OEI

Organización
de Estados
Iberoamericanos

{short description of image}
Para la Educación,
la Ciencia
y la Cultura

{short description of image}
Servicio Informativo Iberoamericano
Julio 1999

Venezuela

Programa PlusValía en Venezuela

Con amor y tecnología instruyen al discapacitado

El Centro de Formación Digital PlusValía es un programa de la sociedad civil destinado a elevar la calidad de vida de personas impedidas, mediante el uso de la computación para facilitar las tareas de los cursantes.

{short description of image}
Entre la gente de especial condición que atienden a los alumnos del Centro Plusvalía, se encuentran su director, Marín Damianoff, un matemático retirado de la docencia en educación superior y dedicado completamente a la tarea de crear software para facilitar la tarea de los discapacitados; así como Alberto Castellanos, instructor de computación con impedimentos para mantenerse en pie, pero con una férrea voluntad que lo lleva a crear sus propios medios de comunicación con sus alumnos.

Por Gilberto Carreño, corresponsal del Servicio Informativo Iberoamericano de la OEI, Caracas, Venezuela.

En un espacio relativamente pequeño, pero aprovechado al máximo, viene funcionando desde hace poco más de un año en la Urbanización Caña de Azúcar de Maracay, a 100 kilómetros de Caracas, el Centro de Formación Digital PlusValía. Se trata de un proyecto de la sociedad civil que, con el apoyo del Gobierno del Estado Aragua, en el centro del país, viene prestando un gigantesco servicio a ese sector de la población, generalmente marginado, como es el de los discapacitados.

Sordos, parapléjicos, ciegos y personas con trauma cerebral, amputación y atrofia múltiple, entre otros, son los beneficiarios de este centro, cuyo nombre no deja de despertar la curiosidad de quienes, de alguna manera, se ocupan de él. ¿Por qué PlusValía?. La respuesta la da el propio director de la institución, Marín Damianoff: "En contraste con lo que traduce minusvalía, plusvalía es más valor. Y eso es precisamente lo que buscamos con cada una de estas personas que ingresan al centro: agregarle a sus propias vidas más valor, facilitándoles las herramientas para que logren alcanzar una mejor calidad de vida". Así de sencillo.

Y cuando Damianoff nos habla de herramientas, experimentamos nuestra siguiente sorpresa: el instrumento principal de trabajo del discapacitado en ese centro es la computadora. Más aún, después del manejo de ese instrumento maravilloso que la cibernética puso en nuestras manos, otra de las materias más importantes que allí se imparte es el idioma inglés.

Docentes especiales

Todo lo que allí ocurre sería difícil de entender si nos trasladáramos al modelo tradicional o convencional del trabajador de la enseñanza, sin ánimo de restarles valor o importancia. Esta gente, al servicio del Centro PlusValía, tiene características muy especiales: La primera cualidad que de ellos podemos captar es que, pese a que no se trata de personas necesariamente formadas para brindar lo que se entiende como una instrucción especializada, sí están dotadas de un corazón "así de grande", capaz de asumir con amor y la mayor ternura la instrucción de tan especiales alumnos. Son en total cinco instructores, que atienden por turnos a más de doscientos participantes, desde niños de 4 años, hasta a adultos de 60, en un horario que se extiende desde las 8 de la mañana hasta las 9 de la noche.

Como primera muestra de lo que aquí afirmamos, podemos presentar el caso de un joven de nombre Alberto Castellanos. Su formación profesional básica es la de programador en el área de la informática. Sin embargo, y pese a sus limitaciones para ponerse en pie y caminar, sobre su silla de ruedas se desplaza feliz por todas las instalaciones del centro para instruir a los participantes en el uso de la computadora. En el Centro PlusValía, Alberto Castellanos es eso, un auténtico profesor de Computación, que se las ingenia, en primer lugar, para establecer y mantener una comunicación suficientemente fluida con los participantes, independientemente de la discapacidad de cada uno. Con los sordos, por ejemplo, Castellanos, como los demás instructores, ha tenido que diseñar su propio sistema de señas, dado que no existe uniformidad entre todos los impedidos de la audición, e inclusive, sucede que no se cuenta con un código de señas referidas a la computación. Con los ciegos ocurre otro tanto, y en este caso ha sido preciso diseñar un sistema especial, basado en un teclado Braille, para el aprendizaje de la computación. Para la atención de personas con Síndrome de Down son otras las técnicas.

Para cada una de las necesidades existe un software, especialmente diseñado por el Centro, que tiene la inmensa fortuna de ser dirigido por un matemático, Marín Damianoff, quien tras iniciar su período de jubilación después de 37 años dedicados a la docencia en el nivel universitario, se ocupa desde 1996 a la tarea de convertir la computadora en la principal herramienta del discapacitado. "Trabajamos la informática de acuerdo con la necesidad de cada uno de los participantes, y lo concebimos como un instrumento para facilitar su tarea y mejorar su calidad de vida y en atención a las necesidades del mercado laboral, puesto que en todo momento pensamos en la posibilidad de prepararlos para el trabajo" -nos comentó Damianoff, quien explicó además que pese a recibir apoyo de la Fundación Aragueña de Crédito Popular (FUNDACREPO), el centro funciona como una Sociedad Civil educativa-.

Su presupuesto para este año es de poco más de 19 millones de bolívares, después del recorte que afectó a todo el gobierno regional.

