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Organización de Estados Iberoamericanos Para la Educación, la Ciencia y la Cultura |
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Informativo Iberoamericano Mayo 1999 (2) |
España
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De la trinchera del ferrocarril a la "pelvis de Elvis" |
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Gráfico del proceso evolutivo. |
Por Esther Fonseca Álvarez, corresponsal del Servicio Informativo iberoamericano de la OEI, Madrid, España. Los obreros que realizaban a principios de siglo el trazado para la construcción de una línea del ferrocarril no sólo abrieron la trinchera, sin pensarlo, dieron el punto de partida para que 70 años más tarde la "pelvis de Elvis", junto con los fósiles de 32 seres, nos dieran la clave de la presencia de seres humanos hace más de 500.000 años y lo que es considerado como el primer homínido europeo. Considerado como el yacimiento arqueológico más importante de Europa, la Sierra de Atapuerca, ubicada a 15 kilómetros de la ciudad española de Burgos, durante los últimos 20 años viene revelando información decisiva para el conocimiento de la evolución del hombre en este continente. El grupo de antropólogos españoles ha dado a conocer otro de sus más importantes descubrimientos: Una cadera fósil apodada "Elvis", de hace más 300.000, años que revela cómo eran los hombres prehistóricos europeos, cómo era su forma de vida. "Elvis", la cadera más completa del registro fósil mundial (sólo hay otras tres caderas en el registro de la evolución humana) de un hombre preneandertal fue encontrada en 1994, y según Juan Luis Arsuaga, codirector del proyecto de investigación, da cuenta de unos individuos de cien kilos de peso o más, de gran corpulencia, competidores muy serios frente a otras especies y no unos seres desvalidos, como normalmente los han descrito los especialistas. "No hay pelvis tan grandes, ni de vivos ni de muertos, como las de los hombres de la Sima de los Huesos", uno de los principales yacimientos de Atapuerca. |
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A pesar de ser masculina, esta pelvis demuestra que el canal del parto, por su tamaño, permitiría el paso de un feto sin complicaciones, a diferencia del ser humano actual, cuyas hembras sufren debido al gran tamaño del cráneo de las crías con respecto al canal de su pelvis. "Los niños de la Sima nacerían más fácilmente y algo más espabilados que los nuestros", considera el científico, si se tiene en cuenta que la capacidad craneal de los homínidos de Atapuerca era de 1.250 centímetros cúbicos, frente a los 1.350 del hombre actual. "Serían nómadas, vivirían de la caza -tenían en el territorio muchos herbívoros, como gamos, ciervos, bisontes o toros-, del carroñeo y de la recolección de frutas, cuando las había", y vivían en grupos familiares integrados por unos 40 ó 50 hombres que, a su vez, formaban parte de grupos mucho más grandes, pudiendo llegar a superar los 50 años de vida. El "Homo Antecessor" Pero los hallazgos de la Sierra de Atapuerca no solamente se circunscriben a la importancia de esta pelvis. Desde hace 20 años los antropólogos vienen dando cuenta de notables e importantes descubrimientos que están transformando los conceptos que hasta el momento se han mantenido acerca de los antecesores del homo sapiens, pues sus yacimientos poseen los restos de ocupación humana más antiguos de Europa (800.000 años) y porque han podido retratar lo que fue la vida de más de una treintena de homínidos que habitaron la zona hace 300.000 años. En 1997, el hallazgo de dos cráneos muy completos causó un gran impacto en la comunidad científica. Desde 1978, miembros del Museo Nacional de Ciencias Naturales, las Universidades Rovira y Virgili de Tarragona, Complutense de Madrid, de Zaragoza y de Burgos, vienen realizando sus investigaciones en prácticamente la totalidad del Pleistoceno medio (desde hace más de 800.000 hasta 120.00 años". Las excavaciones se localizan en la llamada Trinchera del Ferrocarril, excepto la Sima de los Huesos. En Gran Dolina, uno de los principales yacimientos, junto con Galería y la Sima del Elefante, el equipo, codirigido por Juan Luis Arsuaga, José María Bermúdez de Castro y Eudard Carbonell, halló las primeras pruebas concretas de la presencia de homínidos hace más de 500.000 años. Durante las campañas de 1994 y 1995 se ha encontrado más de un centenar de herramientas de piedra y casi 80 fósiles humanos pertenecientes a un mínimo de 6 individuos diferentes, que forman parte del registro fósil más antiguo de Europa. El estudio de estos primeros europeos ha llevado al equipo de Atapuerca a considerarlos como una nueva especie humana llamada "Homo Antecessor", (del latín "el explorador") que sería algo así como el último antepasado común entre los Neandertales y el hombre moderno. "Tanto los huesos humanos como los de fauna del nivel TD6 presentan claras marcas de corte realizadas con herramientas de piedra y que responden a un mismo patrón. Esto sugiere que tanto los cadáveres de animales como los humanos fueron procesados para su consumo de una