
Programa de Cooperación
Iberoamericana
para el Diseño de la Formación Profesional
IBERFOP

I Seminario
Organización
y Gestión de proyectos de reforma de Formación Profesional
basada en competencias
Países del Cono Sur
(Montevideo, Uruguay 20-24 de
julio de 1998)

Proyecto
Experimental para la Implantación de un Modelo de Formación
Profesional para el Nivel Medio Superior de la Educación Tecnológica
de México
Ponente Ing. José Cartas
Orozco
Director Técnico de la
Dirección General de Educación Tecnológica Industrial
(DGETI)

Antecedentes
En México están matriculados 31 594
300 alumnos en el Sistema Educativo Nacional, de los cuales el 55%
corresponden al nivel elemental, el 18.6% al de secundaria, el 16.6% al
nivel medio superior y el 9.73 al superior y de posgrados.
Al interior del nivel medio superior existen 3
modalidades educativas, las cuales son:
- el Bachillerato general
- el Bachillerato tecnológico
- los Estudios terminales.
La Subsecretaría de Educación e
Investigación Tecnológicas atiende las dos últimas
modalidades presentadas, con una proporción de oferta en el nivel,
de aproximadamente 17%. La Dirección General de Educación
Tecnológica Industrial (DGETI) atiende a 492 261 alumnos en 428
planteles oficiales, además tiene incorporadas 598 escuelas
privadas y a 218 planteles estatales, por lo que constituye, dentro de la
SEIT, el 54% de la población total, y es la unidad responsable más
grande del subsistema tecnológico de México. En la DGETI la
matrícula se distribuye por modalidad educativa en 92% para el
Bachillerato tecnológico y en 8% para los Estudios terminales.
Como se observa, en el nivel medio superior
educativo la preferencia de los alumnos se inclina hacia la modalidad del
Bachillerato, aún al interior de la SEIT.
De los datos mencionados se pueden obtener algunas
inferencias valiosas, tales como:
- El Sistema Educativo Mexicano tiene una marcada
tendencia piramidal en donde, por cada 100 alumnos que ingresan a la
educación elemental, terminan una carrera profesional sólo
2.
- Existe una marcada preferencia hacia los
estudios de Bachillerato, en comparación con las carreras técnicas
de tipo terminal.
- La presión por obtener un lugar en la
educación superior, cada día se agudiza; como dato
relevante en el último examen de selección para el ingreso
a la Universidad Nacional Autónoma de México, se
presentaron 36 000 aspirantes al examen de selección, aún
cuando la oferta de esta máxima casa de estudios, fue de sólo
5 000 lugares.
Estas cifras constituyen algunos de los indicadores
de una problemática que se complementa con los datos que a
continuación se exponen:
- La población económicamente activa
de México que no concluyó la educación básica
es del 70%.
- La tendencia mundial para reconocer una mano de
obra calificada es de una escolaridad de secundaria como mínimo,
que incluya una formación laboral.
- Sólo el 15% de la población
trabajadora de México ha recibido en alguna ocasión un
curso de formación laboral.
- En los países desarrollados la mayor
oferta laboral se ubica en los niveles correspondientes a los técnicos
medios de México.
Lo anterior nos permite ver que en México ha
existido una fuerte deficiencia en la canalización hacia la formación
de los recursos humanos, ya que somos un país con una insuficiente
fuerza de trabajo calificada y con un gran compromiso a cuestas, como lo
es nuestra participación en el Tratado de Libre Comercio con
Estados Unidos y Canadá (TLC), así como los nuevos acuerdos
económicos con América Central y del Sur, los Países
de la Cuenca del Pacífico y la Comunidad Europea.
Un axioma comercial expresa que hay que ser
competente para aspirar a ser competitivo, sin embargo esto resulta
imposible, si a nivel social se carece del convencimiento, por parte de la
población, de aceptar un estatus de técnico dentro de los
proyectos de vida de las nuevas generaciones y aún de las que
actualmente aportan su fuerza de trabajo a la economía del país.
