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Octubre 1999 (2)

Bolivia

El agua no se crea, no se destruye, se contamina

Los científicos advierten sobre el hecho de que una gran parte de los casos de enfermedades como tifus, cólera , shigilosis, salmonelosis, loptospirosis y otras, pueden ser incorporadas al organismo humano a través del contacto cutáneo o mucoso, es decir, por el baño o lavado con aguas contaminadas.

Jóvenes bolivianos entran en contacto con la corriente de desagüe, desconociendo los serios peligros del contacto con este tipo de agua.
Fotografía Fernando Escóbar-OEI

Por Fernando Escóbar, Corresponsal del Servicio Informativo de la OEI, La Paz, Bolivia.-

Un grupo de científicos internacionales se reunió en La Paz y Santa Cruz para debatir sobre las alternativas y los avances tecnológicos que se dan para preservar las reservas de agua del planeta y para el tratamiento eficaz de lo que fue denominado como "aguas brutas" o convertibles en aptas para el consumo humano.

Tomando como principio que "el agua no se crea ni se destruye", el seminario sobre "Avances tecnológicos para la captación, purificación de agua potable y tratamiento de aguas servidas", dio a conocer diversas experiencias en varios países y analizó las problemáticas para buscar soluciones en aquellos que confrontan situaciones críticas que ponen en riesgo a sus propias poblaciones.

Epidemiología del agua

Egeria Vásquez Piñeiro, del Instituto Madrileño de Desarrollo (IMADE), se refirió a la epidemiología del agua, demostrando que las infecciones en el ser humano no sólo se deben a la ingestión de agua con algún nivel de contaminación, sino también al consumo de alimentos que incorporan, de alguna manera, elementos contaminantes presentes tanto en el agua de riego como durante la manipulación de alimentos o incluso durante el lavado de utensilios.

La científica provocó alarma en los participantes al afirmar que una gran parte de los casos de enfermedades como tifus, cólera , shigilosis, salmonelosis, loptospirosis y otras, pueden ser incorporadas al organismo humano a través del contacto cutáneo o mucoso, es decir, por el baño o lavado con aguas contaminadas.

Cuidado al usar el agua

A tiempo de afirmar que el agua ni se crea ni se destruye, el científico español Juan María Sánchez Sánchez, de la empresa INIMA, agregó que la realidad demuestra que la cantidad de agua disponible en el mundo permanece constante, pues hacemos uso de ella pero no la destruimos ya que cumple el conocido ciclo de evaporación, condensación y licuefacción. Lo que en realidad cambia es la calidad del agua utilizada, que va empeorando con los años.

El hombre –dijo- utiliza el agua como vehículo para la eliminación de impurezas orgánicas, urbanas, industriales, y otras, que la contaminan, haciéndola con el tiempo menos apta para usos ulteriores.

Recomendaciones

El experto recomendó a las empresas bolivianas de tratamiento de agua potable, la utilización de sistemas como el del cloro–ozono naciente para la potabilización de ésta.

En el tratamiento de aguas residuales urbanas, se recomendó evitar los vertidos contaminantes en ríos, lagos y en áreas de cultivo; la obligatoria utilización de depuradoras por parte de las industrias en general y sobre todo en las que trabajan con petróleo y sus derivados, ya que son muy contaminantes y ponen en riesgo el medio ambiente, provocando enfermedades en los hombres y en la naturaleza en general que se ha visto agredida por elementos químicos que causan verdaderos desastres ecológicos.

Juan Arrúe de la Tijera, técnico español, señaló que luego de intensas investigaciones se ha desarrollado un tratamiento eficaz y barato para el tratamiento de aguas contaminadas con base en la nueva tecnología del cloro–ozono, cuyos resultados se constituyen en una revolución en el campo del mejoramiento de las condiciones de vida del género humano.

Este método brinda al consumidor la seguridad de contar con un agua cien por ciento segura, evitando en ese mismo porcentaje el peligro de transmisión de enfermedades que se contagian por la ingestión de agua común, como las gastrointestinales, fiebre tifoidea, hepatitis, poliomielitis o cólera, entre otras.

El experto español reveló que para el empleo de este sistema de purificación total del agua a ser consumida, no se necesita infraestructura especial costosa pues con un poco de energía eléctrica y sal común, es posible realizar la purificación correspondiente.

Este encuentro fue organizado por la Comisión y el Comité de Industria, Comercio, Turismo, Ciencia y Tecnología del Senado Nacional presidido por Felipe Saucedo y Lourdes Pantoja; con los auspicios del Instituto Madrileño de Desarrollo IMADE y de la Asociación para el Desarrollo y la Acción Solidaria DASS, representada en Bolivia por Juan José Capriles.

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