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La OEI
Una organización renovada y comprometida
en la búsqueda de la paz, la justicia y la equidad Iberoamericana.
- Un organismo que nació en la post-guerra, al igual que
otros organismos internacionales, para reconstruir los vínculos
entre países y sus gobiernos hacia la consolidación
de la paz cooperando en las competencias de la educación,
la ciencia y la cultura.
- La apertura de la nueva sede simboliza el renovado compromiso
de la OEI con Colombia y los países iberoamericanos, en
su empeño de generar y crear lazos permanentes con sus
sociedades camino hacia la paz, la equidad y la justicia.
- El mayor reto de la OEI, en el nuevo Milenio: unir esfuerzos
y crear un modelo de desarrollo más incluyente y sostenido
sobre las bases de la educación, la ciencia, la cultura
y la innovación tecnológica, que permita ingresar
a sus comunidades a la etapa del conocimiento.
El
pasado 17 de mayo la Organización de Estados Iberoamericanos
(OEI), inauguró su nueva sede para Colombia, en un acto protocolario
presidido por el señor Francisco Piñón, Secretario
General de la organización, quien hizo referencia al inicio
de la OEI en 1949, como una idea concebida por un puñado
de profesores para ayudar a los países en el área
de la educación y la cultura. Idea que maduró hasta
convertirse en la Organización internacional que hoy apoyar
en este sentido a nivel iberoamericano.
Recordó cómo la OEI nace, al igual que otros organismos
internacionales, en la post-guerra con un propósito fundamental
como es la reconstrucción de los vínculos entre gobiernos
y países para consolidar la paz, cooperando en las competencias
de la educación, la cultura y la ciencia.
En su intervención el Secretario General, ilustró
a los asistentes internacionales y nacionales, sobre el significado
que tiene de la nueva sede para la OEI con su "renovado compromiso
con Colombia y los países de América Latina, como
un organismo empeñado en generar y crear lazos permanentes
con sus sociedades hacia la paz, la equidad y la justicia".
Enfatizó sobre el problema común que aqueja a toda
la región suramericana como es la inequidad, la injusticia
y la desigualdad. En tal sentido afirmó: " la OEI está
para apoyar nuestra decisión de unir esfuerzos y crear un
modelo de desarrollo más incluyente, sostenido en las bases
de la educación, la cultura y la ciencia, que nos permita
ingresar a la etapa del conocimiento".
De otra parte explicó cómo el mundo, desde la caída
del muro de Berlín, busca nuevos horizontes con una responsabilidad
y un sentido compartido de futuro hacia el desarrollo, para abrirse
con un espíritu de servicio hacia las comunidades. Hizo hincapié
de cómo sin la sociedades y sin el apoyo de los gobiernos,
nada pueden hacer los organismos internacionales en sus tareas y
objetivos misionales. Sobre el particular manifestó: "
hacia estos aspectos se enfoca el mayor esfuerzo de la OEI, es decir,
para apoyar a las comunidades; la nueva casa está hecha y
concebida de puertas abiertas para Colombia y para toda la región
Latinoamericana. El gran desafío es apoyarnos mutuamente".
Entre tanto el señor Angel Martín Peccis, director
de la Oficina para Colombia, explicó lo que simboliza la
nueva casa para el trabajo de la OEI, como "organización
preocupada por lo que pasa en Colombia y empeñada en cooperar
en sus programas para alcanzar la paz y el desarrollo esperado".
Desde su llegada, hace 8 meses, su propósito es y seguirá
siendo trabajar conjuntamente con el gobierno colombiano.
Finalmente, en su intervención la señora Ministra
de Cultura de Colombia, Elvira Cuervo de Jaramillo, agradeció
a la OEI en nombre del señor Alvaro Uribe Vélez, como
Presidente de Colombia, "por su permanente colaboración
con el país, especialmente con el Ministerio de Educación,
en el desarrollo de programas y proyectos, como hacia la consolidación
de las políticas culturales". Felicitó a la OEI
no sólo por su avance como cooperante, sino por la hermosa
casa cuya transformación tiene una "gran significación
para Bogotá, porque se convirtió en un símbolo
para el sector de El Nogal y Chapinero, luego de permanecer destruida
y en ruinas por mucho tiempo y hoy, renovada y reconstruída
con absoluto esplendor y detalle y, además que la OEI esté
aquí, es una gran satisfacción para nosotros",
concluyó.
Los invitados hicieron un recorrido por las instalaciones de la
nueva sede de la OEI, ubicada en el tradicional Barrio El Nogal
de Bogotá, en la conocida "Casa Nicolasa" como
fue denominada por los Arquitectos Carlos Niño Murcia y Jhon
Jairo Garzón, responsables de su diseño y re-construcción,
caracterizada por el lenguaje de sus formas, colores y detalles
de construcción y decoración, del más puro
estilo "tudor inglés", haciéndola merecedora
en la Bienal de Arquitectura 2004, del segundo lugar con Mención
de Honor, como el mejor proyecto de "Restauración y
Conservación del Patrimonio arquitectónico no monumental".
La apertura de la nueva sede coincide no sólo con la celebración
de los 57 años de labores que la OEI cumple como cooperante
regional y que viene consolidando desde hace más de 10 años,
para que sea asimilada por sus países miembros y sus gobiernos,
como un instrumento útil y eficaz, capaz de atender la demanda
de servicios institucionales tanto públicos como privados,
garantizando la asignación de recursos y la ejecución
de programas en pro del desarrollo integral de las comunidades,
fin último de su cooperación.

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