Nuevo Servicio Informativo Iberoamericano
Junio del 2000
Esperanza contra la retinosis pigmentaria
En Cuba hay positivos resultados de una técnica quirúrgica para detener la enfer-medad ocular que lleva a la ceguera total.

Por Alexis Schlachter,
Corresponsal del Servicio Informativo Iberoamericano
de la OEI, La Habana, Cuba.-
El doctor Orfilio Peláez encontró un método múltiple que une la ozonoterapia, la electroestimulación y la magnetoterapia para atacar la retinosis pigmentaria.



Poco a poco, el enfermo de retinosis pigmentaria va viendo menos en su entorno. Su campo visual se reduce. El mundo exterior se va convirtiendo en una especie de túnel donde la única luz se ve al final, pero cada vez más distante y difusa. La luz molesta cada vez más, hasta que finalmente queda ciego.
Este era el final previsible para cualquier persona -niño o adulto- aquejada del mal. Pero la ciencia médica iberoamericana, esta vez desde Cuba, dio a conocer una posibilidad para detener lo que parecía inevitable.
El doctor Orfilio Peláez Molina, con 50 años de experiencia en el campo de la of-talmología, desarrolló y ha puesto en práctica una novedosa técnica quirúrgica en Cuba que ya es más que una promesa. Pero antes de dar a conocer los resulta-dos, detallemos qué es la enfermedad conocida indistintamente por los nombres de retinosis pigmentaria o retinitis pigmentosa.
Ante todo, es una afección grave de la retina; de ahí su primer nombre. mientras su apellido viene de que es una enfermedad caracterizada por la aparición de nu-merosos pigmentos en el fondo del ojo.
El médico ha explicado que la retinosis pigmentaria consiste en lesiones de capas de la retina, donde están precisamente los llamados bastones y los conos del ojo humano.
Los primeros permiten la visión nocturna o con baja iluminación y la periférica (los objetos que se encuentran a nuestro alrededor) mientras los segundos la visión central y diurna. Al comenzar la enfermedad- que aparece a cualquier edad- se lesionan los bastones y más tarde, evolutivamente, son dañados los conos. Preci-samente el campo visual , en su estado inicial, se reduce concéntricamente hasta llegar a ser tubular, como si dijéramos el cañón de una escopeta y, finalmente, la visión se pierde.
Hasta la puesta en práctica del método del doctor Peláez sólo quedaba la resignación.
¿En qué consiste el método para detener la enfermedad?
Por los años 50 el joven oftalmólogo cubano comenzó a interesarse por el proble-ma de la retinosis pigmentaria y acopió amplia información al respecto. Halló ciertas claves:
1- en un porcentaje significativo en estos enfermos se presenta un trastorno de la hemodinámica ocular que es como decir, un enlentecimiento, una disminución circulatoria en la estructura de los vasos sanguíneos
2- existen trastornos de la nutrición a nivel de las células y diferentes tejidos
3- detectó disminución del oxígeno a nivel tisular
4- ya otros autores habían señalado que en los pacientes se produce una marca-da disminución del calibre de los vasos de la retina y daño de ateroesclerosis.
A partir de estos estudios, el doctor Peláez se dio a la tarea de hallar un camino para que la luz al final del túnel no se cerrara definitivamente. Y lo encontró en un método múltiple que une la ozonoterapia, la electroestimulación y la magnetoterapia, pero siempre en función de cada paciente pues no todos los casos son exactamente iguales.La aplicación del gas Ozono permite la oxigenación de diferentes áreas debilitadas, lo mismo que la electroestimulación y la magnetoterapia.
La selección de pacientes es rigurosa, pero necesaria. No son tributarios del tra-miento, por ejemplo, personas de avanzada edad o con alteraciones oculares tales como nistagmo, glaucoma, catarata total, desprendimiento de retina o diabéticos. Al final, en los seleccionados los resultados son interesantes: un 75% mantuvo estable la retinosis y ésta no avanza, 16% mejoró, mientras la enfermedad conti-nuó su proceso en el 9% restante. No existe otra técnica conocida capaz de tales resultados con un mal que, según la Organización Mundial de la Salud, afecta a millones de personas en todo el mundo.
En Chile, el doctor Peláez recibió una distinción que otorga la Corporación encar-gada de la atención a discapacitados visuales mientras en Colombia, la centenaria Academia de Medicina de Cartagena lo nombró Miembro Honorario; ha viajado y ofrecido conferencias en Estados Unidos, México, Bulgaria y España además de los ya países ya mencionados.
En los últimos 8 años pacientes de 75 naciones se han atendido directamente con el doctor Orfilio Peláez en el Centro Internacional de Retinosis Pigmentaria que radica en La Habana.
¿Podrá curarse total y definitivamente la retinosis pigmentaria?
Nadie lo puede predecir. Pero la sonrisa del doctor cubano Orfilio Peláez quizás nos esté indicando algo tan esperanzador para millones de seres humanos como su actual método quirúrgico. El tiempo dirá la última palabra.

OEI

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