Nuevo Servicio Informativo Iberoamericano
Mayo de 2000
Inician operación de presbicia en Venezuela
La técnica consiste en la recuperación de la capacidad de acomodación del sistema óptico ocular para ajustar el enfoque la cual se va perdiendo con la edad.
Por Gilberto Carreño,
Corresponsal del Servicio Informativo Iberoamericano de la OEI,
Caracas, Venezuela.-
Para enfocar de cerca, el ojo pone en funcionamiento el mecanismo de la acomodación, mediante el cual y por la acción de los músculos ciliares, varía el espesor del cristalino.




Con la operación a una paciente de 56 años, la ciencia médica en Venezuela se coloca a la vanguardia en el abordaje quirúrgico de esta alteración de la capacidad del sistema óptico ocular de ajustar el enfoque a cada distancia, la cual está fundamentalmente relacionada con el desgaste natural de la persona a causa de la edad.
Los científicos no catalogan a la presbicia ciertamente como una enfermedad, sino como una alteración determinada por el envejecimiento de la persona.
A partir de los cuarenta años esta dificultad se hace presente en el ser humano, tenga o no defectos refractivos. La acomodación es la facultad del sistema visual que nos permite identificar claramente todo lo que se encuentre delante de nuestros ojos.
Para enfocar de cerca, el ojo pone en funcionamiento el mecanismo de la acomodación, mediante el cual y por la acción de los músculos ciliares, varía el espesor del cristalino (una lente biconvexa en el interior del ojo), aumentando por tanto la potencia del mismo. Esto hace que la imagen de un punto cercano se forme en la retina, pudiendo verla con nitidez.
Con el paso del tiempo los músculos ciliares, como el resto del cuerpo humano, va perdiendo tono y haciéndose menos potentes. Al mismo tiempo, el cristalino se va haciendo menos flexible, con todo lo cual la capacidad para acomodar y por tanto para ver de cerca va disminuyendo con la edad.
Por tanto, la presbicia es considerada una condición fisiológica y no patológica. La persona se entera de su situación cuando comienza a sentir cansancio al leer y alejar el objeto o texto con el fin de enfocar correctamente su visión.
Sin embargo, hasta el momento, la única solución que se le ofrecía era someterse a un examen que determinara el grado de desgaste de la visión para adaptarle lentes a la persona. Por ello, arroja un rayo de luz en los pacientes con presbicia el trabajo realizado por el oftalmólogo Georges Anzoulatus y el equipo de especialistas integrado por Narda García, Aroldo Pérez, Domingo Zambrano, Juan Carlos Superlano y Beatriz Antzoulatos, en el Centro Oftalmológico del Hospital de Clínicas Caracas.
Georges Anzoulatus explica, de manera sintética, que una persona que nunca en su vida ha usado lentes, después de los 45 años pierde su capacidad de lectura progresivamente, porque el cristalino que tenemos dentro del ojo pierde la fuerza de acomodación y es entonces cuando se requiere de una lente positiva o unas lentes bifocales para leer.




La acomodación
es la facultad del
sistema visual que
nos permite identificar claramente todo
lo que se encuentre
delante de nuestros ojos.
El concepto en relación con la posibilidad la lograr la reacomodación y sostenimiento del cristalino ha variado. Los investigadores tradicionales, sostenían que la pérdida de la capacidad de acomodación se producía por endurecimiento del cristalino y por disminución de la elasticidad.
Por ello, -indica el doctor Anzoulatus- siempre se pensó que era imposible corregir la presbicia, porque si se trataba de una forma de envejecimiento de la lente que hace la acomodación, entonces no había forma de arreglarla. Pero una nueva hipótesis, sostenida por el especialista Ronald Schachar, establece que a medida que avanzamos cronológicamente, hasta los 40 años, el cristalino tiene una capa de células que hacen que vaya disminuyendo el tamaño.
De allí que se comenzaran a utilizar varios procedimientos para tratar de expandir el espacio existente entre el cristalino y el músculo ciliar, regulador de la acomodación y sostenimiento del cristalino.
La idea del doctor Schachar fue hacer unos implantes que expandieran ese espacio, y eso es justamente lo que hace actualmente el doctor Anzoulatus y su equipo.
Advierte, no obstante, que para aplicar esta cirugía es importante que el cristalino no tenga problemas de catarata, cosa que tampoco es obstáculo, pues en tal caso se procedería a sacar la catarata y colocar un lente intraocular. Cuando el cristalino está transparente, condición que se puede dar en personas de cualquier edad, puede devolvérsele al cristalino su capacidad de acomodación.
Asimismo, en caso de que el paciente sufra hipermetropía, miopía o astimagtismo, la corrección se realiza primero con láser y posteriormente se hace la intervención para presbicia.
La intervención de la persona con presbicia dura media hora y la recuperación estará en relación con la propia edad y el estado de su músculo ciliar que, en caso de haber perdido fuerza, será necesario programarle algunos ejercicios para estimular nuevamente el cristalino y de adaptación a su nueva visión.
OEI

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