Cooperación Iberoamericana

Programa de Cooperación Iberoamericana
para el Diseño de la Formación Profesional
IBERFOP

III Seminario Organización y Gestión de proyectos de reforma de Formación Profesional basada en competencias

Países de Centroamérica y el Caribe

Santo Domingo, República Dominicana, 1- 4 de marzo de 1999

Los sistemas de Formación Profesional de los países centroamericanos y del Caribe: Revista comparada de su estado de situación

Oscar Amargós

I. Introducción

Creo oportuno establecer de inmediato en que sentido se utilizará la expresión “sistemas de formación profesional”. En todos los países de la Región, exceptuando a Cuba, existen las denominadas Instituciones de Formación Profesional (IFPs). La legislación que ampara a estas entidades les ordena “organizar y regir” el sistema nacional de formación profesional.

Sin embargo, en nuestros países existen dos (2) modelos generalizados de formación profesional orientados a la preparación técnica de recursos humanos requeridos para el desempeño de actividades laborales semicalificadas y calificadas. Estos modelos son los de Educación Técnica de nivel medio y superior, y el de formación profesional. En algunos países subsiste un tercero “asimilado” o marginal a uno de los modelos anteriores, o en medio de ambos, que por la población que atiende (adultos analfabetas o desertores del sistema regular de educación, grupos poblaciones en situación de pobreza, mujeres jefas hogar, etc.), y por el tipo de oferta de capacitación, no orientada a los sectores modernos de la economía, se le denomina subsistema de Educación de Adultos o de Educación para el Trabajo (Honduras), o Educación Vocacional Laboral. Los modelos indicados demandan diferentes arreglos institucionales; operan con diferentes grados de flexibilidad y autonomía. También el origen de su financiamiento es distinto.

El modelo de educación técnica ha sido desarrollado en el marco de la educación formal del nivel medio y superior. “Permite a los estudiantes obtener una formación general y profesional que los ayude adaptarse al cambio permanente de las necesidades laborales para ejercer e integrarse con éxito a las diferentes áreas de la actividad productiva y/o continuar estudios superiores(1)”. Está organizada bajo la expectativa de la “profesionalización” de los estudiantes del nivel medio y postsecundario y de contribuir al desarrollo económico y social del país. Es regulado y administrado por los ministerios de Educación.

Por su parte, el modelo de Formación Profesional se desarrolla por lo general fuera del ámbito de educación formal. Este entiende la capacitación como un hecho educativo articulado con el ámbito del trabajo y las formas de tecnología predominante en el entorno; está orientado esencialmente a la adquisición de calificaciones prácticas y conocimientos específicos, necesarios para el desempeño de un puesto de trabajo o una ocupación. Está gestionado por las Instituciones de Formación Profesional, que en algunos países son entidades autónomas del Estado, o adscritas a los ministerios de trabajo, o a confederaciones empresariales; de dirección tripartita y financiada mediante impuestos a las nóminas de las empresas y contribuciones de los trabajadores.

La expresión “sistemas de formación profesional” utilizada en este trabajo, incluye a ambos modelos, a sabiendas que actúan independientes uno del otro, y con frecuencia, como si fueran excluyentes. Dada esa situación, los dos modelos son tratados por separado. Se entiende por sistemas el conjunto de las instituciones, actores y dispositivos que interactúan entre sí y con el entorno con la finalidad de ofrecer un tipo de educación a la que se le reconocen características distintivas de las demás modalidades.

Esta ponencia tiene como propósito pasar revista acerca del estado de situación de los sistemas en Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Cuba y República Dominicana. Intenta destacar las principales características por país; cómo están organizados; que organismos públicos los administran; se refiere a las innovaciones en marcha en relación con su reorganización y tomando en cuenta la formación basada en competencias profesionales. También trata la Educación de Adultos y su relación con la Formación Profesional.

II. Niveles en que se Imparte la Formación Profesional en los Países de la Región

La noción de nivel educativo está intrínsecamente asociada a los sistemas formales de educación. Los sistemas educativos están generalmente estructurados en tres niveles: primario, medio o secundario y nivel superior. En el leguaje de la formación profesional, modelo desarrollado por las IFPs, dirigida especialmente a desarrollar habilidades y destrezas de la fuerza de trabajo, la noción de nivel tiene otra connotación. Está asociado a los niveles de la estructura ocupacional, y más recientemente, a la competencia que se requiere para desempeñar un determinado rango de actividades laborales; así en vez de nivel primario, secundario o terciario, se utilizan denominaciones que denotan grados crecientes de complejidad: habilitación y aprendizaje, complementación, especialización, etc. Si la formación profesional se organiza en base a competencias profesionales, se habla de nivel de competencia.

La formación profesional en el marco de los sistemas educativos formales de nuestros países, en su mayoría se sitúa en el nivel medio y en el nivel superior. Obsérvese el siguiente cuadro.

Cuadro 1
Denominación y nivel en que se ofrece la Formación Profesional, según país y modelo

País DENOMINACIÓN NIVEL EN LA ESTRUCTURA EDUCATIVA
Formación Profesional Formal (Modelo 1) Formación Profesional paralelo al sistema educativo (modelo 2) Modelo 1 Modelo 2
Guatemala Educación Vocacional Formación Profesional Nivel Medio. Ciclo diversificado.
Duración de 2 a 4 años. Salida: Bachiller en la rama correspondiente.
Formación inicial: Aprendizaje, Habilitación y Rehabilitación Profesional.
Formación Complementaria: Especialización, Complementación y Actualización
El Salvador Educación Media Vocacional Formación Profesional Nivel Medio. Tres años de estudios. Salida. Bachiller Técnico en la especialidad.
Nivel Superior. Dos años de estudios después del bachillerado. Salida: Técnico superior en ingeniería, etc.
Formación Inicial: Aprendizaje (Formación Alterna Empresa Centro o Formación Dual). Habilitación.
Formación Complementaria: Complementación, Especialización y Actualización
Honduras Educación técnica media Formación Profesional En el nivel medio. Salida. Bachiller Técnico. Formación inicial: Aprendizaje, Habilitación y Rehabilitación Profesional.
Formación Complementaria: Especialización, Complementación y Actualización.
Educación para el Trabajo.
Nicaragua Sistema único: Formación y Capacitación Profesional
  • Formación inicial: Aprendizaje, Habilitación y Rehabilitación Profesional.
  • Formación Complementaria: Especialización, Complementación y Actualización.
  • Formación de Técnico Básico Rural
  • Formación de Técnicos Medios
  • Técnico Superior
Para acceder al nivel de Técnico Medio el alumno(a) debe de completar el ciclo básico (9no. grado) de la educación media, y para ingresar al nivel de Técnico Superior, haber obtenido el certificado de Técnico Medio.
Costa Rica Educación Técnica Formación Profesional
  • Bachiller Técnico
  • Técnico Superior
En el nivel medio. Ciclo diversificado. Tres años de duración.
Formación inicial: Aprendizaje (tradicional y formación dual), Habilitación y Rehabilitación Profesional.
Formación Complementaria: Especialización, Complementación y Actualización
Cuba Sistema único, aunque con denominaciones, distintas según nivel:
  • Educación General, Politécnica y Laboral
  • Educación Técnica y Profesional
  • Capacitación Técnica Profesional de los Trabajadores
Nivel medio y superior. Salidas:
  • Técnico Medio
  • Técnico Superior
  • Obrero Calificado
También certificación de:
  • Habilitación,
  • Complementación
  • Especialización
  • Entrenamiento y otros
República Dominicana Educación Técnico Profesional Formación Técnico Profesional Nivel Medio. Segundo Ciclo. Dos años de duración. Salida Bachiller técnico en la especialidad.
Nivel Superior. Duración dos años después de la secundaria. Salida Técnico Superior o Tecnólogo.
Habilitación profesional: Un año de duración. Salida: Técnico Básico
Formación inicial: Aprendizaje (formación dual), Habilitación y Rehabilitación Profesional.
Formación Complementaria: Especialización, Complementación y Actualización

La denominación utilizada en los países registra ligera variaciones. La formación profesional formal en Guatemala se denomina Educación Vocacional; en El Salvador, Educación Media Vocacional; en Costa Rica, Educación Técnica; en República Dominicana, Educación Técnica Profesional; y en Cuba, a nivel medio y superior, se le denomina Educación Técnica y Profesional. En Nicaragua, que es un sistema único, se le denomina Formación y Capacitación Profesional. En el modelo 2 impulsado por la IFPs, la denominación es común para todos los países, exceptuando República Dominicana (Formación Técnica Profesional) y Cuba (Capacitación Técnica Profesional de los Trabajadores).

