Nuevo Servicio Informativo Iberoamericano
Abril del 2000
Panamá realiza cruzada por las mascotas

El caso estuvo a punto de llegar hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos, con sede en Costa Rica.
Por Arnulfo Barroso,
Corresponsal del Servicio informativo
Iberoamericano de la OEI, Ciudad de Panamá, Panamá.-

Manifestación de panameños en defensa de sus mascotas.






La expedición de una resolución del Ministerio de Salud que regulaba la tenencia de mascotas en lugares residenciales, generó una verdadera batalla legal en Panamá que involucró incluso a la Corte Suprema de Justicia y a un expresidente de la República, que advirtió que estaría dispuesto a ir hasta las últimas consecuencias para evitar la aplicación de esta norma.

La resolución limitaba a dos la tenencia de mascotas en viviendas unifamiliares y apartamentos, lo que según la Asociación de Amigos de los Animales ponía en peligro a cerca de 200 mil mascotas. El movimiento nacional en contra de esta iniciativa incluyó una inusual manifestación hasta la sede de la Corte Suprema de Justicia, en la cual participaron animales de diferentes especies, así como niños y ancianos con letreros que pedían la suspensión de la medida. Al término de esta manifestación se presentó una demanda contenciosa administrativa de nulidad contra la resolución 022 del Ministerio de Salud.

Pero afortunadamente la Corte no tuvo necesidad de fallar, porque el Ministerio de Salud accedió, luego de dos meses de forcejeos legales, a la presión popular y reformó la resolución, permitiendo la tenencia de mascotas, con la condición de que éstas fueran vacunadas y vivieran en un lugar limpio.

Era la primera vez en la historia del derecho penal panameño que se interponía una demanda contencioso administrativa de nulidad a favor de los animales.

El acuerdo con el Ministerio de Salud calmó los ánimos en el país y disipó la amenaza de la Asociación de Amigos de los Animales de interponer una demanda internacional ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, por los daños y perjuicios causados a los dueños de las mascotas.

El recurso contencioso administrativo de nulidad interpuesto ante la Corte sostenía que el Ministerio de Salud violó el Código Administrativo panameño al emitir la mencionada resolución, ya que no tomó en cuenta que trasladar o eliminar a una mascota de una residencia es un acto de crueldad y maltrato animal.

Añadía que regular la tenencia de mascotas en residencias unifamiliares y apartamentos implicaba una acción que provoca sufrimiento innecesario a los propietarios, la mayoría de las veces niños o ancianos, a los cuales se les violaría su derecho de posesión. Otro de los argumentos de la Asociación de Amigos de los Animales era que la citada resolución contradecía la Ley 14 de octubre de 1977 que reglamenta la tenencia de animales en vías de extinción como iguanas, monos, loros y guacamayas, consignada en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de la Fauna y Flora Silvestre.

Las autoridades del Ministerio de Salud justificaban la resolución, señalando que en algunas residencias y apartamentos se han encontrado desde patos e iguanas hasta cerdos, lo que además de causar daños a terceros, pone en peligro a los propios dueños de estas estructuras.

La Asociación de Amigos de los Animales amenazó con llevar el caso a tribunales internacionales, en base a que el Estado panameño es signatario de convenios y tratados que consagran los derechos de las mascotas y de sus propietarios, entre ellos, la Declaración Universal de los Animales.

Mientras que el Ministerio de Salud sustentaba su medida en el caso de una joven mujer que estuvo a punto de abortar, porque fue contagiada de toxoplasmosis por los cerca de 10 gatos que tenía una vecina.

La causa de las mascotas levantó simpatías en grandes sectores de la sociedad, incluso los estudiantes de derecho de la estatal Universidad de Panamá realizaron protestas, repartieron volantes en los semáforos y cooperaron en la recopilación de pruebas para combatir en los tribunales la resolución ministerial.

El movimiento popular y la presentación de la demanda ante la Corte, motivó inicialmente que las autoridades de Salud suspendieran las visitas que sus inspectores harían a las residencias para hacer cumplir la medida.
La presión popular contra la resolución expedida por el ministro de Salud, José Manuel Terán, llegó al punto de que su copartidario y expresidente de la República, Guillermo Endara, quien tiene en su casa, literalmente, cerca de 300 aves que cohabitan con él y su esposa, le declaró públicamente una guerra legal. Endara encabezó a los defensores de los animales que se manifestaron en la Corte y retó al ministro de Salud a que intentara sacar de su casa a sus aves, a las cuales defendería con su propia integridad física. La movilización nacional que se dio en Panamá por la defensa de las mascotas no tiene precedentes en la historia nacional. Es la primera vez que en el país se unen grupos tan heterogéneos para defender una causa como ésta.

La lección que dejó la "guerra legal por las mascotas", es que en el futuro los gobiernos tendrán mucho cuidado antes de emitir cualquier disposición que involucre a los animales.
OEI



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