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Alvaro Marchesi, Secretario General de la OEI
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LAS EMOCIONES Y LOS VALORES DEL PROFESORADO
Con motivo de su reciente visita al país, Alvaro Marchesi,
Secretario General de la OEI, dictó una conferencia Pública
sobre la "Calidad de la Educación y Cambio de la Enseñanza",
dirigida a más de 500 docentes de diferentes partes de Colombia.
Por el impacto que causó su ponencia en los asistentes y
las innumerables llamadas recibidas solicitando copia de su ponencia,
el Diario El Tiempo, publicó en su última edición
dominical, una versión preparada exclusivamente por el Profesor
Marchesi, a fin de llegar con su mensaje a los educadores regionales.
El texto resumido es el siguiente:
Las exigencias sociales sobre la enseñaza suponen un creciente
esfuerzo a los profesores y les obliga a desarrollar nuevas competencias
y habilidades. Han de ser capaces de educar a todos los alumnos,
de crear un clima de convivencia en las aulas y de favorecer su
desarrollo moral; deben incorporar las nuevas tecnologías
pero no olvidar la importancia de la lectura; tienen que saber diseñar
nuevos métodos de enseñanza para despertar el deseo
de aprender e incrementar el conocimiento en los alumnos, trabajar
en equipo y colaborar con las familias.
Pero la actividad del maestro es también una profesión
con una profunda carga emocional y moral, algo que en ocasiones
se olvida. Las emociones están en el corazón de la
docencia y su trabajo está basado principalmente en las relaciones
interpersonales con los alumnos y con otros compañeros, por
lo que las experiencias emocionales son permanentes. Enfado, alegría,
tristeza, frustración
.son algunos de los sentimientos
que día a día vive el educador. Hay que recordar,
además, que estas emociones no son sólo una cuestión
individual, sino que se explican en gran medida por el contexto
social y laboral en el que desarrollan su labor.
A pesar de las tensiones emocionales de los maestros, hay muchos
que mantienen el buen ánimo y la ilusión en su profesión.
Posiblemente no son tanto las gratificaciones que pueden encontrarse
en la enseñanza, sino la intuición, en ocasiones reflexionada
y consciente, de que enseñar a los otros es una tarea que
merece la pena, que conecta con lo más noble del ser humano
y sitúa a los profesores en el lugar adecuado para promover
el bienestar de las nuevas generaciones. De alguna manera esa intuición
desvela el carácter moral de esta profesión educadora
y la necesidad de descubrir su valor y su sentido para ejercerla
con rigor y vivirla con satisfacción.
Una profesión que se constituye en el eje vertebrador de
la sociedad del futuro. Es enormemente digna y tiene relación
con la posibilidad de cambio y construcción de una nueva
sociedad más justa y equilibrada.
Versión
completa de su conferencia
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OEI Bogotá
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