La Formación Profesional Formal, modelo I, se ofrece en el nivel medio de la estructura educativa de los países. La duración de los cursos varía entre dos (2) y cuatro (4) años. En el caso de Nicaragua, El Salvador, Cuba y Dominicana también se ofrece a nivel superior no universitario. Es importante destacar que para acceder a la mayoría de los cursos de formación profesional que se ofertan paralelamente al sistema educativo formal, se exige que los aspirantes hayan concluido el 8vo ó 9no. grado del nivel primario o educación básica. Por tanto es una oferta que se puede ubicar en la estructura media de los sistemas educativos.

III. Sistemas Nacionales de Formación Profesional: Actores Oficiales

La organización del servicio de formación profesional (educación técnica y formación profesional) en los países de la Región, presenta características comunes e interesantes innovaciones. La Educación Técnica en el nivel medio, exceptuando el caso de Nicaragua, es regulada y ofertada por los respectivos ministerios de educación. A nivel superior, en aquellos países donde se ofrece, intervienen en su regulación los organismos que controlan la educación superior.

Por su parte, el modelo 2 de formación profesional, con excepción de Cuba, lo regula y lo ofrece las IFPs, que son entidades tripartitas (Estado, Sector Empresarial y Sector Laboral), descentralizadas, autónomas, con patrimonio propio, financiada por una contribución que oscila entre el 1 y 2% del monto de la planilla que paga la empresa privada; y con un enfoque educativo distinto (formas como se determinan los contenidos curriculares y el soporte técnico-pedagógico) del predominante en los ministerios de educación. Veamos las principales características por país.

3.1 CUBA

3.1.1 Educación Técnica y Profesional

La Educación Técnica y Profesional, como se denomina en Cuba, tiene un sello particular con respecto a las experiencias de los demás países de la Región. La combinación del estudio y el trabajo es parte esencial de los principios de la educación cubana. Esta le confiere un alto valor al trabajo; desde la enseñanza general se procura lograr la necesaria vinculación con la producción. A este principio los educadores cubanos denominan el “politecnismo” que determina los objetivos, estructuras, contenidos y métodos de educación.

La asignatura Educación Laboral incluida en el curriculum del nivel primario, mediante sus diferentes áreas de trabajo, se orienta a dotar a los alumnos de un sistema de conocimientos y habilidades politécnico-laborales y desarrollarles el pensamiento técnico y las capacidades constructivas. Según sostienen los colegas cubanos, la influencia positiva que ejerce la combinación del estudio con el trabajo para la formación de altas cualidades de la personalidad, es favorable para los fines pedagógicos, aun no existan las necesidades económicas que demanden este tipo de orientación educativa(2).

El objetivo formativo busca desarrollar una conciencia de productor de bienes sociales; ir creando las condiciones para eliminar los prejuicios que se derivan de la división entre el trabajo manual y el intelectual. La idea es que “todo estudiante sea un trabajador en formación y todo trabajador sea un estudiante que se supere cultural y técnicamente de forma sistemática(3).”

EL sistema educativo de la República de Cuba está integrado por un conjunto de subsistemas orgánicamente articulados en todos los niveles y tipos de enseñanza. Se distinguen tres niveles: Primario, medio y superior, y está organizado en dos modalidades, la regular para los niños y jóvenes estudiantes, y la paralela, para trabajadores que estudian. Ambas modalidades incluyen la capacitación técnica profesional

Una vez el alumno concluye la Educación General (9no. grado), ingresa a la Educación Preuniversitaria o la Educación Técnica y Profesional. También desde la educación preuniversitaria (12do. Grado), se ingresa a la Educación Técnica Superior.

La Educación Técnica y Profesional se desarrolla en los centros politécnicos y las escuelas de oficios. En la actualidad se imparten alrededor de 68 especialidades, de las cuales 52 son de nivel medio superior y 16 de nivel medio básico. Los centros politécnicos agrupan generalmente varias profesiones de una misma rama, algunos son de especialidades específicas (rama industrial, rama agropecuaria, rama de economía y servicios). Cuba cuenta con más de 600 centros politécnicos, que en reciben más de 300.000 jóvenes anualmente.

El Subsistema de Educación Técnica y Profesional atiende también a las Escuelas de Oficios que inicialmente se concebían para el tratamiento de jóvenes subescolarizados. Estas escuelas tienen el objetivo de elevar el nivel cultural de los jóvenes que ingresan a ellas, brindarles una formación profesional básica y prepararlos en un oficio de acuerdo con las necesidades del territorio donde esté ubicada la escuela. En la actualidad existen 173 Escuelas de Oficios. Para 1995, registraron una matrícula de más de 29.000 alumnos.

En las Escuelas de Oficios se conjuga el estudio con el trabajo en un taller polivalente que comprende áreas básicas de trabajo con madera, metales, electricidad, y corte y costura. La tendencia actual es transformar estos centros en escuelas de formación profesional obrera.

3.1.2 Capacitación Técnica Profesional de los Trabajadores

Además de la Educación Técnica descrita, en Cuba se mantiene un programa permanente de capacitación para los trabajares. Esta se concibe como una actividad que se basa en las necesidades reales y perspectivas de las empresas. Busca complementar la formación general recibida a través del sistema regular de educación, el perfeccionamiento, ampliación y actualización de los conocimientos de cada trabajador. La capacitación se realiza en los Politécnicos, Escuelas de Oficios, y otras escuelas de organismos y de empresas.

La capacitación técnica profesional como la denominan las autoridades cubanas, comprende el “ conjunto de actividades que llevan a cabo los organismos y órganos del Estado, instituciones, empresas, unidades presupuestadas y organizaciones políticas, sociales y de masas(4)”. Entre los principales programas de capacitación están:

El Programa de Adiestramiento Laboral está orientado especialmente a los egresados de los cursos del Sistema Regular de Educación. Se ejecuta en las empresas y organismos a través de un plan de adiestramiento. El objetivo es complementar la formación del egresado con actividades prácticas relacionadas con su perfil profesional que le permita desempeñar cabalmente el cargo para el cual se adiestra. Para el seguimiento del desarrollo de estos jóvenes, se seleccionan tutores entre los trabajadores más experimentados de las empresas para que guíen a los noveles trabajadores.

En 1974 con la finalidad de establecer una política estatal única con respecto a la capacitación técnica de los trabajadores, el Gobierno cubano dictó la Ley 1272, modificada posteriormente por el Decreto Ley 45 de 1981.Este Decreto Ley establece las funciones y obligaciones de cada uno de los Organismos de la Administración Central del Estado vinculadas a la capacitación, así como todo lo relacionado con la formación profesional de los trabajadores.

Desde su promulgación, según sostienen las autoridades cubanas, se ha establecido una relación más estrecha con las empresas de producción y los servicios; se ha mejorado la “Base Material de Estudio” de los centros politécnicos; el aumento de la participación de los organismos usuarios en la determinación de los perfiles ocupacionales y en la elaboración de los planes de estudio, programas y textos.

