 |
Frente a la duda que generan los
alimentos o productos transgénicos, existe una falta contundente
de estudios científicos serios y aceptados, y por ello se señala
que por el momento no se han registrados casos de efectos nocivos o dañinos.
En Chile como en el resto de Latinoamérica, el debate recién
se abre entre científicos, legisladores y consumidores.
Especialistas, autoridades, académicos y representantes de
movimientos ambientalistas se reunieron a mediados de marzo en una mesa
redonda sobre este tema organizado por la Comisión de Recursos
Naturales y Bienes Nacionales de la Cámara de Diputados de Chile.
A fin de cuentas de lo que se trata es sobre lo que comeremos en este
nuevo siglo y para eso hay que estar bien informados.
La transgénesis:
alterar para perfeccionar
Desde el mal de las vacas locas o el caso de la contaminación
por dioxina en pollos en Bélgica, el tema de los alimentos transgénicos
- también conocidos como Organismos Genéticamente
Modificados (OGMS) - empezó a poner en contradicción al
mundo científico que los elabora, a las empresas que los
desarrollan y al simple consumidor que no entiende nada.
Y aunque estos casos no tienen nada que ver con esta técnica de
la biotecnología, lo cierto es que la polémica se balancea
entre los beneficios que puede traer en materia de calidad y duración
de alimentos o productos para el hombre, la agricultura o incluso la
medicina, y los miedos por los efectos colaterales.
Chile, como otros países de la región, encuentra su
legislación y organismos fiscalizadores de alimentos o inspección
agrícola un tanto atrasada en la materia. Y a eso contribuye aún
más la falta de investigaciones contundentes que señalen
los reales riesgos a los que podrían estar expuestos tanto el ser
humano como las plantas que son sometidas a este procedimiento.
Alberto Cubillos, decano de la Facultad de Ciencias Agrarias y
Forestales de la Universidad Iberoamericana de Ciencia y Tecnología,
explica:
"Una planta transgénica es aquella a la que se la ha
incorporado información hereditaria utilizando la técnica
del ADN recombinante. ¿Cuáles son los caracteres que se están
tratando de modificar en las plantas cultivadas? Se estima actualmente
este llega a unos 100 caracteres. Entre esos atributos están:
querer dar una mejor calidad nutritiva, generar una mayor estabilidad y
capacidad productiva de los cultivos, lograr cultivos que sean de menor
agresión al ambiente al reducir la necesidad de aplicar agroquímcos,
o hacer más sustentable a la producción agrícola de
un país al aumentar las alternativas productivas".
Entre las especies que actualmente están siendo sometidas a
modificaciones están: el maiz, sorgos, trigo, cebada, arroz,
tomate, papa, pimiento, repollo, coliflor, canola, algodón,
remolacha azucarera, melón, vid, papaya, manzano, álamos,
eucaliptos y algunas especies de pinos. El uso comercial de estas
plantas se ha autorizado sólo en el caso de unos pocos cultivos,
que en su mayoría corresponde a la soya, maíz, algodón,
canola, y la papa. Aproximadamente un 69% de los casos la modificación
ha sido para dar resistencia a herbicidas, un 30% dar resistencias a
insectos, y el resto se relaciona a calidad comercial y nutritiva. Los
países que han autorizado uso comercial de estas semillas en
agricultura son Estados Unidos, Argentina y Canadá, y se estima
que a la fecha se han cultivado unas 70 millones de hás con este
tipo de plantas. |