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Organización de Estados Iberoamericanos Para la Educación, la Ciencia y la Cultura |
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Informativo Iberoamericano Marzo 1999 |
Venezuela
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Indígenas venezolanos alcanzan cuota de poder La presencia de una indígena de la etnia Wuayúu en el equipo ministerial venezolano representa el reconocimiento a las luchas de las comunidades autóctonas en defensa de su hábitat y la reivindicación de los grupos poblacionales minoritarios. |
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Por Gilberto Carreño, corresponsal del Servicio Informativo Iberoamericano de la OEI, Caracas, Venezuela. Atalá Uriana Pocaterra, juramentada como ministra del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (Marnr), asumió el cargo en un acto sin precedentes en la historia del país Esta representante de la importante etnia que puebla la región limítrofe entre Colombia y Venezuela se ha vinculado a actividades relacionadas con la defensa del ambiente, y su perfil profesional corresponde a la de una educadora y dirigente indígena. |
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En la sinopsis curricular, divulgada por la Oficina de Prensa del Marnr, puede leerse que Atalá Uriana Pocaterra es la primera mujer de su etnia que destaca como prolífera escritora bilingüe, en wayuunaiki y en castellano; egresada de la Escuela de Letras de la Universidad del Zulia (LUZ), en 1995 y magister en Literatura Venezolana, en 1996. Entre los aspectos más resaltantes de su labor de educadora, destacan: su desempeño como docente en el sector rural fronterizo e indígena, así como en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador del Estado Zulia, en las cátedras de Fonética, Lenguaje y Comunicación y Literatura Indígena, y profesora de la Universidad del Zulia, en la división de postgrado en el Seminario de Literatura Indígena. En el área ambiental ha tenido la oportunidad de participar en importantes foros, así como colaborar con la Comisión de Asuntos Ambientales e Indígenas de la Cámara de Diputados, para la elaboración de la vigente Ley Penal del Ambiente y el Proyecto de Comunidades, Pueblos y Culturas Indígenas. Igualmente, ha propugnado en sus esquemas de educación el despertar en las nuevas generaciones, el amor por la tierra que acobija y nos da el diario alimento, y fomentar y mantener una interrelación armónica con el ambiente. Promesa cumplida De acuerdo con lo expresado por la ministra wuayúu, su designación atiende a un compromiso suscrito por el nuevo jefe del Estado venezolano en la época en que le correspondió recorrer todo el país como candidato a la Presidencia de la república. En aquella oportunidad, Hugo Chávez expresó su reconocimiento a las luchas que han venido librando las etnias indígenas de todo el país por el respeto a su propia existencia. Un paso en la marcha Pero si bien es cierto que la designación de una ministra wuayúu tiene el evidente propósito de reconocer las luchas de los aborígenes por su propia sobrevivencia, así como su reivindicación como grupos poblacionales autóctonos, el hecho puede ser asumido como un importante paso en la marcha emprendida por alrededor de 28 comunidades indígenas, por la conquista de derechos políticos. Pues además de su tradicional lucha por el respeto de su hábitat, defensa del ambiente y por un trato social más justo, el movimiento indigenista se dispone lograr su autogestión en medio del nuevo esquema constitucionalista que plantea el gobierno recién instaurado en el país. Según se ha dado a conocer, 28 etnias anuncian su disposición de participar en el proceso constituyente que se dispone iniciar el presidente Chávez. De acuerdo con los cálculos de sus dirigentes, constituyen un conglomerado de medio millón de personas, y consideran que la Asamblea Constituyente representa la oportunidad de reivindicar sus derechos. Como meta máxima, aspiran que la nueva Constitución Nacional consagre el autogobierno indígena. OEI. |
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