Por otra parte y vinculado a una problemática
generalizada del nivel medio superior, en la DGETI el índice de
deserción terminal es del 45%. Sólo en la primera transición,
del primero al segundo semestre, se retira el 40% de la población
de nuevo ingreso, habiéndose detectado, que el motivo fundamental
es la reprobación en materias como Matemáticas, Física,
Química e Inglés.
Esta situación a la vez se vincula con la
falta de consolidación del pensamiento formal, que de acuerdo con
el examen que sobre este indicador se aplica en el subsistema tecnológico
de mi país, el 76 % de la población que termina la
secundaria no lo alcanza, recordando que esta consolidación,
constituye la base para poder manejar el lenguaje simbólico
requerido precisamente para la adquisición de aprendizajes como son
los de las materias que acabo de mencionar (de acuerdo con el enfoque
constructivista).
Por otra parte, en 1994 se sentaron las bases de un
gran plan nacional denominado: Proyecto para la Modernización de la
Educación Técnica y la Capacitación (PMETYC), el cual
está encaminado a mejorar a la fuerza laboral, a través de
la implantación de un sistema normalizado que sistematiza las
demandas laborales; de un sistema de certificación que de manera
imparcial y basándose en las normas correspondientes evalúa,
verifica y certifica el dominio de la competencia alcanzada, y de una
fuerte transformación de la oferta educativa, que tomando como
referentes de sus programas de estudio, a las normas logradas, desarrolla
la competencia en sus educandos. En el PMETYC también se incluye un
tercer componente dedicado a los estímulos a la demanda de
capacitación y de certificación basados en competencia, y un
cuarto componente destinado a los estudios de evaluación de todo el
proyecto.
Pese a la alta tendencia, por parte de la población
en general, por estudiar el Bachillerato, se determinó en la DGETI
iniciar con una prueba experimental de la Educación Basada en
Competencias, de tipo terminal, aplicada a la subárea de
mantenimiento electromecánico, promoviendo el plan piloto entre
trabajadores en activo y poblaciones de adultos y jóvenes que
desearan formarse para su incorporación inmediata al mercado de
trabajo.
Para llevar a cabo su prueba piloto, la DGETI
estableció un plan maestro que abarcó como puntos medulares:
el estudio de modelos educativos extranjeros, la obtención de la
norma de competencia laboral, el desarrollo curricular basado en esa
norma, la operación de la prueba y la evaluación de los
resultados que se aportaran.
Los modelos extranjeros que mayor influencia
tuvieron para el logro del diseño curricular de la DGETI fueron: el
inglés, el australiano, el de Estados Unidos, el alemán y el
japonés.
Las normas que se tomaron como referentes de este
diseño curricular fueron de carácter institucional, producto
de un extenso trabajo de campo con el sector productivo mexicano. En este
operativo participaron en una primer etapa, para la definición de
campos de habilidades generales o comunes a toda el área laboral,
36 empresas de diversas zonas geográficas del país y de
distintos giros y tamaños. Luego para definir las normas, se logró
reunir a 17 grupos técnicos representantes de grandes asociaciones
o corporaciones empresariales, paraestatales y privadas, con los que se
desarrollaron las unidades de competencia que se incluirían en el
diseño curricular, las cuales se llevaron a un consenso para
establecer la pertinencia de las funciones por incluirse.
Es necesario aclarar el concepto de competencia que
la DGETI ha aplicado: síntesis de conocimientos, habilidades y
actitudes que en un comportamiento molar o de bloque, el individuo
manifiesta para realizar una función productiva en diferentes
contextos laborales.
Características del diseño
curricular de la EBC logrado por la DGETI.
- Es de tipo modular, agrupa unidades de
competencia en calificaciones, éstas en macromódulos o
grupos ocupacionales, y a su vez estos grupos, en toda una subárea
laboral.
- Cada estructura, aún la del módulo
que desarrolla una unidad de competencia, tiene independencia respecto
al resto de la estructura, lo que permite abordarla o evaluarla
conservando esta autonomía relativa.
- Por cada unidad de competencia dentro de la
estructura curricular, se han definido los saberes previos que se
requieren poseer para poder cursarla, atendiendo a los principios básicos
del aprendizaje significativo.
