Cooperación Iberoamericana

Programa de Cooperación Iberoamericana
para el Diseño de la Formación Profesional
IBERFOP

I Seminario
Organización y Gestión de proyectos de reforma de Formación Profesional basada en competencias

Países del Cono Sur

(Montevideo, Uruguay 20-24 de julio de 1998)

Proyecto Experimental para la Implantación de un Modelo de Formación Profesional para el Nivel Medio Superior de la Educación Tecnológica de México

Ponente Ing. José Cartas Orozco

Director Técnico de la Dirección General de Educación Tecnológica Industrial (DGETI)

Antecedentes

En México están matriculados 31 594 300 alumnos en el Sistema Educativo Nacional, de los cuales el 55% corresponden al nivel elemental, el 18.6% al de secundaria, el 16.6% al nivel medio superior y el 9.73 al superior y de posgrados.

Al interior del nivel medio superior existen 3 modalidades educativas, las cuales son:

La Subsecretaría de Educación e Investigación Tecnológicas atiende las dos últimas modalidades presentadas, con una proporción de oferta en el nivel, de aproximadamente 17%. La Dirección General de Educación Tecnológica Industrial (DGETI) atiende a 492 261 alumnos en 428 planteles oficiales, además tiene incorporadas 598 escuelas privadas y a 218 planteles estatales, por lo que constituye, dentro de la SEIT, el 54% de la población total, y es la unidad responsable más grande del subsistema tecnológico de México. En la DGETI la matrícula se distribuye por modalidad educativa en 92% para el Bachillerato tecnológico y en 8% para los Estudios terminales.

Como se observa, en el nivel medio superior educativo la preferencia de los alumnos se inclina hacia la modalidad del Bachillerato, aún al interior de la SEIT.

De los datos mencionados se pueden obtener algunas inferencias valiosas, tales como:

Estas cifras constituyen algunos de los indicadores de una problemática que se complementa con los datos que a continuación se exponen:

Lo anterior nos permite ver que en México ha existido una fuerte deficiencia en la canalización hacia la formación de los recursos humanos, ya que somos un país con una insuficiente fuerza de trabajo calificada y con un gran compromiso a cuestas, como lo es nuestra participación en el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá (TLC), así como los nuevos acuerdos económicos con América Central y del Sur, los Países de la Cuenca del Pacífico y la Comunidad Europea.

Un axioma comercial expresa que hay que ser competente para aspirar a ser competitivo, sin embargo esto resulta imposible, si a nivel social se carece del convencimiento, por parte de la población, de aceptar un estatus de técnico dentro de los proyectos de vida de las nuevas generaciones y aún de las que actualmente aportan su fuerza de trabajo a la economía del país.

Por otra parte y vinculado a una problemática generalizada del nivel medio superior, en la DGETI el índice de deserción terminal es del 45%. Sólo en la primera transición, del primero al segundo semestre, se retira el 40% de la población de nuevo ingreso, habiéndose detectado, que el motivo fundamental es la reprobación en materias como Matemáticas, Física, Química e Inglés.

Esta situación a la vez se vincula con la falta de consolidación del pensamiento formal, que de acuerdo con el examen que sobre este indicador se aplica en el subsistema tecnológico de mi país, el 76 % de la población que termina la secundaria no lo alcanza, recordando que esta consolidación, constituye la base para poder manejar el lenguaje simbólico requerido precisamente para la adquisición de aprendizajes como son los de las materias que acabo de mencionar (de acuerdo con el enfoque constructivista).

Por otra parte, en 1994 se sentaron las bases de un gran plan nacional denominado: Proyecto para la Modernización de la Educación Técnica y la Capacitación (PMETYC), el cual está encaminado a mejorar a la fuerza laboral, a través de la implantación de un sistema normalizado que sistematiza las demandas laborales; de un sistema de certificación que de manera imparcial y basándose en las normas correspondientes evalúa, verifica y certifica el dominio de la competencia alcanzada, y de una fuerte transformación de la oferta educativa, que tomando como referentes de sus programas de estudio, a las normas logradas, desarrolla la competencia en sus educandos. En el PMETYC también se incluye un tercer componente dedicado a los estímulos a la demanda de capacitación y de certificación basados en competencia, y un cuarto componente destinado a los estudios de evaluación de todo el proyecto.

Pese a la alta tendencia, por parte de la población en general, por estudiar el Bachillerato, se determinó en la DGETI iniciar con una prueba experimental de la Educación Basada en Competencias, de tipo terminal, aplicada a la subárea de mantenimiento electromecánico, promoviendo el plan piloto entre trabajadores en activo y poblaciones de adultos y jóvenes que desearan formarse para su incorporación inmediata al mercado de trabajo.

