Nuevo Servicio Informativo Iberoamericano
Junio del 2000
Cuenca es patrimonio cultural de la humanidad
Con la designación de Cuenca, Ecuador cuenta con tres Patrimonios Culturales de la Humanidad, ya que en 1987 Quito y las Islas Galápagos habían recibido esa denominación por parte de la Unesco.

Por Kintto Lucas,
Corresponsal del Servicio Informativo Iberoamericano
de la OEI, Quito, Ecuador.-
En el centro histórico de Cuenca existen 26 edificios de valor monumental, 602 de valor arquitectónico y 830 de valor ambiental.



Le llaman la Atenas del Ecuador por su importante actividad cultural, sus construcciones coloniales, sus bienales de pintura, sus encuentros sobre literatura. Aunque siempre se dijo que quien viaja a Ecuador y no visita Cuenca no conoció el país, esta ciudad, capital de la provincia del Azuay, todavía no había tenido un reconocimiento internacional tan importante como cuando la urbe fue declarada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (Unesco) como Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Para sus habitantes, ese hecho tuvo un significado tan importante que decidieron festejarlo a lo grande con una gran fiesta callejera en la que participó la mayoría de los 300.000 habitantes de esta urbe localizada 350 kilómetros al sur de Quito, a 2.500 metros sobre el nivel del mar.
Según el documento de la Unesco, se reconoce en Cuenca "la belleza de su centro histórico, con un tipo particular de arquitectura republicana" y "la armonía que guarda con su entorno geográfico".
Para la periodista cuencana Susana Klinkicht, editora regional del diario Hoy, es decisivo que los administradores culturales asimilen el carácter integral de la declaración de la Unesco. ''¿Qué hacemos con los edificios, si no los llenamos de vida? ¿Cuánto durarán, si no lo hacemos con cultura?'', se pregunta.
En el centro histórico existen 26 edificios de valor monumental, 602 de valor arquitectónico y 830 de valor ambiental. El ministro de Desarrollo Urbano, Teodoro Peña, ya anunció el rescate de 300 edificaciones antiguas de la ciudad, mediante la entrega de un bono especial a los propietarios.
Klinkicht rescata el papel jugado en los años setenta por el Movimiento Acción Cívica cercano a la Facultad de Arquitectura, que se enfrentó a ciertos sectores interesados en derruir el patrimonio edificado y contrarios a la cultura cuencana.
''Los esfuerzos desembocaron en la creación del Instituto de Patrimonio Cultural, de la Comisión de Centro Histórico, la formulación de ordenanzas de protección por parte del Municipio y finalmente en la declaración de la Unesco, precisamente bajo el gobierno local del arquitecto Fernando Cordero, desde hace décadas planificador de la ciudad y miembro de Acción Cívica'', señala la periodista.
Según la editora, es difícil encontrar una actividad cultural que se haya desarrollado en esta ciudad tan sistemáticamente y con tanto aliento como la planificación urbana. ''La Administración de Cuenca, desde hace años, absorbe las mejores influencias y asesoramiento de técnicos de fuera para engrandecer a la ciudad en forma organizada y respetuosa justamente de su tradición y entorno.
También desde el inicio ha tenido representantes sobresalientes en este cometido, que han sido invitados a disertar y entregar sus experiencias en otras partes. Los avances están a la vista'', asegura.
Sin desconocer los esfuerzos de intercambio y superación que se han hecho con la Bienal de Pintura, con los encuentros de Literatura, así como en favor de la producción artesanal, Klinkicht cree que éstos todavía son un tanto frágiles. Aunque destaca que ''existen afanes de coordinación entre la Casa de la Cultura, las áreas culturales del Banco Central, otras instituciones y personas, que pretenden formular una política cultural para el milenio, porque han reconocido esta debilidad, pero también las potencialidades de la ciudad''. Por otra parte, destaca el trabajo de las universidades, ''que han hecho todo por sistematizar su trabajo y elevar su categoría científica''.
Con la designación de Cuenca, Ecuador cuenta con tres Patrimonios Culturales de la Humanidad, ya que en 1987 Quito y las Islas Galápagos también habían recibido esa denominación por parte de la Unesco.
Cuenca está ubicada entre cuatro ríos, cuyas riberas se encuentran cubiertas de árboles, un lugar geográfico que atrae a los visitantes. A orillas del río Tomebamba, junto a modernas avenidas, decenas de casas colgantes dan un aspecto acogedor a una ciudad que integra armónicamente edificaciones antiguas y modernas.
Los distintos sectores empresariales señalaron la importancia de este reconocimiento cultural para el desarrollo económico de la región, pero es el turismo el que tiene mejores perspectivas de futuro. De los 400.000 turistas que llegan cada año a Ecuador, el 16 por ciento (64.000) visita Cuenca, tras la declaración de Patrimonio Cultural la aspiración es duplicar esa cifra.
José Ochoa, presidente de la Asociación de Hoteleros espera una avalancha de turistas y asegura que la ciudad cuenta con la capacidad suficiente para recibir a más de 100.000 turistas.
Cuenca tiene cuatro mil 300 plazas hoteleras, distribuidas en dos establecimientos de lujo, 16 de primera, 9 de segunda, además de hosterías, hostales y pensiones. En el Ecuador es reconocida la amabilidad y hospitalidad de los habitantes de esta ciudad, fundada el 12 de abril de 1557 por el español Gil Ramírez Dávalos e independizada el 3 de noviembre de 1820.
Cuenca tiene otra particularidad que la diferencia del resto de ciudades ecuatorianas, el peculiar modo de expresarse de sus habitantes, quienes al hablar parecen estar cantando. Además, como en el resto de la provincia del Azuay, tiene especial resalte la actividad artesanal en paja toquilla, orfebrería y cerámica fina, donde se destaca la calidad y exquisitez de los artesanos.
Con la designación de Cuenca, Ecuador cuenta con tres Patrimonios Culturales de la Humanidad, ya que en 1987 Quito y las Islas Galápagos también habían recibido esa denominación por parte de la Unesco.
OEI

[Página Inicial]