- Lo anterior ha permitido que se pueda tener un
modelo flexible con el que se puede ofrecer una carrera de tipo
profesional cuando se han cursado todos los macromódulos de
formación, o de grupos ocupacionales específicos, con
entradas y salidas parciales (en el caso de las primeras, presentando exámenes
de saberes previos), o la estructuración de cursos por
calificaciones de acuerdo con las necesidades de la demanda.
- En este modelo existe un macromódulo de
competencias generales con alta trasferibilidad, integrado también
por calificaciones que abarcan campos de habilidades de base para el
desarrollo de todas las competencias específicas. Estos campos de
habilidades son: Matemática aplicada, Principios de tecnología,
Comunicación aplicada, Inglés técnico, Tecnología,
producción y sociedad, Principios de seguridad industrial y
Educación física.
- De manera análoga, las calificaciones
laborales de tipo específico que constituyen los macromódulos
(grupos ocupacionales) son: Electricidad residencial, Instalaciones eléctricas
industriales, Motores de corriente alterna y directa, Subestaciones,
Transmisiones, Alineación y nivelación de equipo, Aplicación
de soldadura, Maquinado de piezas, Bombas y compresores, Equipos de
proceso, Válvulas, Refrigeración y aire acondicionado,
Control electromagnético, Control electrónico, Circuitos
de control, Instrumentación y Plantas de emergencia.
- Los programas de estudio se han elaborado
considerando un eje básico que incluye el desarrollo de
habilidades y actitudes, un eje secundario que determina los
conocimientos mínimos de soporte a las habilidades que se
pretenden desarrollar y un eje aplicado en el que se expresa la forma
como la síntesis de conocimientos, habilidades y actitudes se
llevará a cabo en el campo de aplicación o ambiente
laboral.
- También incluyen el desarrollo de cada
elemento, su proceso de conducción, los materiales y recursos didácticos
que se utilizan, los criterios de evaluación que se emplean para
valorar cada actividad didáctica y la bibliografía general
y estructurada dentro del proceso específico de formación
de competencias.
- La marcha metodológica que se ha
establecido, es la inductiva, es decir, se parte del referente concreto,
para una vez asimilado el caso particular con el que se trabajó,
se generaliza la experiencia a otros campos de aplicación. Este
aspecto reviste fundamental importancia dentro de los resultados de la
EBC que se han obtenido, y que se vinculan con la problemática
planteada inicialmente, relacionada directamente con la consolidación
del pensamiento formal.
- El diseño curricular incluye también
el desarrollo de materiales de apoyo bibliográfico como son Guías
del alumno y Guías del maestro. Las guías del alumno
establecen todo el proceso didáctico descrito y se complementan
con el desarrollo de habilidades parciales a través de Prácticas
de taller y con la demostración de la competencia mediante Guías
de evaluación.
- Las Guías del maestro contienen la
planeación completa de cada sesión, y como poseen un
enfoque modular, las sesiones se planean considerando una duración
de dos horas para que cada institución las aplique de acuerdo con
sus necesidades de horarios flexibles.
- De acuerdo con las competencias que se
desarrollan, se ha adquirido equipo similar al que se utiliza en las
empresas con el objeto de que la competencia sea fácilmente
transferida al lugar de trabajo. Se ha dado preferencia al equipo físico
porque lo que se pretende es que los alumnos aprendan a realizar las
funciones laborales. Sin embargo, se ha desarrollado también
software educativo, en los casos en los que se pone en riesgo la
integridad del educando, o por posibles errores de uso, se dañe
el equipo industrial, o las instalaciones.
- En total apego al desarrollo curricular basado
en competencias que se logró, en los programas de estudio se
incluye una planeación para el uso del equipo, a partir de
estaciones de trabajo. Esta estrategia consiste en asignar por equipos
de trabajo, equipos laborales para que simultáneamente todos
trabajen de acuerdo con el desarrollo de una habilidad parcial, y en la
integración de la misma, con la teoría que la sustenta.