En correspondencia con las condiciones del desarrollo alcanzado, en 1986, se actualizó el mencionado Acuerdo y ello dio lugar a un proceso de integración de la docencia, la producción y las investigaciones en los centros politécnicos que forman la fuerza de trabajo calificada y que ha puesto a disposición de éstos los recursos con que cuentan las empresas agropecuarias, industriales y de servicios.

En los planes de estudio para la formación de técnicos medios y obreros calificados se le dedican alrededor del 60 por ciento del tiempo a las actividades prácticas. Se establecen convenios entre los organismos productivos y los centros escolares. Los primeros entregan las materias primas, y los politécnicos entregan los bienes transformados (aplicación del concepto de formación- producción).

3.1.3 Instituto Superior Pedagógico para la Educación Técnica y Profesional de Cuba

De particular interés resulta el caso cubano en lo que tiene que ver con la formación de los docentes para la formación profesional. Los sistemas nacionales tienen dificultades con respecto a la disponibilidad de personal docente para esta modalidad educativa. En Cuba, sin embargo, se ha dado un paso importante en esta dirección. La formación del personal docente se realiza en los Institutos Superiores Pedagógicos de ese país, y en particular, en el Instituto Superior Pedagógico para la Educación Técnica y Profesional.

Los alumnos que ingresan al Instituto son técnicos medios en la especialidad o especialidades afines a la cual matriculan. También pueden ser graduados de preuniversitario. Actualmente en el subsistema de Educación Técnica y Profesional trabajan alrededor de 30 mil profesores con formación en esta área.

3.2 El Salvador

3.2.1 Educación Técnica Media

El Sistema Educativo de El Salvador está dividido en dos subsistemas: la Educación Formal y la Educación no Formal. Este sistema se conforma con los niveles de estudios, sus ciclos y las edades normales de las personas que se incorporen.

De los países de Centroamérica, El Salvador tiene la matrícula más alta en Educación Técnica Media relación con el número de estudiantes del nivel medio. La matrícula total de nivel medio en 1989, fue 91,448 estudiantes, de los cuales el 68% estudiaba alguna opción del bachillerato técnico. Para 1992, se incrementó a 105,093 alumnos. De éstos, el 70.4% corresponde a la educación técnica. El 50.49% de la matrícula total del nivel medio es atendida por el sector privado.

Cuadro 2
Matrícula y Tasa, Según Modalidad de Bachillerato en El Salvador
1989 y 1992

Año Matrícula total Modalidad
Académico Industrial Agrícola Salud Comercio y Administración Otros
1989 91,448 31.9% 9.0% 1.8% 5.1% 47.4% 2.1%
1992 105,093 26.7% 10.6% 1.2% 5.2% 53.4% 2.9%

Fuente: SIECA en base informaciones del Ministerio de Educación; CENITE (1989); FUNSADE (1989). Anuario UNESCO.

Las modalidades de educación técnica del nivel medio también cubren una amplia gama de familias profesionales. En la modalidad industrial se ofrece mecánica, automotores, electricidad, arquitectura y construcción; Comercio y Administración, que también se ofrece a distancia, incluye secretariado, contaduría, computación y comercialización; en Navegación y Pesca, se ofrece mecánica y construcción naval, navegación y artes de pesca, procesamiento y control de calidad; en la “Técnicas Vocacionales”, se imparte cultor de belleza, corte y decoración, alta costura y diseño.

Se debe destacar que en el nivel medio se administran pruebas de suficiencia con el objeto de facilitar el acceso de oportunidades educativas a personas que por un proceso de autoformación, han logrado niveles cualitativos de desarrollo humano y desempeño profesional; mismo que para reconocer y acreditar cualidades y capacidades de personas que por su autoformación y experiencia, deseen incorporarse en el nivel de educación media o acreditarse para continuar estudios superiores. La Educación Técnica Media está regulada por el Ministerio de Educación del El Salvador.

3.2.2 Educación Superior Tecnológica

Los institutos tecnológicos salvadoreños son aquellos que ofrecen carreras en dos campos; el de la Ingeniería de la Producción y el de la Gestión y Administración de Servicios. Tienen como marco normativo la Ley General de Educación y la Ley de Educación Superior.

En 1996 había 25 institutos tecnológicos; 12 de carácter estatal. Para ingresar a carreras tecnológicas del nivel superior, se requiere haber concluido la Educación Media o su equivalente. En la actualidad no hay equivalencias entre estudios tecnológicos y estudios universitarios.

Los Institutos Tecnológicos estatales o públicos se crean por Decreto o por Acuerdo Ejecutivo. No son entidades autónomas, y en consecuencia, dependen administrativa, técnica y financieramente del Estado. Para su funcionamiento se le asigna una partida anual, dentro del presupuesto general del Estado. Sin embargo, en la actualidad se impulsa un vigoroso proceso de participación efectiva del sector privado en la administración de los institutos tecnológicos estatales.

Los institutos tecnológicos imparten únicamente carreras técnicas, que conducen a títulos técnicos de pregrado tales como “técnico en ingeniería”, “técnico en agronomía”, etc. No están autorizados para ofrecer programas de grado y postgrado. Las carreras técnicas tienen una duración de dos (2) y tres (3) años. La aprobación de los planes y programas de estudio de las instituciones privadas de Educación Superior, corresponde al Ministerio de Educación, por medio de la Coordinación Nacional de Educación Superior. Durante el 1991, se matricularon 4,341 estudiantes, y se titularon 1,450 en ingeniería y arquitectura, formación docente y otras áreas, se datos suministrados por el Ministerio de Educación de El Salvador.

3.2.3 Formación Profesional en El Salvador

En junio de 1993, mediante el decreto No.554, el Gobierno creó el Instituto Salvadoreño de Formación Profesional, INASAFORP. Al igual que las demás IFPs de América Latina, se le responsabiliza de organizar y coordinar el Sistema Nacional de Formación Profesional, elaborar la política nacional de Formación Profesional, realizar investigaciones para determinar las necesidades, dictar normas, diseñar y aprobar programas, brindar apoyo técnico y pedagógico a los centros, entre otros objetivos.

El INSAFORP es la más joven de las IFPs de Latinoamérica. Previo a creación de esta entidad, en 1992, el Gobierno Salvadoreño había firmado un convenio con la Unión Europea para llevar a cabo un “Sistema Nacional de Formación Profesional moderno y adecuado”. Este convenio tenía como propósito principal desarrollar el “Programa Nacional de Formación Profesional” conocido como PRONAFORP.

El PRONAFORP escogió como estrategia para crear el “ Sistema Nacional de Formación Profesional” la formación Alterna Empresa-Centro, mejor conocida como Formación Dual. A partir de la instalación de la primera directiva del INSAFORP en 1994, al parecer surgieron conflictos de liderazgo entre INSAFORP y PLANAFORP, que están en vía de solucionarse, pero que han mermado la posibilidad de consolidación del la IFP.

Además del INSAFORP y el PLANAFORP, existen centros de Formación Profesional con larga tradición en desarrollo de programas, tales como el Centro de Capacitación Industrial de la Asociación Salvadoreña de Industriales (CCI/ASI), el Centro de Formación Profesional Don Bosco, el ITCA, FEPADE y otros.

3.3. Honduras

En Honduras se da la clásica separación de las ofertas de Educación Técnica Media y la Formación Profesional. La primera está bajo la responsabilidad de la Secretaría de Educación Pública; y la segunda, a cargo del Instituto Nacional de Formación Profesional, INFOP, fundado en 1972.