Para llevar a cabo su prueba piloto, la DGETI estableció un plan maestro que abarcó como puntos medulares: el estudio de modelos educativos extranjeros, la obtención de la norma de competencia laboral, el desarrollo curricular basado en esa norma, la operación de la prueba y la evaluación de los resultados que se aportaran.

Los modelos extranjeros que mayor influencia tuvieron para el logro del diseño curricular de la DGETI fueron: el inglés, el australiano, el de Estados Unidos, el alemán y el japonés.

Las normas que se tomaron como referentes de este diseño curricular fueron de carácter institucional, producto de un extenso trabajo de campo con el sector productivo mexicano. En este operativo participaron en una primer etapa, para la definición de campos de habilidades generales o comunes a toda el área laboral, 36 empresas de diversas zonas geográficas del país y de distintos giros y tamaños. Luego para definir las normas, se logró reunir a 17 grupos técnicos representantes de grandes asociaciones o corporaciones empresariales, paraestatales y privadas, con los que se desarrollaron las unidades de competencia que se incluirían en el diseño curricular, las cuales se llevaron a un consenso para establecer la pertinencia de las funciones por incluirse.

Es necesario aclarar el concepto de competencia que la DGETI ha aplicado: síntesis de conocimientos, habilidades y actitudes que en un comportamiento molar o de bloque, el individuo manifiesta para realizar una función productiva en diferentes contextos laborales.

Características del diseño curricular de la EBC logrado por la DGETI.

Operación y gestión del proyecto de Educación Basada en Competencias de la DGETI.

Para aplicar un modelo curricular flexible, es necesario que se adapten algunos procesos que en la educación tradicional funcionan, pero que, fundamentalmente por la flexibilidad que se le debe imprimir a la EBC, se requieren cambiar.

Para operar el modelo de la EBC, ha sido necesario realizar las siguientes actividades:

Adicionalmente al control operativo del proyecto, se está llevando a cabo la evaluación del modelo en cuanto a los resultados que aporta, en relación con el objetivo que inspiró su creación. Entre los indicadores que se toman en cuenta en esta evaluación se encuentran los siguientes:

Cambios que implicó la EBC respecto al modelo tradicional.

De un currículum rígido conformado por 6 semestres o por 3 años de duración, en la EBC pasó a ser un currículum flexible integrado por calificaciones y módulos que se desarrollan por unidades de competencia pertenecientes a un grupo ocupacional.
De una duración del programa determinado por un calendario escolar, pasó a estar en función del desarrollo de competencias individuales y grupales.
De contenidos validados por páneles de expertos con la participación de docentes, pasaron a definirse con base en las competencias por lograr, establecidas por el sector productivo.
De operar con 50 alumnos en promedio por cada grupo, la didáctica que se está empleando en el proyecto EBC, obliga a operar con grupos de 25 participantes como máximo.
En el modelo tradicional se privilegia la enseñanza mediante métodos pasivos en los que el docente difunde la enseñanza común, mientras que en el de EBC, los métodos utilizados son activos y privilegian el aprendizaje innovador a través de la acción y el desarrollo de proyectos en equipo.
En la didáctica tradicional se recurre como elemento básico de infraestructura al aula, mientras que en el enfoque EBC, este elemento básico se traslada a talleres, laboratorios y aulas acondicionadas modularmente.
En los modelos tradicionales se atiende a la capacitación del docente en las calificaciones técnicas o contenidos temáticos que impartirá. En el modelo EBC se capacita al docente en competencias didácticas que aseguren una adecuada conducción del proceso enseñanza-aprendizaje que integre competencias de acción en los capacitandos.
En los modelos tradicionales, el docente es contratado de conformidad con su currículum profesional, sin verificar su dominio de las competencias que, a su vez, tendrá que desarrollar en los educandos; en el modelo de EBC, tal dominio debe comprobarse en todos los tipos de competencia que se desarrollan en su calificación.
De operarse el currículo con sus respectivos contenidos a nivel nacional, ahora se adapta a las necesidades regionales a través de la planeación de recursos humanos necesarios.

Resultados alcanzados hasta junio de 1998

Los resultados más sobresalientes logrados a la fecha dentro del proyecto de EBC son los siguientes:

Proyección del modelo creado hacia la integración de las modalidades del nivel medio superior educativo tecnológico de México.