- Se determinó que el perfil de ingreso al
programa fuera la secundaria concluida. Sin embargo, con base en la
metodología de Bertrand Schwartz se ha llevado con éxito
un proyecto complementario denominado Desarrollo de Competencias Básicas
por Formación en Alternancia, dirigido a trabajadores sin educación
básica concluida, el cual, con la experiencia del trabajador y el
desarrollo de los fundamentos de soporte a la estructura curricular
formal, a través de la localización de disfunciones
identificadas en el lugar de trabajo, se logra capacitar en esas bases
de conocimiento a los trabajadores, logrando que se incorporen a la
estructura formal del nivel medio superior, sin desventaja respecto a
los que cursaron la secundaria.
- Como los nuevos sistemas productivos llamados de
alto rendimiento, requieren del dominio de otras competencias, además
de las técnicas, tales como el trabajo en equipo, la toma de
decisiones y la solución de problemas; al interior de la
metodología didáctica se han determinado lineamientos para
desarrollarlas, formando grupos de 25 alumnos con los que se trabajan
precisamente técnicas grupales, y se ha desarrollado una marcha
didáctica que incluye, la contextualización, la
problematización, la teoría mínima, el desarrollo
parcial de habilidades, la integración de la teoría con la
práctica y finalmente la demostración global de la
competencia.
- El tipo de evaluación que se aplica es el
denominado con referencia a un criterio, en virtud de que se compara la
realización de una función laboral de acuerdo con la norma
establecida respecto a como la desarrolló un individuo, es decir,
se aplica el concepto de comparación entre objetivos planteados y
logros demostrados.
Operación y gestión del proyecto
de Educación Basada en Competencias de la DGETI.
Para aplicar un modelo curricular flexible, es
necesario que se adapten algunos procesos que en la educación
tradicional funcionan, pero que, fundamentalmente por la flexibilidad que
se le debe imprimir a la EBC, se requieren cambiar.
Para operar el modelo de la EBC, ha sido necesario
realizar las siguientes actividades:
- Crear la figura administrativa de un coordinador
de la modalidad de EBC en cada plantel, el cual atiende la operación
del mismo.
- Vincularse de manera efectiva con el sector
productivo regional con la finalidad de presentar el proyecto e
invitarlo a que sus trabajadores se inscriban en la capacitación
o que conozcan el perfil con el que egresan los alumnos en general, para
crear una bolsa de trabajo de acuerdo con la demanda de recursos
humanos.
- En el caso de los trabajadores en activo,
organizar cursos de acuerdo con las necesidades de la demanda y con los
horarios en los que pueden asistir.
- En el caso de los aspirantes en general,
establecer horarios de tiempo completo (30 horas) para ofrecer la
formación a manera de carrera de técnicos profesionales
con la cobertura completa del plan de estudios.
- En ambos casos, establecer la duración de
los cursos en función de la adquisición de las
competencias, más que de acuerdo con un calendario establecido,
siguiendo el principio relativo a que el ritmo del aprendizaje lo marcará
el grupo de iguales y no una predeterminación de tiempos logrado
en un escritorio, que no toma en cuenta diferencias regionales, y por
tanto, distintos marcos referenciales y estructuras previas de
aprendizaje.
- Solicitar a las empresas su colaboración
en cuatro tipos de participación:
- Mediante la validación del repertorio
de competencias que comprenden el mapa curricular, con el objeto de
que opinen, y en su caso, sugieran algunos ajustes respecto a los
criterios de ejecución que se plantean.
- A través de su aceptación, para
que los estudiantes asistan a las empresas a realizar prácticas
de transferencia de competencia, mediante la observación y la
identificación de las competencias que ellos desarrollan en
el plantel.
- Participando en la evaluación de los
alumnos, dentro del lugar de trabajo y emitiendo su veredicto de
conformidad con los criterios de desempeño que ellos aplican
en su empresa, avalando los documentos correspondientes.
- Finalmente, aceptando que los docentes
realicen estadías en las industrias con el objeto de
actualizarse y vincular con mayor facilidad la teoría y la práctica
que posteriormente impartirán.