La Educación Técnica de nivel medio recibió en 1991 a 42 mil alumnos, equivalentes al 30% de la matrícula total de ese nivel (140,177). El INFOP por su parte, en 1995 tuvo una matrícula de alrededor de 40 mil participantes.

Sobre el Sistema de Formación Profesional (ambos modelos) en Honduras, volveremos más adelante. Entiendo oportuno, según los fines de este seminario, concentrar la atención en una propuesta sobre integración de un “Sistema Nacional de Formación Profesional”, que surgió en ese país como resultado de la ejecución del “Proyecto de Educación para el Trabajo” (POCET)(5), patrocinado por la OIT, el Gobierno de Honduras y el Gobierno de los Países Bajos), ejecutado por la Secretaría de Educación Pública y el INFOP.

3.4 Costa Rica

3.4.1 Educación Técnica Media

El sistema Educativo Costarricense se encuentra dividido jurídicamente en Educación Preescolar, Educación General Básica y Educación Diversificada. También se incluyen los programas de Educación de Adultos y de Educación Especial. Está estructurada en base ciclos. El III y IV Ciclos conforman lo que se denomina funcionalmente Educación Secundaria. Al finalizar el III Ciclo el estudiante puede optar por la continuación de sus estudios en la Educación Diversificada, cuya duración es de 2 a 3 años. Este nivel se subdivide en tres ramas: La Rama Académica, con dos años de duración (décimo y undécimo años); La Rama Artística, con dos años de duración; La Rama Técnica, con tres años de duración (décimo, undécimo y duodécimo años). La Rama Técnica se diversifica en modalidades: Industrial, Agropecuaria, Comercial y Servicios.

Para la Educación Diversificada, el plan de estudios comprende asignaturas académicas y sub-áreas tecnológicas. El estudiante debe cursar décimo, undécimo y duodécimo para optar por los dos títulos simultáneamente. Cuando aprueba el undécimo puede optar por el Bachillerato. Ambas opciones exigen la permanencia del estudiante en la institución de lunes a viernes con un promedio de ocho horas diarias, para completar las 3.200 horas de formación, de las cuales 2.624 horas son dedicadas a aspectos tecnológicos propios de la especialidad.

La Educación Técnica Profesional es un subsistema del Sistema Educativo Formal. Se ofrece a quienes deseen obtener formación en carreras profesionales de grado medio, según lo establece la Ley Fundamental de la Educación, vigente desde 1958. Es parte de la educación general que se imparte en los Colegios Técnicos Profesionales del país.

Para obtener el título de Técnico en el nivel medio en las especialidades técnicas, los estudiantes deben haber agotado el plan de estudio correspondiente a la especialidad y realizar una prueba comprensiva final, que incluye conocimientos teóricos de la especialidad, desarrollados durante los tres años de formación.

En atención a las demandas de los tres sectores básicos de la economía, la Educación Técnica está conformada por tres modalidades: agropecuaria, industrial y Comercial y de Servicios. En cada modalidad se atienden diversas especialidades, autorizadas por el Consejo Superior de Educación, las cuales se imparten en los Colegios Técnicos Profesionales de acuerdo a su capacidad instalada. Existen cuatro especialidades de la Modalidad Agropecuaria, 24 de la Modalidad Industrial y 5 de la Modalidad Comercial y de Servicios.

En 1995 se elaboró una nueva oferta educativa de Educación Técnica. Se prepararon y publicaron 33 programas de estudio con estructuras que corresponden a cuatro áreas: Salud Ocupacional, Gestión Empresarial, Informática y el área Tecnológica. En ese mismo año la matrícula de la rama técnica sumó 33,870 estudiantes que representaban el 19.66% de los estudiantes del III ciclo y la educación diversificada.

De gran importancia se reviste la elaboración del proyecto de Formación de Recursos Humanos en Educación Técnica, a nivel superior, en conjunto con el Instituto Tecnológico de Costa Rica, que permitirá que de 500 a 600 docentes, cuyo perfil profesional estaba estancado a nivel de profesor de estado, puedan optar en primera instancia, por un bachillerato.

3.4.2 Formación Profesional en Costa Rica

En Costa Rica existe una rica tradición en lo que respecta a la provisión de servicios de formación profesional. El Instituto Nacional de Aprendizaje, INA, creado en 1965 mediante la Ley No 3505, como una dependencia de la Presidencia de la República es la institución de formación profesional más antigua de la Región Centroamericana y del Caribe.

El INA al igual que la mayoría de las IFPs de América Latina es una entidad tripartita: El Estado está representado por la Presidencia Ejecutiva, el Ministro (a) de Trabajo y Ministro (a) de Educación, tres representantes del sector empresarial e igual número del sector laboral. En 1997 su oferta de capacitación benefició a cerca de 120 mil trabajadores que corresponden al 8% de la población económicamente activa de ese país. Se han propuesto atender el 10% de la PEA costarricense para al año 2,000. Más adelante volveremos sobre el INA.

3.5. Guatemala

3.5.1 Educación Vocacional Media

El Sistema Educativo en Guatemala está integrado por el nivel de pre-primario, primario y medio. El nivel medio esta divido en básico, con tres (3) años de duración, y diversificado, con una de duración de 2 a 4 años. El ciclo diversificado cubre las ramas de magisterio, bachillerato, comercio, educación vocacional o bachillerato industrial. En la educación superior también se ofrece la opción denominada de Nivel Técnico con una duración de seis semestres y una de nivel intermedio con siete semestres.

La matrícula del nivel medio, ciclo diversificado, a 1994 fue de 122,513 estudiantes. No se dispone de las estadísticas correspondientes a la matrícula en educación vocacional a nivel medio. Los centros donde se imparte le denominan Institutos Técnicos Vocacionales.

3.5.2 Formación Profesional en Guatemala

Las labores de formación profesional se iniciaron a partir del decenio de 1950. En esa década surgió una institución que apoyaba la formación de trabajadores empleados por las incipientes industrias dedicadas a la sustitución de importaciones. En 1960 se creó el Centro de Fomento y Productividad Industrial, sustituido en 1964 por el Centro de Desarrollo y Productividad Industrial, luego ese centro se transformó hasta llegar a convertirse en 1972, en el Instituto Técnico de Capacitación y Productividad (INTECAP).

El INTECAP está organizado conforme al patrón predominante de las Instituciones de Formación Profesional de América Latina. Tiene programas para formar aprendices, habilitación, complementación profesional, acciones móviles, capacitación a distancia, capacitación de mandos medios, entre otros. Durante 1994, tuvo una matrícula 63, 623 personas.

3.6. República Dominicana

3.6.1 Educación Técnica Profesional

El Sistema Educativo Dominicano comprende cuatro niveles: Inicial, Básico, Medio y Superior. La educación técnica profesional se sitúa en el nivel medio y superior. El nivel medio tiene una duración de cuatro años dividido en dos ciclos, de dos años cada uno. El primer ciclo es común para todos los estudiantes. El segundo ciclo comprende las modalidades General, Técnico- Profesional y Artes.

La modalidad técnico-profesional se considera como un subsistema dentro del Sistema Educativo General. Está reglamentada por la Ordenanza 1´95 que establece el nuevo curriculum de la Educación Dominicana. Contempla dos opciones: una post-básica, con un año de duración, denominada Técnico Básico; y la principal, que es el Bachillerato Técnico en diferentes menciones y especialidades.

El Técnico Básico “es una oferta alternativa dentro de la Educación Técnica Profesional, posterior a la educación básica”. En nuestra opinión esta alternativa corresponde al tercer modelo de formación profesional que está “asimilado” o marginal al modelo de Educación Técnica, descrito brevemente al principio de este trabajo. Los centros donde se imparte la enseñanza, por lo general se denominan escuelas laborales.