La experiencia que ha aportado el modelo de EBC, aunada a las problemáticas detectadas dentro del nivel medio superior tecnológico y a la formación de recursos humanos acorde con las necesidades que actualmente afronta México ante la globalización de mercados comerciales, han propiciado que se establezcan nuevas formas de concebir a la educación tecnológica, y a las potencialidades del modelo EBC, por lo anterior, en septiembre próximo, se tiene ya el proyecto de implantar una prueba piloto de EBC en el Bachillerato tecnológico.

Esta prueba constituirá el primer eslabón de una cadena que tiende llegar a la integración de las dos modalidades que se presentan en el nivel medio superior tecnológico, ya que ambas comparten el fin común de formar para el trabajo en diferentes áreas laborales y de ofrecer a su término, la posibilidad de titularse como técnicos medios en una carrera profesional.

Al respecto habría que aclarar que en México el Bachillerato tecnológico presenta una doble función: es bivalente, debido a que prepara para el ingreso al nivel superior (función preparatoria), y además capacita para el ingreso al sector productivo (función tecnológica). Es en la estructura de formación tecnológica es donde se incluirá el modelo de la EBC.

De esta forma se ha planeado integrar el módulo de competencias generales y de calificaciones, que de acuerdo con el sector productivo regional, garanticen a futuro un trabajo porque existe la demanda de recursos humanos en la región. De acuerdo con esta propuesta, de todo el mapa curricular que se tendrá en turismo, por ejemplo, sólo se seleccionarán las calificaciones o el conjunto de unidades de competencia que comparten un propósito clave, y que regionalmente sean significativas; de esta forma, las funciones productivas que se desarrollen, tendrán validez y aplicación nacional, pero sobre todo, tendrán pertinencia regional.

Todo este repertorio o menú de calificaciones formarán parte del diseño curricular registrado para cada área de formación tecnológica ante los responsables de Acreditación y Revalidación de la SEP, y ante el registro de profesiones. Para ello 6 meses antes de la apertura de un nuevo ciclo, los Consejos empresariales educativos que ya se están formando a partir de la operación y efectividad demostradas por la EBC, se reunirán para determinar a mediano plazo las necesidades que requerirán en materia de recursos humanos formados con el enfoque de competencia laboral. Los estudios terminales tendrán la oferta completa de calificación del área.

Quisiera, antes de concluir mi intervención, que nos remitiéramos a los datos con los que inicié esta presentación, en donde les expliqué que en México, existe una marcada tendencia por ingresar, dentro del nivel medio superior, al Bachillerato, por sobre los estudios terminales, pero que también existe una problemática de deserción por reprobación que obliga a casi la mitad de los matriculados en el Bachillerato, a abandonar la escuela. Precisamente se tiene previsto que estos alumnos, que por la ruta académica fracasan, se incorporen a la ruta tecnológica contribuyendo con ello a una doble función:

Como se observa, lo que se propone es que ambas modalidades se fundan en una y que ésta sea flexible en el ingreso, según preferencias personales, con la opción de transitar por las diversas rutas, es decir, que también los participantes de estudios terminales, cuando hayan estudiado a través de un método inductivo por excelencia, que privilegia la manipulación del referente concreto de tipo particular para luego generalizar el proceso como competencia aplicable a diversos contextos y logren sintetizar la teoría con la práctica, puedan tener mayores elementos para regresar a la ruta académica, si así lo desean, o de proseguir con una formación continua, cursando nuevas y variadas calificaciones y haciendo válida la propuesta del aprendizaje a lo largo de la vida, y con ello promoviendo la polivalencia.

Esta forma de entender la formación para el trabajo proporciona un redimensionamiento del estatus social del técnico, puesto que al tener la convicción de su valía y una nueva cotización dentro del mercado laboral, podrá también elegir la fuente de trabajo que mejor valore sus atributos. Si se logra este cambio cualitativo en la forma de percibir el trabajo del profesional técnico, se comprobará la hipótesis relativa a que también cambiará la tendencia actual hacia el Bachillerato, y disminuirá la presión por obtener una matrícula en el nivel superior.

Tengo la convicción de que la problemática que enfrenta México, también es compartida por otros países latinoamericanos, y que la experiencia que estamos viviendo en la DGETI, podrá ayudar a la toma de decisiones relacionada con este conflicto. Es el deseo de la DGETI compartir su experiencia con países hermanos, en el entendido de que cada país tiene el derecho de descubrir su historia, y créanme que la EBC, está destinada a cambiar la historia, a veces no muy afortunada de nuestras naciones, y de hacer compatibles los modelos económicos con los educativos.

Presentación Gráfica

Ponencias y Exposiciones realizadas en el marco del Programa IBERFOP
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