- De conformidad con la flexibilidad que aporta la
autonomía de la función discreta o unidad de competencia
dentro del diseño curricular, la emisión de los documentos
de certificación correspondiente la refuerzan. De esta manera, la
DGETI creó un sistema de Control Escolar especial para la EBC, el
cual comprende la emisión de documentos según los
resultados: competente o no competente, de cada unidad de competencia
cursada, de cada calificación y de cada macromódulo.
Actualmente se está realizando el trámite correspondiente
a la elaboración y a la validación del certificado de la
carrera completa, para quienes la hayan cursado en su totalidad, y en
los casos del ingreso con la secundaria terminada, del registro ante la
Dirección General de Profesiones.
- Muy unido a la operación del modelo EBC
se encuentra un proyecto de supervisión a tal proceso, el cual se
aboca a valorar en tres aspectos la manera como se ejecuta el proyecto
en cada plantel, estos aspectos son el técnico, el de vinculación
con el sector productivo y el administrativo. A la fecha se han
realizado cuatro etapas de supervisión, de las cuales se ha
obtenido, por aspecto, una valoración que asociada a una
ponderación, determina el valor final que se otorga a la ejecución
operativa de la EBC en los centros escolares.
- Se tiene elaborado un software que permite, una
vez calificados los indicadores que en él se presentan, emitir la
calificación del plantel por aspecto, de manera global y además
con el listado de fallas encontradas para su pronta solución.
Este paquete también almacena datos por plantel para verificar
avances o retrocesos, por lo que permite de manera nacional y por centro
educativo, estimar su evolución y consolidación dentro del
proyecto a través del tiempo.
Adicionalmente al control operativo del proyecto, se
está llevando a cabo la evaluación del modelo en cuanto a
los resultados que aporta, en relación con el objetivo que inspiró
su creación. Entre los indicadores que se toman en cuenta en esta
evaluación se encuentran los siguientes:
- El comportamiento de la matrícula
(entradas y salidas de ingreso al módulo general y por
calificaciones y macromódulos).
- Eficiencia lograda según los criterios
del sector productivo y del educativo.
- Índices de acreditación por
calificación laboral.
- Deserción del modelo y seguimiento de los
participantes que se retiran temporalmente, porque ya obtuvieron un
trabajo relacionado con la formación otorgada.
- Elevación del estatus en que se encuentra
un trabajador en su trabajo a partir de la formación recibida.
- Abatimiento de costos (en proporción
porcentual), respecto a lo que antes invertían las empresas en
formación laboral.
Cambios que implicó la EBC respecto al
modelo tradicional.
| De un
currículum rígido conformado por 6 semestres o por 3 años
de duración, en la EBC pasó a ser un currículum
flexible integrado por calificaciones y módulos que se
desarrollan por unidades de competencia pertenecientes a un grupo
ocupacional. |
| De una
duración del programa determinado por un calendario escolar, pasó
a estar en función del desarrollo de competencias individuales y
grupales. |
| De
contenidos validados por páneles de expertos con la participación
de docentes, pasaron a definirse con base en las competencias por
lograr, establecidas por el sector productivo. |
| De
operar con 50 alumnos en promedio por cada grupo, la didáctica
que se está empleando en el proyecto EBC, obliga a operar con
grupos de 25 participantes como máximo. |
| En el
modelo tradicional se privilegia la enseñanza mediante métodos
pasivos en los que el docente difunde la enseñanza común,
mientras que en el de EBC, los métodos utilizados son activos y
privilegian el aprendizaje innovador a través de la acción
y el desarrollo de proyectos en equipo. |
| En la
didáctica tradicional se recurre como elemento básico de
infraestructura al aula, mientras que en el enfoque EBC, este elemento básico
se traslada a talleres, laboratorios y aulas acondicionadas
modularmente. |
| En los
modelos tradicionales se atiende a la capacitación del docente en
las calificaciones técnicas o contenidos temáticos que
impartirá. En el modelo EBC se capacita al docente en
competencias didácticas que aseguren una adecuada conducción
del proceso enseñanza-aprendizaje que integre competencias de
acción en los capacitandos. |
| En los
modelos tradicionales, el docente es contratado de conformidad con su
currículum profesional, sin verificar su dominio de las
competencias que, a su vez, tendrá que desarrollar en los
educandos; en el modelo de EBC, tal dominio debe comprobarse en todos
los tipos de competencia que se desarrollan en su calificación. |
| De
operarse el currículo con sus respectivos contenidos a nivel
nacional, ahora se adapta a las necesidades regionales a través
de la planeación de recursos humanos necesarios. |
Resultados alcanzados hasta junio de 1998
Los resultados más sobresalientes logrados a
la fecha dentro del proyecto de EBC son los siguientes:
- Las normas que logró la DGETI de su
trabajo directo con el sector productivo tuvieron una validación
de pertinencia del 78%, en promedio, en una muestra determinada con 95%
de confianza, e integrada por 850 empresas de diferentes giros y tamaños,
aplicada a nivel nacional.