La Educación Técnica Profesional de nivel medio se imparte en centros denominados Politécnicos y Liceos. En la actualidad existen 18 politécnicos de propiedad estatal, siete (7) de los cuales son administrados por la Iglesia Católica.

La Educación Técnica Media ha experimentado un crecimiento cuantitativo modesto en los últimos cinco años. De una matrícula de 12 mil estudiantes registrada en 1991, pasó a 16,280 en 1997. Sin embargo, esta cifra se eleva a 26 mil cuando se le suman los estudiantes de la opción de Técnico Básico. Comparada con los demás países en la República Dominicana, la relación matrícula secundaria técnica con respecto a la matrícula total del segundo nivel, es de la más baja. En 1997, del total de estudiantes matriculado en la secundaria, el 6.35% correspondió a la modalidad de Educación Técnica Profesional. Este porcentaje está muy por debajo del que se registra en países(6) como El Salvador (70.4%), Costa Rica (22.2%), Cuba (32.2%) y Honduras (30.2%). Obsérvese el siguiente cuadro.

Cuadro 3
Matriculación Secundaria Técnica (% del total de secundaria), Según País
1991

País Matricula Total (1)
(1991)
Matrícula Secundaria Técnica (% del total de secundaria.1989/1991)
Guatemala 122,513 (ciclo diversificado) ...
Honduras 140,177 30.2
El Salvador 105,000 70.4
Nicaragua 202,480 9.1
Costa Rica 163,895 22.2
Cuba N.D. 32.2
República Dominicana 309,510 (*3) 6.3 (3*)

Fuente: (1)SIECA. Escolaridad en Centroamérica. Publicado en la Red (Internet)
(2) Informe sobre el Desarrollo Humano 1997. PNUD. (3*) Año 1997. No incluye los estudiantes de Técnico Básico. Estadísticas e Indicadores de Educación. Santo Domingo. 1998 y Dirección General de Educación Técnica Profesional.

En el nivel superior, existen ocho (8) centros con categoría de Instituto Superior que 1997 registraron una matrícula de 2,700 estudiantes. Algunas universidades ofrecen carreras de pregrado. Los institutos superiores son regulados por el Consejo Nacional de Educación Superior

3.6.2 Formación Técnico Profesional

En lo que respecta a la formación profesional, está liderada por el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional, INFOTEP. Al igual que las demás instituciones de la Región, es una entidad autónoma, descentralizada del Estado, regida por la Ley 166 de 1980. Aunque su Junta de Directores la preside el Secretario de Trabajo y también forma parte el Secretario de Educación, opera con independencia de esas y de las demás instancias del Gobierno Central.

Esta entidad tiene 17 años operando en todo el país a través de tres (3) oficinas regionales. En 1998 tuvo una matrícula cerca de 106 mil participantes en sus diversos cursos organizados, desde el punto de vista curricular, en módulos, itinerarios y modalidades de capacitación(7). También mantiene un programa de “Formación Metodológica de Instructores” dirigido a preparar los docentes de esa institución y de las demás entidades que ofrecen programas similares a los de la IFP dominicana.

3.7. Nicaragua

El Sistema Educativo nicaragüense está integrado por tres subsistemas: Educación General Básica y Media. La responsabilidad de su conducción y orientación está bajo la responsabilidad del Ministerio de Educación (MED); el Subsistema de Educación Superior (Pregrado, Técnico Superior y Posgrado), integrado por universidades y centros de Educación Técnica Superior, públicos y privados. El órgano de conducción de este subsistema es el Consejo Nacional de Universidades (CNU); y el Subsistema de Formación y Capacitación Profesional que comprende las ofertas de Técnico Básico Rural, Aprendizaje, Habilitación, Complementación, Especialización, Técnico Medio y Técnico Superior. El órgano de conducción y orientación es el Instituto Nacional Tecnológico (INATEC).

El caso de Nicaragua resulta interesante y novedoso en relación con los demás países de la Región. En la década de los ochenta la educación para el trabajo de ese país estaba dividida en dos subsistemas, el de Educación Técnica y el de Capacitación. La Educación Técnica estaba estructurada en dos niveles: técnico básico y técnico medio. Se cursaban carreras de carácter terminal o de tránsito a la educación superior. Este subsistema lo administraba el Ministerio de Educación.

El subsistema de capacitación tenía como órgano de dirección y administración al Sistema Nacional de Capacitación (SINACAP), dependencia del Ministerio de Trabajo. En 1990, el nuevo gobierno decidió refundir en un sólo subsistema educativo a ambos subsistemas. Surge el Instituto Nacional Tecnológico (INATEC), como Institución autónoma del Estado. Este Instituto combina las funciones de entrenamiento en servicio, que anteriormente estaba bajo la responsabilidad del SINACAP, con la preparación de técnicos a nivel medio que era responsabilidad del Ministerio de Educación.

Los programas educativos del INATEC están financiados con el 2% de la planilla mensual pagadas por los empleadores), fondos nacionales y recursos internacionales. El INATEC lo gobierna un consejo directivo integrado por el Ministerio de Trabajo, de Educación, de Economía y Desarrollo, de Finanzas, y representantes del sector empresarial, de los trabajadores y del sector capacitador privado y estatal.

Para cumplir con sus funciones y atribuciones el INATEC tiene como unidades ejecutoras y de operación centros fijos y móviles, escuelas, institutos tecnológicos y politécnicos de enseñanza en las áreas Agropecuaria, Industrial, Forestal y de Administración y Economía

Para los programas dirigidos a jóvenes INATEC cuenta con 34 centros estatales y 6 subvencionados En el período 1991-1995, INATEC atendió 88,461 estudiantes. En el mismo período, según datos suministrado por esta Institución, egresaron 15,499 técnicos medios en 30 especialidades de los sectores agropecuario, industrial y de servicios. Respecto a la función de capacitación, durante el período 1991-1995, el INATEC capacitó a 139,500 participantes a través de 8,831 cursos de Formación Profesional.

En el ámbito de la Educación Técnica Superior, Nicaragua cuenta con varios centros estatales y privados tales como el Centro de Ciencias Comerciales, Universidad Politécnica de Nicaragua, Universidad Tecnológica de Nicaragua, Universidad Iberoamericana de Ciencia y Tecnología, entre otras.

IV. Educación de Adultos y su Relación con la Formación Profesional en los Países Centroamericanos y del Caribe

Generalmente la educación de adultos se define como un subsistema que incluye programas de alfabetización dirigidos a combatir y reducir el índice de analfabetismo. En la mayoría de los países de la Región se aspira a acompañar las acciones de alfabetización con programas de capacitación técnica que facilitaría el ejercicio de una actividad ocupacional a los adultos beneficiados que participan de los programas

Sin embargo, esta aspiración no siempre se logra, sea por falta de una adecuada comunicación y coordinación entre departamentos del Ministerio o Secretaría de Educación, o entre el Ministerio y la IFP. Son frecuentes los intentos de articular programas de alfabetización con los de formación profesional; no obstante, igualmente con frecuencia surgen conflictos cercanos a la frontera de lo absurdo cuando se tratan de realizar acciones conjuntas. Pasemos revista a la Educación de Adultos y su relación con la Formación Profesional en los países de la Región.

En Nicaragua, según destacados los investigadores de ese país(8) los programas de alfabetización y Educación Básica de Adultos fueron los logros más destacados del gobierno Sandinista en los primeros años de la revolución. Sin embargo, al final de la década de los ochenta las acciones de alfabetización habían declinado considerablemente debido a la guerra; como consecuencia, el analfabetismo se incrementó considerablemente. Ellos estiman que la tasa de analfabetos ronda entre un 30 y un 40% de la población de 10 años o más de edad. El Informe de Desarrollo Humano 1997 de Naciones Unidas, sitúa la tasa de analfabetos en 35%.

