|
|
Organización de Estados Iberoamericanos Para la Educación, la Ciencia y la Cultura |
![]() |
![]()
| Servicio
Informativo Iberoamericano Junio 1999 (2) |
Ecuador
|
El recuerdo de Oswaldo Guayasamín Los bienes de Oswaldo Guayasamín son patrimonio histórico de Ecuador |
|
Foto tomada de: http://www.hoy.net/ed-html/especial/maestro/maestro1.htm . |
Por Kintto Lucas, corresponsal del Servicio Informativo Iberoamericano de la OEI, Quito, Ecuador. Cuando hablaba de su creación, el pintor ecuatoriano Oswaldo Guayasamín acostumbraba a decir: "Yo soy una especie de escribano, las cosas que pinto, son nacidas, en parte, del medio que me rodea, pero de piel adentro son cosas que vienen de muchos milenios atrás, de todo ese dolor de años, mi voz es voz de muchas voces. Y lo digo con profunda humildad, pues no creo que la creación artística sea, como se dice en occidente, algo personal". Oswaldo Guayasamín murió de un infarto el 10 de marzo de este año en Estados Unidos. Fue considerado uno de los más grandes artistas latinoamericanos de este siglo, quien cumpliría 80 años este 6 de julio. Era conocido por su obra pictórica y escultórica y un discurso latinoamericanista que reivindicaba la defensa de los derechos humanos y las raíces indígenas del continente. Dejó un legado de 7.000 obras repartidas en colecciones públicas y privadas, museos, galerías, sedes de organismos internacionales y fundaciones de distintos países. |
|
En su casa-museo y en la Fundación que lleva su nombre fue juntando a lo largo de su vida, además de parte de su creación, obras y objetos de arte que también vienen de milenios atrás porque rescatan distintas culturas de la tierra. Bienes culturales que el Congreso de Ecuador acaba de declarar Patrimonio Histórico Nacional. La declaración del Parlamento se da en el mismo momento que un juez prohíbe la enajenación de esos bienes, por lo que no podrán entrar en la división de la herencia que se disputan los descendientes del maestro. Nada se puede vender El proyecto de resolución, que fuera aprobado por unanimidad, fue presentado en el Parlamento por el diputado Wilfrido Lucero. Los bienes culturales que fueron propiedad del artista se conservan intactos en su casa-museo y dentro de colecciones que se exhíben en los museos Arqueológico, de Arte Colonial y Arte Contemporáneo en la Fundación Guayasamín que, además, incluye la obra del maestro. Lucero actuó a pedido de una parte de la familia del maestro que está vinculada a la Fundación. ''Guayasamín es una de las personalidades que con mayor fuerza permite afirmar nuestra identidad. Un hombre que glorifica el arte y la cultura nacional, ejemplo de generosidad para socializar la riqueza acumulada con sus propias manos'', dijo Lucero. Alfredo Vera, quien se desempeña como director de asuntos internacionales de la Fundación, aseguró que los bienes artísticos legados por el pintor no tienen precio ni lo tendrán nunca porque nada se va a vender. ''Con la resolución del Congreso se cumple la voluntad del artista, manifestada a lo largo de toda la vida, con el acuerdo de la familia, de que sus colecciones de arte sean compartidas con todos los ecuatorianos y visitantes'', comentó. El director de la Fundación aseguró que es bueno que el Congreso asuma la responsabilidad de preservar ese patrimonio para que sea indivisible y no se pueda enajenar. ''No creo que nadie esté pensando en eso, pero hay que prevenir hacia el futuro para que nunca suceda. Guayasamín dejó siete hijos, once nietos, doce bisnietos y, aunque la familia es unida, es mejor que todo esté preservado. Igual, por si algún gobierno pretendiese tomarlo', aseguró. Según Vera, Oswaldo Guayasamín no dejó testamento, ni la vida le alcanzó para legalizar todas las donaciones de sus bienes a la Fundación. ''Cuando creó la Fundación, hace 25 años, donó todo lo que hasta ese momento tenía. Hace algunos años hizo otra donación grande y antes de morir estaba