manera muy similar, sin trato especial o ceremonia para los humanos. Todo esto se interpreta como una clara evidencia de que entre los homínidos de hace 800.000 años, el canibalismo podía ser una práctica habitual", afirma uno de los informes de los investigadores. Muy cerca de los restos del "Homo Antecessor" se encuentra la Sima de los Huesos, una cavidad ciega de donde, a partir de 1985, se han recuperado los fósiles de 32 individuos Preneandertales de hace 300.000 años, pertenecientes a una misma población, entre los que hay 3 niños menores de 12 años, 16 adolescentes entre 12 y 20 años y 13 adultos jóvenes entre 20 y 35 años. También se han encontrado restos de animales como la pantera, el león, el lince y el gato salvaje. "Todos los huesos del esqueleto humano están presentes en la colección de la Sima de los Huesos, incluyendo los más pequeños y delicados, como los huesos de los de dedos de manos y pies, o los huesos del oído. Este importante hecho nos indica que en la Sierra de los Huesos se acumularon cuerpos humanos enteros y no simplemente algunos huesos sueltos arrastrados allí accidentalmente". La ausencia de herbívoros, de herramientas de piedra y elevado número de individuos ha llevado a los antropólogos a considerar que fueron otros humanos quienes arrojaban a los muertos en esta zona. "¿Por qué lo hacían? Probablemente nunca lo sabremos. De todas formas una acumulación de restos humanos tan extraordinaria, probablemente requiera también una explicación extraordinaria", explican. Por su parte, el yacimiento de la Galería y el Achelense parecen haber sido una trampa natural en la que caían accidentalmente animales herbívoros, cuyos cadáveres atraían a carnívoros y carroñeros, entre los que se encontraba el propio hombre, que algunas veces también quedaba atrapado en dicha cavidad. "Se han encontrado cientos de huesos de herbívoros y numerosas herramientas de piedra fabricadas en sílex y cuarcita, pero que fueron talladas en algún otro lugar, quizás fuera de la cueva, siendo luego introducidas en la cavidad para su utilización. Abundan las hachas de piedra, probablemente empleadas en la fracturación de huesos. Esto parece indicar que las ocupaciones humanas eran breves en el tiempo y probablemente relacionadas con el consumo esporádico de los restos de grandes herbívoros. Propuesta para ser declarada en el año 2000 como Patrimonio de la Humanidad y habiendo recibido el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 1997, Atapuerca y todo el proceso de investigación del equipo de antropólogos podrá ser apreciado hasta el mes de Mayo del próximo año, en una exposición organizada y producida por el Museo Nacional de Ciencias Naturales, titulada "Atapuerca: Nuestros antecesores". Una completa muestra interactiva que puede ser visitada a través de Internet, con maquetas y reproducciones del ambiente y las excavaciones, videos tradicionales y virtuales, pretende aclarar al público quiénes eran los individuos de Atapuerca, en qué época vivieron, cómo eran el paisaje y el clima, qué animales existían, de qué se alimentaban, cómo murieron y por qué se extinguieron. Entre tanto, los investigadores de Atapuerca continúan su aventura científica, cuyos siguientes objetivos, además de continuar el estudio del avance en los modos de fabricación de instrumentos y su carácter determinante en la evolución humana, serán dar a conocer los resultados de dos estudios de gran importancia en la concepción del pasado del hombre europeo: el estudio de la maternidad hace 300.000 años y lo que ha podido ser el origen del habla. OEI. CLAVES Y ENLACES: http://www.mncn.csic.es/atapuerca/bienve.htm "La Especie Elegida. La larga marcha de la Evolución Humana" Juan Luis Arsuaga - Ignacio Martínez. Ediciones Temas de Hoy. 1998. Madrid. AGUIRRE, E., CARBONELL, E. & BERMÚDEZ DE CASTRO, J.M. (Eds.) (1987). El hombre fósil de Ibeas y el Pleistoceno de la Sierra de Atapuerca. Valladolid: Junta de Castilla y León. Consejería de Cultura y Bienestar Social. ISBN:84-505-7066. (Index available). BERMÚDEZ DE CASTRO, J.M, ARSUAGA, J.L. & CARBONELL, E. (Eds.) (1995). Human Evolution in Europe and the Atapuerca Evidence / Evolución Humana en Europa y los yacimientos de la Sierra de Atapuerca (Workshop, Castillo de la Mota, Medina del Campo, Valladolid, 1992). Valladolid: Junta de Castilla y León, Consejería de Cultura y Turismo. 2 Volúmenes. ISBN: 84-7846-463-8. (Index available). AGUIRRE, E. (1995). Atapuerca (Burgos, España): Su contribución a las ciencias del Cuaternario. Revista Española de Paleontología 10, 58-82. AGUIRRE, E., BASABE, J.M. & TORRES, T.J. (1976). Los fósiles humanos de Atapuerca (Burgos): Nota preliminar. Zephyrus 26-27, 489-512. ARSUAGA, J.L., MARTÍNEZ, I., CARRETERO, J.M., GRACIA, A., LORENZO, C. & BERMÚDEZ DE CASTRO, J.M. (1996). Evolución humana en Europa. Registro y debates. Revista Española de Paleontología. Extraordinario, 266-274. CERVERA, J. (1992). Nuevos hallazgos de carnívoros en el complejo de yacimientos mesopleistocénicos de la Sierra de Atapuerca, Burgos. Revista Española de Paleontología. Extra, 21-27. 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