- De acuerdo con los resultados de supervisión,
logrados en cuatro etapas, actualmente la modalidad opera con total
apego a las nuevas formas de organización y flexibilidad, y con
la vinculación efectiva del sector productivo y los lineamientos
didácticos específicos de la EBC, en el 92% de los
planteles experimentales.
- El comportamiento de la matrícula
presenta entradas y salidas laterales mostrando que la flexibilidad
ideada está operando adecuadamente y a la fecha se tiene un
incremento porcentual de la matrícula, respecto al dato base con
el que se inició el programa, del 671%, considerando alumnos que
han seguido todo el Plan, ingresos a módulos superiores sin
capacitación previa, habiéndose reconocido la competencia
adquirida por la experiencia, y capacitandos en calificaciones específicas.
- La eficiencia promedio que ha aportado el modelo
es del 75%. Datos relevantes son los relativos al de los campos de
habilidades de Matemática aplicada y Principios de tecnología
(Física aplicada), ya que son las calificaciones que mayor
eficiencia han presentado, con un porcentaje del 79% de aprobación,
lo cual resulta significativo, debido a que estos campos, en el programa
regular, influyen en una eficiencia del 40%, en promedio. También
resulta alentador que los mejores resultados de evaluación los
obtuvieron los trabajadores en activo, seguidos por el público en
general.
- De acuerdo con estudios de casos reportados, el
70 % de los participantes que salen de la secuencia modular, lo hacen
porque encuentran trabajo en un área relacionada con las
competencias que estudiaron.
- Se ha detectado un incremento en la tendencia al
promedio de crecimiento anual, de la matrícula, en donde en el
presente año se incrementó de 7 a 10%.
- Se han documentado experiencias interesantes
respecto al papel social que ha tenido el modelo de EBC, entre estas
sobresalen:
- Desertores de diversas escuelas del nivel
medio superior,
- y trabajadores en activo que nunca habían
tomado un curso de actualización y lograron terminar los módulos
de la EBC con éxito.
- Se han logrado elaborar materiales didácticos
con la colaboración de especialistas del sector productivo y
docentes, basándose en normas de competencia laboral logradas en
México.
- Se ha logrado un cambio significativo en la
actitud de los docentes hacia su labor, al encontrar un significado real
a la función social que desempeñan.
Proyección del modelo creado hacia la
integración de las modalidades del nivel medio superior educativo
tecnológico de México.
La experiencia que ha aportado el modelo de EBC,
aunada a las problemáticas detectadas dentro del nivel medio
superior tecnológico y a la formación de recursos humanos
acorde con las necesidades que actualmente afronta México ante la
globalización de mercados comerciales, han propiciado que se
establezcan nuevas formas de concebir a la educación tecnológica,
y a las potencialidades del modelo EBC, por lo anterior, en septiembre próximo,
se tiene ya el proyecto de implantar una prueba piloto de EBC en el
Bachillerato tecnológico.
Esta prueba constituirá el primer eslabón
de una cadena que tiende llegar a la integración de las dos
modalidades que se presentan en el nivel medio superior tecnológico,
ya que ambas comparten el fin común de formar para el trabajo en
diferentes áreas laborales y de ofrecer a su término, la
posibilidad de titularse como técnicos medios en una carrera
profesional.