haciendo un inventario fotográfico de los objetos culturales de su casa- museo'', comentó Vera. Reinician la Capilla del Hombre Paralelamente a la resolución del Congreso se reiniciaron las obras en la Capilla del Hombre, la última gran creación de Oswaldo Guayasamín, una construcción que, al morir el pintor, quedó sin terminar junto a su casa. La Capilla de Hombre es un proyecto en el que se contará toda la historia de América Latina, desde la época precolombina hasta nuestros días, desde Tupac Amaru a García Márquez. Un gran mural-museo en el que el artista pensaba reunir todo lo bueno que ha dado América, toda la creación política y cultural, toda esa vasta obra que dibuja nuestra identidad. El interior de la Capilla tendrá 2.500 metros cuadrados de murales pintados sobre paneles de acrílico que, según el propio Guayasamín, preservarían la pintura durante unos 1.200 años. ''Tengo tanto en mi cabeza miles de ideas, de proyectos, que creo que 200 años más de vida no serían suficientes para poder plasmar todo. Tengo la angustia del tiempo, de crear", había dicho el maestro días antes de morir al Servicio Informativo Iberoamericano. En esa angustia por crear estaba La Capilla del Hombre, que para él era algo más que una obra artística, era una forma de mantener viva la imagen de América Latina a través del tiempo, ''una forma de hacer que la humanidad tenga un espejo donde mirarse''. Era el legado artístico más monumental que Guayasamín planeaba dejar, y se proponía inaugurar la obra el 1 de enero del año 2000. Era su mensaje de paz y esperanza para el próximo milenio. Aunque el maestro no pudo terminarla, la Fundación Guayasamín está empeñada en concluir la gran obra con el aporte de artistas de toda América. Para eso ha recibido el apoyo de varias naciones latinoamericanas. Pablo Guayasamín, hijo del artista y uno de los pilares de la Fundación Guayasamín, aseguró que desde el momento en que su padre tuvo la idea de construir la Capilla, recibió el apoyo de los países hermanos. ''Primero fue Cuba, el más agredido de todos, que donó trescientas cajas del mejor habano que fueron firmadas por el maestro y el comandante Fidel Castro. Éstas se vendieron a 300 dólares cada una para iniciar el proyecto'', dijo Pablo Guayasamín. Luego se hicieron varios recitales en los que participaron Silvio Rodríguez, Joaquín Sabina, Luis Eduardo Aute, Víctor Heredia, Mercedes Sosa y Fito Páez, entre otros, quienes actuaron sin cobrar, para que todo lo recaudado se utilizara en la obra. Hace algunos meses, mediante una gestión del embajador de Uruguay en Quito, Duncan Croci, la empresa Metzen y Sena de Uruguay se comprometiieron a brindar su apoyo a través de 400 cerámicas numeradas con la obra La Ternura. En la realización del molde original participó el propio Oswaldo Guayasamín, quien lo marcó con su firma. La reproducción fue trabajada por manos de obreros uruguayos y la impresión se hizo en Alemania. ''Otro gran aporte de un país pequeñito. Las cerámicas, que llegaron a Ecuador a fin de junio, serán vendidas en 300 dólares cada una y lo recaudado se invertirá para lograr que el primer día del nuevo milenio se pueda inaugurar la Capilla del Hombre'', aseguró Pablo Guayasamín. Para Oswaldo Guayasamín, esta Capilla era algo más que una obra artística, era una forma de mantener viva la imagen de América Latina a través del tiempo, donde las generaciones venideras puedan rescatar la identidad. La construcción abarca varios pisos, en cada uno estará una época de nuestra historia. El techo es una cúpula proyectada hacia el sol. Entrar en el museo será como introducirse en los hechos, los personajes, las fechas que marcaron la historia del continente, y caminar por ella rumbo al siglo XXI. ''La Capilla del Hombre, será un monumento al hombre latinoamericano, un monumento a la creación, a la vida de estas tierras. Una forma de darnos las manos", solía decir Guayasamín. OEI. |
|
![]()