La Educación de Adultos en la tierra de Rubén Darío se ha visto envuelta en un conflicto de índole ideológico y político en razón del contenido de los materiales (cartillas y lecturas) utilizados y por las estrategias para llevar adelante el programa. Los materiales utilizados durante el período del Gobierno Sandinista se le ha criticado su fuerte contenido de propaganda política.

Durante el Gobierno de la Señora Violeta Chamorro se intentó un balance entre los contenidos de Educación Formal y los requerimientos del mundo de trabajo. El programa de Educación de Adultos le daría un nuevo énfasis a la Educación para la Familia y la Formación Cívica(9). Las propuestas de los nuevos contenidos han generado también polémicas.

Esta situación ha originado una disminución de la provisión de servicios de alfabetización estatal y un considerable incremento de la participación de Organismos No Gubernamentales. Se estima que los programas de las ONGs y el gobierno atienden cerca de 40,000 alumnos anualmente. Entre los organismos no gubernamentales se destacan el Instituto Nicaragüense de Investigación y Educación Popular (INIEP), ALFALIT, Cáritas, Escuelas Radiofónicas y otros.

Los programas de Educación Popular del INIEP y de la Asociación de Educación Popular Carlos Fonseca, “ integran la alfabetización y la instrucción post-alfabetización con entrenamientos en habilidades técnicas relacionadas con la organización de cooperativas, el incremento de la producción agrícola, preservación de los recursos naturales… ambos programas (el del INEP y el de la Asociación), tienen planes para proveer instrucción post-alfabetización que será equivalente al primer nivel de Formación Técnica (la educación primaria, más tres años de educación secundaria)(10)

La Educación de Adultos en Cuba tiene como función principal la de proporcionar a los trabajadores, y adultos en general, la base necesaria, para su posterior capacitación técnica. De los países de la Región, es el que registra el porcentaje más alto de población alfabetizada 95.4%% de su población, seguido de Costa Rica.

Cuadro 4
Tasa de Alfabetización, Según País
1994

País Población (en millones 1999) Tasa de Alfabetización de Adultos (1994)
Guatemala 12.2 55.7
Honduras 6.5 72
El Salvador 6.3 70.9
Nicaragua 4.7 65.3
Costa Rica 3.8 94.7
Cuba 11.2 95.4
República Dominicana 8.5 81.5

Fuente: Elaborado a partir del Informe Desarrollo Humano 1997, de Naciones Unidas y informaciones de población de los países.

Este subsistema esta estructurado en tres niveles: Educación Obrera y Campesina, con 4 semestres de duración, la Secundaria Obrera Campesina, también con 4 semestres de duración y la Facultad Obrera y Campesina, con 6 semestres de estudios equivalentes respectivamente, a los niveles de primaria, secundaria básica y preuniversitario de la educación general. Los ciudadanos cubanos cuentan además con las escuelas de idiomas para satisfacer la necesidad del dominio de lenguas extranjeras por parte de los trabajadores.

En Costa Rica desde 1975 se viene ejecutando el Plan Nacional de Alfabetización y Educación Básica para Adultos. Su orientación era netamente académica. Actualmente han hecho una reformulación de la política de Educación de Adultos que la orienta en función de la “trilogía Educación - Trabajo – Desarrollo”.

A partir de 1995 se inicia un nuevo plan de estudios para la educación de jóvenes y adultos dirigido a todas aquellas personas que requieran de servicios educativos académicos y técnicos, en atención a sus necesidades básicas de aprendizaje. Este nuevo plan de estudio contempla lograr una vinculación orgánica con la formación profesional. A tales fines, se están realizando los arreglos pertinentes para que el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), ofrezca la formación profesional específica para los adultos con experiencia laboral, y aprendizaje para egresados jóvenes del programa de educación de adultos. El programa contempla ofrecer formación dentro de las mismas empresas conjuntamente con el componente de alfabetización funcional.

En El Salvador la Ley General de Educación establece que la Alfabetización de Adultos deberá vincularse con los distintos programas o actividades de desarrollo económico y social. Para 1994 se estimó que la tasa de analfabetismo se situaba en 29% de la población 10 años y más.

Una de las políticas vigentes del sector educación es el fortalecimiento de la educación integrada de adultos, y el mejoramiento de la calidad y cobertura de la oferta educativa; para lograrlo se ha puesto en marcha la estrategia de consolidación del subsistema nacional de Educación de Adultos por medio de la concertación de acciones educativas entre todos los sectores y formas de educación; una amplia coordinación de esfuerzos entre organizaciones gubernamentales y no gubernamentales. También se promueve la construcción de Redes de Apoyo a la Alfabetización y Educación Básica de adultos para que los programas respondan en sus contenidos, metodología, materiales y estrategias de participación a las necesidades básicas de aprendizaje de esta población en relación con las necesidades del desarrollo regional y local.

Los programas de alfabetización se vienen realizando en el país, impulsados por la Dirección de Educación de Adultos (DEA) del Ministerio de Educación y en el último quinquenio con una amplia participación de las ONGs y otros Ministerios. Apoyo significativo en la concertación de alianzas para disminuir el índice de analfabetismo está ofreciendo el gobierno de España mediante el Programa de Alfabetización y Educación Básica de Adultos (PAEBA).

Otra innovación es que se está vinculando la alfabetización al desarrollo de proyectos productivos y se está fortaleciendo la vinculación de educación y trabajo, mediante la creación de talleres escuela en los que se propicia oportunidades de habilitación para el trabajo en diferentes ocupaciones. En este proceso de vinculación se destacan las iniciativas de la congregación de los salesianos con la Ciudadela y el Polígono Industrial Don Bosco, los programas del Instituto Tecnológico Centroamericano, y la Fundación Empresarial para el Desarrollo Educativo (FEPADE), que aglutina una Red Nacional de más de 100 instituciones. Las características de la formación que ofrecen estos programas apuntan al desarrollo de competencias que permite a los adultos insertarse al trabajo productivo y competencias para el trabajo en serie y en equipo y competencias para actualizarse en las nuevas tecnologías y modos de trabajo.

El Proyecto de Educación para el Trabajo, POCET, ejecutado por la Secretaría de Educación Pública, conjuntamente con el Instituto Nacional de Formación Profesional, INFOP de Honduras, es la experiencia más reciente de la Región como intento de vincular la Educación de Adultos con la Formación Profesional.

El POCET fundamentó su acción en el que que la educación de adultos debe pasar de una visión puramente remedial orientada casi exclusivamente a la alfabetización, a una educación funcional que responda a la situación y necesidades propias de los adultos, que pase por el entrenamiento vocacional para el empleo y una educación para el desarrollo a través del trabajo.

Guatemala es el único país de la Región que tiene un ley especial de Eduacación de Adultos. Ley General Nacional de Albetización se implementa a través del Comité Nacional de Alfabetización- CONALFA.Según CONALFA, de un 52.3% de analfabetos registrado 1985, en 1994 se ha logrado reducir la tasa 36%.

La política de alfabetización que se implementa en Guatemala desde 1985, promueve la participación de todos los sectores del país bajo la coordinación de CONALFA. En 1994 se sumaron alrededor 1,200 instituciones públicas y privadas en todo el territorio nacional que le permitía atender a 229 mil personas. Se destacán varios programas y/o instituciones involucradas en la acción de alfabetización, tales como el Instituto Guatemalteco de Educación Radiofónica, el Programa de Educación Básica Integral, PEBI, Programa de Educación de Adultos por correspondencia y otros.

En la República Dominicana se ha estimado que de los 8.5 millones de habitantes que habitamos en la media isla, 1.3 millones (15.5%) con 15 años o más, son analfabetos absolutos; mientras que cerca de un millón (12.67%) son analfabetos funcionales.

