de lectores entre los niños y jóvenes porque no se están llevando a cabo en la debida forma las acciones principales para formar lectores, como son: fomentar en el sistema educativo la formación de maestros y alumnos lectores; impulsar la dotación de bibliotecas escolares; y mejorar en forma sustancial los sistemas de bibliotecas públicas para garantizar el acceso a los libros de la población en general.

A pesar de ello, Silvia Castrillón no es pesimista. Cree que se lee más de lo que se piensa pero menos de lo que se necesita y piensa que el terreno está abonado para que se emprendan acciones conjuntas entre gobiernos, escuelas, organizaciones culturales y familias, con el fin de convertir a la Sociedad iberoamericana en una Sociedad Lectora.

Una de las misiones más importantes de quienes promueven la lectura en Iberoamérica es orientar a maestros y padres sobre qué libros deben suministrar a los niños y jóvenes, porque, según Castrillón, el análisis, la investigación y la difusión de obras de buena calidad, es fundamental, ya que con buena intención se le dan a niños y jóvenes libros que los alejan de la lectura o los deforman, en vez de brindarles goce, formación y conocimientos adecuados para su edad.

Para brindar una orientación profesional a padres, maestros, editores e investigadores, Silvia Castrillón recomienda consultar la Revista Latinoamericana de Literatura Infantil y Juvenil que edita Ibby y que "se ha convertido en tal vez la única guía internacional especializada en orientar sobre los avances de la literatura infantil y juvenil de nuestros países".

Para la directora de Fundalectura, el Congreso Mundial de la Organización Internacional para el Libro Juvenil (Ibby) y la Feria Iberoamericana de Libros Infantiles y Juveniles, determinarán, en gran medida, las acciones mundiales enfocadas a formar verdaderos lectores y los programas internacionales encaminados a permitir el acceso libre y permanente al libro.

Otra de las finalidades del Congreso y de la Feria es apoyar a quienes trabajan con niños y jóvenes alrededor de la literatura. Es por ello que se llevarán a cabo charlas con destacados autores del mundo literario, se expondrán los libros ganadores y finalistas del Premio Hans Christian Andersen y se conformarán espacios de diálogo internacional para el mutuo entendimiento e integración entre nuestros países alrededor del libro.

Silvia Castrillón aseguró que durante el Congreso se otorgará el Premio Hans Cristian Andersen, considerado el Premio Nobel de la Literatura Infantil y Juvenil que se concede cada dos años, desde 1956, a un escritor y un ilustrador por el conjunto de su obra.

La idea central del Congreso Mundial de la Organización Internacional para el Libro Juvenil (Ibby) es permitir una mirada a las relaciones existentes entre el continente americano y el Viejo Mundo y entre el norte y el sur en materia de intercambio cultural y, en particular, destacar el papel de la literatura infantil y juvenil en ese encuentro de dos mundos. Igualmente, será motivo de reflexión el papel que el libro y la lectura ocuparán en el desarrollo de los niños en el nuevo milenio, dijo Silvia Castrillón.

La televisión no es la competencia de la lectura, asegura, porque ver televisión y leer son actividades que se realizan en tiempos diferentes. La lectura permite regresar sobre una idea, desarrolla el sentido crítico (incluso para ver televisión), permite acceso al pensamiento complejo, es altamente satisfactoria y formativa, explora la interioridad del ser humano y enseña a organizar y priorizar los pensamientos. Por su parte, la televisión y los medios informáticos tan sólo son herramientas de uso, pero no la panacea a la que aluden algunos, porque lo importante es el proceso del pensamiento y los fines con que se usan.

En el Congreso se analizará la relación entre la literatura infantil y la televisión, así como otros temas, entre los que se destacan: literatura y niños en situación en conflicto; ética y literatura infantil; las imágenes en los libros para niños; la función social de la literatura, su democratización y acceso; las utopías y la literatura infantil; la diversidad y la multiculturalidad; la crítica literaria; la literatura y los niños con discapacidades; la traducción como mediación cultural; la literatura infantil y los adultos; la lectura y las nuevas tecnologías.

Finalmente, Silvia Castrillón asegura que el Congreso Mundial de la Organización Internacional para el Libro Juvenil (Ibby) y la Feria Iberoamericana de Libros Infantiles y Juveniles son una oportunidad para que bibliotecarios, autores, ilustradores, lectores, editores, educadores, críticos e investigadores se encuentren en torno a la literatura infantil y juvenil, una de las mejores posibilidades para que el Nuevo Mundo dé paso a un Mundo Nuevo.

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