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Organización de Estados Iberoamericanos Para la Educación, la Ciencia y la Cultura |
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| Servicio
Informativo Iberoamericano Septiembre 1999 (2) |
Bolivia
Partiendo del principio de que un recurso vegetal es preservado sólo si se le encuentra un uso adecuado, un equipo de investigadores de la Universidad Mayor de San Simón, de la ciudad de Cochabamba, iniciará un programa para detectar nuevas especies vegetales y buscar sus mejores potencialidades industriales.
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| La utilidad
industrial de la riqueza vegetal boliviana puede ser la principal causa
de su protección, que está amenazada. Fotografía www.bolvianet.com |
Por Fernando Escóbar Salas, Corresponsal del Servicio Informativo de la OEI, La Paz, Bolivia.-
La Universidad Mayor de San Simón de Cochabamba emprenderá un proyecto de búsqueda de nuevas especies de la variada flora boliviana para encontrar nuevos productos que beneficien el desarrollo industrial con el apoyo del Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo del Canadá.
Edmundo Zambrana Montán, director del mencionado Centro, afirmó que el proyecto ha puesto énfasis en la detección de especies aromáticas de la flora boliviana y que la iniciativa nació en la necesidad de buscar esos nuevos productos dentro de la biodiversidad vegetal existente en Bolivia, gran parte de la cual es desconocida por los propios bolivianos.
Existe la necesidad de que este potencial sea valorizado en sentido de, primero, saber qué se tiene y, segundo, establecer los posibles usos que se pueden dar a esos vegetales para favorecer la sostenibilidad del recurso. "Pensamos que un recurso vegetal sólo será preservado en la medida en que se le encuentre una utilidad" enfatizó Zambrana Montán.
Hasta ahora ya se cuenta con el financiamiento necesario para encarar el proyecto, el mismo que asciende a un cuarto de millón de dólares, con los que se asegura su mantenimiento por el tiempo previsto de dos años y medio. El proyecto comenzará con un "peinado" o "barrido" sistemático de las especies vegetales no conocidas que contengan principios activos que permitan su utilización industrial.
Los responsables del proyecto explicaron que éste no se limitará a la fase de inventariación etnobotánica tradicionalmente realizada por los herbarios. En este caso, se avanzará un poco más aportando un conocimiento analítico de los productos naturales, estableciendo su composición físico química.
Por otra parte, se anunció que muestras de esas nuevas especies superiores serán enviadas para su análisis a los laboratorios de la firma francesa Orstom, con la cual se trabajará de manera coordinada con la finalidad de obtener los más significativos detalles que puedan dar paso a su empleo industrial.
La empresa que se inicia también se dedicará a la búsqueda de potenciales mercados en diversos países en base al envío de muestras y a la obtención de información de los compuestos activos que contienen. Al respecto, el director del Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo de Canadá afirmó que los resultados que se obtengan tienen que beneficiar al país en general y a las comunidades locales que son las propietarias de estos recursos genéticos.
Se evitará transferir esos recursos a otros países sin el valor agregado, lo cual impedirá a los productores caer en lo que históricamente fue la dependencia internacional, gracias a la cual los países desarrollados importaban materias primas, las industrializaban y luego las volvían a vender a los productores pero con precios muchísimo más altos.
En realidad este proyecto da continuidad al trabajo que hace varios años realizó el Eucaliptol, cultivos de menta japonesa y pasto cedrón en el Chapare tropical, cuyos resultados fueron variables por lo que deben ser evaluados como parte del Programa de Desarrollo Alternativo.
Al respecto, Zambrana dijo que esos resultados variables no fueron la conclusión de factores tecnológicos sino de otro tipo de situaciones como de organización campesina, capacitación de personal y problemas agrícolas por la introducción de nuevos cultivos y otra serie de dificultades que se tienen que vencer para desarrollar estos proyectos con mucho mayor impacto.
La región tropical del Chapare, en el departamento de Cochabamba, ha experimentado con la sustitución de cultivos alternativos a la plantación de coca. La explotación de especies propias de plátano y piña, por ejemplo, ha dado muy buenos resultados, pues se superaron los métodos tradicionales de producción, mejorándose sustancialmente la calidad del producto final hasta volverlo altamente competitivo y se realizaron exportaciones importantes.
Este proyecto, sin embargo, pese al apoyo tanto técnico como económico y político por parte del gobierno, ha tropezado con muchos obstáculos que vienen de los miles de productores de coca, quienes ven amenazados sus altos ingresos por la sustitución de sus plantaciones de coca, la misma que en la actualidad tiene alta cotización debido a las políticas de erradicación que han sido aplicadas con el propósito de eliminar su desvío hacia el tráfico de drogas.
En todo caso, y al margen de la política antidrogas, los suelos de muchas regiones del país son altamente aptos para cultivos diversos y muchas otras regiones aún guardan en su interior especies vegetales que, bien estudiadas y luego explotadas, pueden aliviar los índices de pobreza que existen en las áreas rurales del país.
OEI
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