En las últimas dos décadas, se han desarrollado en el ámbito oficial, iniciativas tales como el Programa Especial de Educación Ciudadana (PEEC), desarrollado en el período de 1982-1986; el Programa de Alfabetización y Educación Básica (PRALEB); y más recientemente, las actuales autoridades, en octubre de 1997, lanzaron la iniciativa “Jornada Nacional de Alfabetización”.

El PRALEB es una iniciativa surgida en la II Cumbre Iberoamericana de 1992, apoyada por el Ministerio de Educación de España y la OEI. A octubre de 1997 llegó a tener una matrícula de 85 mil estudiantes.

La “Jornada Nacional de Alfabetización” tiene como eje novedoso, en el contexto nacional, “aprovechar el espacio local como unidad básica de referencia para la organización de la alfabetización(11)”, que implica un proceso de descentralización de la ejecución de las acciones, involucrando al Estado y a la Sociedad Civil.

Esta iniciativa que aprovecha la experiencia ganada con el PRALEB, conceptual y estratégicamente bien concebida, no ha logrado arrancar. Se había fijado una meta de alfabetizar 200 mil jóvenes y adultos en un período de un año y medio. La “Jornada de Alfabetización” contempla “que los jóvenes y adultos perfeccionen sus niveles de cualificación laboral”. En el pasado, en el marco del proyecto PRALEB, hubo intento de coordinar acciones entre INFOTEP y la Secretaría de Educación, y aunque hubo cierta colaboración en la preparación de los materiales, no se logró articulación significativa.

Con la excepción de Cuba, y del Proyecto de Educacón para el Trabajo, POCET, de Honduras, en la Región no se registra una experiencia de vinculación de la Educación de Adultos con los Programas de Formación Profesional que se pueda considerar relavante.

V. Reformas Educativas en Marcha: Principales Tendencias de Reorganización de la Formación Profesional como Sistemas Nacionales

Las respectivas leyes que amparan a las IFPs establecen que éstas están responsabilizadas de organizar y regir los sistemas nacionales de formación profesional. En las leyes generales de educación se habla de la Educación Técnica como un subsistema a cargo de los ministerios de educación. Esta separación de responsabilidades frente a un tema de interés común entre entidades oficiales ha originado en el pasado, y en algunos países aún persisten, serios inconvenientes para lograr algún nivel de colaboración entre los ministerios de educación y la IFPs. Este es un tema preocupante, máxime cuando nos percatamos que precisamente en el gobierno de las respectivas entidades de formación profesional, el Ministro(a) de Educación ocupa un asiento como representante del sector oficial.

En el último quinquenio de este siglo, desde de las IFPs, se empieza hablar “seriamente” de la necesidad de integrar los sistemas nacionales de formación profesional. El concepto de sistema nacional que manejan las entidades oficiales de formación profesional, salvo el caso de Nicaragua, se limita a su ámbito de competencia; es decir, para ellas el sistema abarca la organización y regulación de oferta de los centros de formación profesional privados y públicos; no incluye la Educación Técnica. De hecho, frente a ésta última, las IFPs se limitan a pedir que a sus egresados se le reconozco y convalide los estudios para que logren, por ejemplo, el título de bachiller. Desde el ámbito de la Educación Técnica, el tema no despierta mucho interés.

No es mi intención abrir un debate sobre si la Educación Técnica debe pasar a ser administrada por las IFPs, o si la Formación Profesional debe ser regida por los ministerios de educación. Más allá de los arreglos institucionales y atribuciones de competencia, está la necesidad de cambiar el modelo predominante en cuanto a la organización, metodología, participación de los actores, etc., con respecto a los sistemas nacionales de formación profesional.

La separación de ambas ofertas, el desarrollo de identidades propias para cada modalidad quizás tuvo una justificación histórica, ideológica y de orientación en función de la población meta. Hoy esa separación es un obstáculo latente para lograr apropiados niveles de articulación exigido por las nuevas tecnologías, las formas radicalmente distintas de organización del trabajo, en fin, por el nuevo paradigma productivo que plantea desafíos distintos a la educación, muy especialmente a la oferta educativa orientada a elevar la productividad y competitividad de nuestras naciones.

En varios de los países de la Región, los sistemas educativos están pasando por interesantes procesos de reformas. En El Salvador se cuenta con un Plan Decenal 1995-2005, en República Dominicana en 1993 inició el suyo; en Costa Rica, se cuenta con la propuesta de transformación denominada EDUC 2005. En Nicaragua, en el marco del Plan Nacional de Desarrollo Sostenible para el período 1996-2000, está plantado como punto de agenda prioritario la Reforma Educativa. En Guatemala, los Acuerdos de Paz de 1995, contemplan elevar la inversión en educación.

El Salvador, desde 1995 hasta la fecha, se han aprobado tres nuevas leyes: La Ley de Educación Superior, la Ley General de Educación y la Ley de la Carrera Docente. La actual Ministra de Educación sostiene que estas nuevas leyes “ desplazan con equilibrio el papel monopólico del Estado, delega mayor responsabilidades a las entidades educativas, posibilitan mayor autonomía y movilidad…(12)” y propician la participación efectiva del sector privado en escuelas de Educación básica y media, y en los institutos tecnológicos. En El Salvador, al parecer existe una clara intencionalidad de involucrar a los empresarios y otros sectores en la administración de los Institutos Tecnológicos Estatales y demás escuelas técnicas.

La creación del Instituto Nacional Tecnológico (INATEC), de Nicaragua, en los actuales momentos se puede considerar como un experimento que puede convertirse en un modelo de conformación de la vieja aspiración de articulación entre los modelos formación profesional.

Para el desarrollo del Subsistema de Formación Profesional, el Gobierno de la República de Nicaragua se propuso(13):

La integración de los dos subsistemas, según las autoridades de INATEC, permite atender necesidades de formación técnica de jóvenes que recién están ingresando al mercado laboral, de trabajadores que ya cuentan con un empleo, y de sectores de la población no integrados a la economía. Además, permite un adecuado aprovechamiento de la infraestructura, instalaciones, equipos y edificaciones existentes en los diversos centros de formación, así como del personal técnico-docente.

Por otra parte la participación de la sociedad civil en el manejo y asesoramiento del INATEC, está presente por medio del Consejo Directivo Tripartito, constituido por representantes del gobierno, empleadores y trabajadores; los Comités Técnicos Especializados que contribuyen al diseño de los perfiles profesionales, planes de estudio a fin de que respondan al mercado laboral. De igual forma funcionan los Comités de Apoyo a los centros que permiten vincularlos con su entorno social y productivo.

En Costa Rica, en noviembre de 1994, el Consejo Superior de Educación aprobó la Política Educativa hacia el Siglo XXI que plantea nuevos programas de estudio, fortalecidos en sus aspectos conceptuales y metodológicos, buscando reformular el proceso de pensamiento y de formación de valores.

La política educativa hacia el Siglo XXI pretende, entre otros objetivos, como contribución al desarrollo sostenible de Costa Rica, coadyuvar en la formación de los recursos humanos a efectos de elevar la competitividad y la eficiencia del país, posibilitando así su inserción exitosa en el mercado internacional. Las autoridades educativas costarricense han se han propuesto crear un sistema educativo de categoría mundial. Según el Ministerio de Educación Pública, “esto representa un rompimiento con la forma conocida de hacer las cosas. No es una propuesta para mejorar, es un cambio de paradigma(14)”.

Conforme a la nueva visión se ha definido un Programa de Mejoramiento de la Educación Secundaria que pretende mejorar la calidad de la educación a este nivel, ofreciendo a los estudiantes las herramientas mentales y tecnológicas que necesitan para enfrentar los retos de la sociedad globalizada. Incluye la reorganización de los planes de estudio, la incorporación de laboratorios de informática en el 100% de las instituciones y la modernización de los colegios técnicos dotados de nuevos programas de estudio.