Al respecto habría que aclarar que en México
el Bachillerato tecnológico presenta una doble función: es
bivalente, debido a que prepara para el ingreso al nivel superior (función
preparatoria), y además capacita para el ingreso al sector
productivo (función tecnológica). Es en la estructura de
formación tecnológica es donde se incluirá el modelo
de la EBC.
De esta forma se ha planeado integrar el módulo
de competencias generales y de calificaciones, que de acuerdo con el
sector productivo regional, garanticen a futuro un trabajo porque existe
la demanda de recursos humanos en la región. De acuerdo con esta
propuesta, de todo el mapa curricular que se tendrá en turismo, por
ejemplo, sólo se seleccionarán las calificaciones o el
conjunto de unidades de competencia que comparten un propósito
clave, y que regionalmente sean significativas; de esta forma, las
funciones productivas que se desarrollen, tendrán validez y
aplicación nacional, pero sobre todo, tendrán pertinencia
regional.
Todo este repertorio o menú de calificaciones
formarán parte del diseño curricular registrado para cada área
de formación tecnológica ante los responsables de Acreditación
y Revalidación de la SEP, y ante el registro de profesiones. Para
ello 6 meses antes de la apertura de un nuevo ciclo, los Consejos
empresariales educativos que ya se están formando a partir de la
operación y efectividad demostradas por la EBC, se reunirán
para determinar a mediano plazo las necesidades que requerirán en
materia de recursos humanos formados con el enfoque de competencia
laboral. Los estudios terminales tendrán la oferta completa de
calificación del área.
Quisiera, antes de concluir mi intervención,
que nos remitiéramos a los datos con los que inicié esta
presentación, en donde les expliqué que en México,
existe una marcada tendencia por ingresar, dentro del nivel medio
superior, al Bachillerato, por sobre los estudios terminales, pero que
también existe una problemática de deserción por
reprobación que obliga a casi la mitad de los matriculados en el
Bachillerato, a abandonar la escuela. Precisamente se tiene previsto que
estos alumnos, que por la ruta académica fracasan, se incorporen a
la ruta tecnológica contribuyendo con ello a una doble función:
- A la formación de personal calificado a
nivel técnico, que tanto requiere en estos momentos México,
y
- A la recuperación de alumnos del nivel,
que así obtendrán los elementos suficientes para una vida
productiva.
Como se observa, lo que se propone es que ambas
modalidades se fundan en una y que ésta sea flexible en el ingreso,
según preferencias personales, con la opción de transitar
por las diversas rutas, es decir, que también los participantes de
estudios terminales, cuando hayan estudiado a través de un método
inductivo por excelencia, que privilegia la manipulación del
referente concreto de tipo particular para luego generalizar el proceso
como competencia aplicable a diversos contextos y logren sintetizar la
teoría con la práctica, puedan tener mayores elementos para
regresar a la ruta académica, si así lo desean, o de
proseguir con una formación continua, cursando nuevas y variadas
calificaciones y haciendo válida la propuesta del aprendizaje a lo
largo de la vida, y con ello promoviendo la polivalencia.
Esta forma de entender la formación para el
trabajo proporciona un redimensionamiento del estatus social del técnico,
puesto que al tener la convicción de su valía y una nueva
cotización dentro del mercado laboral, podrá también
elegir la fuente de trabajo que mejor valore sus atributos. Si se logra
este cambio cualitativo en la forma de percibir el trabajo del profesional
técnico, se comprobará la hipótesis relativa a que
también cambiará la tendencia actual hacia el Bachillerato,
y disminuirá la presión por obtener una matrícula en
el nivel superior.
Tengo la convicción de que la problemática
que enfrenta México, también es compartida por otros países
latinoamericanos, y que la experiencia que estamos viviendo en la DGETI,
podrá ayudar a la toma de decisiones relacionada con este
conflicto. Es el deseo de la DGETI compartir su experiencia con países
hermanos, en el entendido de que cada país tiene el derecho de
descubrir su historia, y créanme que la EBC, está destinada
a cambiar la historia, a veces no muy afortunada de nuestras naciones, y
de hacer compatibles los modelos económicos con los educativos.