En relación con el apoyo en inglés, está dirigido especialmente a reforzar, mediante métodos no convencionales, el proceso de aprendizaje que el participante ha podido tener en su proceso de educación formal, según lo explica Kenia Damianoff, instructora en esta materia, quien igualmente trabaja con grupos clasificados de acuerdo con la procedencia y tipos de discapacidades.

Los participantes

Son varios los tipos de discapacitados que se atienden en el Centro de Formación Digital PlusValía: en primer lugar, figuran los sordos indirectos, y les siguen parapléjicos, sordo ciegos, monoplégicos, amputados de piernas o de brazos, viscerales, cuadrapléjicos, con atrofia múltiple, personas ciegas y con retardo leve y trauma cerebral.

La procedencia de los participantes es también variada, puede tratarse de estudiantes de instituciones de educación formal especializada, entre ellos de liceos para sordos; así como los clasificados grupos "de la calle", sin ningún otro tipo de escolaridad. De allí que la separación y formación de grupos atienda a las distintas necesidades, y se programen horarios especiales para alcanzar la máxima eficiencia. Alberto Castellanos nos cuenta con orgullo que del Centro PlusValía saldrá la primera promoción de sordos de Venezuela.

Pero si orgullosos encontramos a los instructores, aún más felices observamos a los participantes. Con gran emoción pudimos percibir, por ejemplo, la alegría de una ciega y sorda con la que tuvimos la oportunidad de conversar. Sí señor, así como lo contamos. Ivón Delgado, una muchacha de 29 años que se dedicaba, provista de audífono y micrófono, a sus diarios ejercicios de computación con su instructora, Yasmeli Bassabé, pudo captar nuestra conversación con otros instructores y nos solicitó que nos acercáramos para hablarnos. Con apenas cuatro semanas en el curso, y sin haber salido antes de su casa, ha logrado un gran dominio del equipo y del sofware que maneja.

Claramente pudimos escuchar sus palabras dirigidas a nosotros: "Me siento muy bien aquí, me tratan muy bien y he aprendido mucho con mis bellos profesores. Aprovecho para agradecer a todos, especialmente a Yasmeli... Es la primera vez que uso computadora, y en mi casa están tan contentos con lo que estoy aprendiendo, que me prometieron que me comprarán mi propia computadora."

Por otra feliz participante, de nombre Marisol, habló su padre, Jesús Fernández, quien se refirió al milagroso efecto de la institución sobre su hija, que padece sordera total. "En apenas un año aquí, Marisol muestra cambios muy importantes de su conducta. Ella, que era una muchacha que evitaba entrar en contacto con las personas, se ha convertido en una muchacha muy sociable y alegre. Hace poco, el Día de las Madres, ella elaboró una tarjetas bellísimas que compartió con amigas, a las cuales enseñó también a elaborarlas con la ayuda de la computadora". "Creo que esta es una de las mejores obras que apoya el Estado, para estas personas que tanto lo necesitan", agregó Fernández.

Proyectos en marcha

Encontramos, en primer lugar, el Proyecto Paraplejia, para personas que presentan dificultades para moverse, donde se atiende a los parapléjicos superiores, carentes de extremidades superiores y de manos, artríticos severos, distrofia muscular, cuadrapléjicos y epilépticos. La educación para este grupo depende de sus posibilidades de emisión de voz, por lo que son subdivididos, a su vez, en sordos y parlantes. En segundo término, los parapléjicos inferiores, con problemas de movilidad de las piernas, entre ellos están los deportistas en sillas de ruedas. Reciben educación para el trabajo, entrenamiento en información, inglés y diseño gráfico.

Proyecto Braille, para personas con impedimentos visuales. Se experimenta con deficientes visuales y ciegos. Sobre los elementos de comunicación empleados entre un cuadrapléjico sordo y un ciego se menciona el teléfono Tetra-Braille; así como el Teléfono-Sordo Ciego, como sistema de comunicación entre ciegos y sordo ciegos, con el desarrollo del código Morse-Braille. También se emplean el CálculoCiego, calculadoras para deficientes, ciegos y sordo ciegos, y ProceCiego, procesador de palabras para ciegos.

Proyecto Sordo, dedicado a todas las personas con dificultades para oír, quienes son divididos en dos grupos: grupo Escuela y grupo Calle. El grupo Escuela está formado por alumnos del 4º y 5º año del Instituto de Educación Especial (IEE) de Maracay. También se desarrolló software para el IEE Preescolar de audición y lenguaje.

En cuanto al grupo Calle, está formado por 8 adultos con discapacidades auditivas, quienes no asisten a una escuela de educación especial.

Proyecto Especial, dedicado a las personas que tienen dificultades para aprender. Se trata éste del más ambicioso en PlusValía, porque involucra desarrollo de sofware para resolver grandes problemas que inciden en la educación de las personas que muestran dificultades para entender. Motivado a la ausencia de psicopedagogos en PlusValía, éste plantea una relación entre los psicopedagogos de las escuelas de Educación Especial y PlusValía, lo cual transforma a PlusValía en un centro de desarrollo de software para la investigación-acción con aplicación inmediata a problemas planteados. OEI.

[Página Inicial]

Índice de Noticias por Temas Índice de Noticias por Países
Servicio Informativo Iberoamericano Página Principal de la OEI
Suscripción al Servicio Informativo Iberoamericano
Más datos: weboei@oei.es