Se aspira aplicar un “ valor agregado” en treinta (30) colegios a nivel nacional, que consiste en incorporar el desarrollo de habilidades para el mundo del trabajo, además de reforzar los aspectos humanistas y académicos, informa el Ministerio de Educación.

Las autoridades de educativas de Costa Rica están empeñadas en actualizar los equipamientos de los Colegios Técnicos Profesionales, y a tales fines han obtenido el financiamiento del BID la OEA y de varios países de Europa, incluyendo España; además de iniciar los arreglos para usar fondos provenientes del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), que permitiría iniciar proyectos de inversión en equipamiento, readecuación de la infraestructura del área técnica y el desarrollo de proyectos productivos que permitan el contacto del estudiante con la realidad productiva.

Por su parte, el INA, desde 1995 inició un proceso de modernización institucional para “atender una serie de exigencias crecientes en materia de productividad y calidad,… también por la necesidad de formar trabajadores polifuncionales, flexibles y con una aptitud hacia el trabajo permanente(15)”.

En el marco del proceso de modernización institucional decidió impulsar la organización del sistema nacional de capacitación, “que es una atribución que está incluida en su ley, pero que el INA nunca había hecho uso de ella”. Ahora procura convertirse en una entidad normadora y ejecutora a la vez. Conforme a este lineamiento, introdujo lo que define como gestión compartida que es una nueva área que pretende fortalecer y asegurar el rol normalizador y de ente rector de la formación profesional. Desde esa área desarrolla el programa de Acreditación, Formación Dual, Centros Colaboradores, Certificación y Compra de Servicios de Capacitación. Para el desarrollo de estos programas se incorpora al sector privado.

También ha definido un ambicioso Programa de Aseguramiento de la Calidad. Con su implementación, esta entidad aspira convertirse en la primera institución de servicios públicos dedicada a la formación profesional en lograr la certificación conforme a la norma ISO-9000-2 (producción y entrega de servicio conforme a las normas) y la ISO-9000-1 que incluye los diseños formativos.

En la República Dominicana, en el marco del Plan Decenal y de la presente gestión (Gobierno Constitucional 1996-2000), como lo anunció la Secretaria de Educación(16), se propone fortalecer la Educación Tecnológica mediante las siguientes acciones:

En relación con la introducción del uso de las computadoras en las escuelas y liceos, el gobierno dominicano ha iniciado un ambicioso programa; que en lo que va de esta gestión más de 20 escuelas y liceos públicos cuentan con laboratorio de Informática. El nuevo curriculum de la educación básica y el nivel medio contempla la enseñanza de la computadora.

Para sustentar la ampliación y mejorar las escuelas técnicas, fomentar nuevas carreras técnicas y crear nuevos politécnicos, en la actualidad el Gobierno está negociando con la Comunidad Económica Europea, vía la Convención de Lomé IV, un proyecto denominado “Fortalecimiento de la Educación Técnica” que contempla el remozamiento de la infraestructura física de 15 politécnicos así como la actualización de los equipamientos, capacitación de los docentes y asistencia técnica.

El INFOTEP por su parte, la “vocación sistémica” empieza a tomarla en serio a partir de los años 90 cuando decide aplicar políticas que se pueden enmarcar en este ámbito. En 1991 decide establecer vínculos más estrecho con centros que estaban en capacidad de ofrecer cursos similares a los que la IFP ofrece. A partir de 1993 define un Programa con Centros Colaboradores que ha permitido aumentar considerablemente su cobertura. En 1995, empieza a ejecutar el Plan Estratégico denominado INFOTEP 2000, cuyo objetivo principal es “integrar y organizar el Sistema Nacional de Formación Ocupacional”.

El Sistema Nacional de Formación Profesional, comprende, según esa Institución lo definió en el referido Plan, “todas las entidades y grupos que tienen Interés Común” con respecto a su misión (otras instituciones de enseñanza públicas y privadas, las empresas, los empleados, los desempleados, etc.).

Para lograr la participación de los demás integrantes, se propuso como meta diseñar un “Plan Nacional de Desarrollo y Coordinación del Sistema Nacional de Formación para el Trabajo” donde todos los integrantes identificaran su rol frente al Sistema y se comprometieran a ejecutar políticas dirigidas a enfrentar las demandas de recursos humanos frente a los desafíos de la competitividad internacional. El rol que se reserva es promover su eficacia, eficiencia y vigilar las normas de calidad de dicho Sistema.

Consecuente con el propósito, promovió y creó en 1995 un “Comité Nacional de Planificación del Sistema de Formación para el Trabajo”. El comité después de celebrar varias sesiones de trabajo, desde mediado de 1997, no ha vuelto a reunirse.

La idea del INFOTEP es interesante, sin embargo, para aplicarla se requiere una fuerte voluntad política y disposición a ceder espacios institucionales considerados tradicionalmente como “propios”, tanto de la Institución Rectora, como de los otros organismos estatales que intervienen en la provisión de este tipo de servicio educativo.

En Honduras el Programa de Educación para el Trabajo, (POCET) planteó la necesidad de una política nacional de formación de recursos humanos con canales complementarios de ejecución; propone la creación y funcionamiento de un Consejo Nacional para la Formación de los Recursos Humanos en el que esté representado el Estado (Secretaría de Educación Pública, de Trabajo y otras), el INFOP y otros agentes de formación profesional y de educación para el trabajo, las universidades, los empresarios y microempresarios y los trabajadores.

Plantea que aunque la “educación para el trabajo” y la “formación profesional” pueden ser percibidas como equivalentes, aunque se diferencian en función de los destinatarios, estrategia y metodología, la entiende complementarias(17). Propone el desarrollo de un Sistema Nacional de Formación Profesional (SINAFOP), y de un Sistema Nacional de Educación para el Trabajo (SINET).

El SINAFOP estaría integrado por el INFOP, por tres tipos de centros de Formación Profesional y las escuelas técnicas que actualmente son administradas y controladas por la Secretaría de Educación Pública. SINAFOP estaría gobernado por el Consejo de Formación de Recursos Humanos.

La propuesta de creación del SINAFOP implica que el INFOP, que actuaría como organismo rector del sistema, requeriría algunas modificaciones en sus funciones y estructuras (desprenderse de tareas de formación profesional, convertir su infraestructura física en Centros Tecnológicos, promover la creación y fortalecimiento de Centros Colaboradores); y del lado de la Secretaría de Educación Pública, las escuelas de educación técnica media pasen a depender del SINAFOP, “quedando a manos de las organizaciones empresariales de cada sector”.

En relación con la Educación para el Trabajo, proponen la organización de un Sistema Nacional de Educación para el Trabajo, SINET, definido como un sistema complementario al de formación profesional que encuentra su razón básica de existencia en los propósitos de Equidad Social. La misión básica del SINET sería cubrir la atención de los segmentos de la población que quedaría desprotegidas por falta de atención del Sistema Nacional de Formación Profesional, desarrollando con esa población un esfuerzo tendiente a proporcionarles una educación básica acelerada, acompañada de una calificación laboral, que no sólo les permita mejorar particularmente su desempeño productivo, sino también participar de manera organizada en procesos de desarrollo local(18).

Los beneficiarios del SINET serían personas jóvenes y adultas, analfabetas, semianalfabetas, o con educación básica incompleta, con escasa o nula calificación para el desempeño de una función productiva. Entre los argumentos para justificar la creación del SINET, se destacan que en 1995, la mitad de la población adulta de Honduras (1,4 millones de personas), carecían de educación primaria (básica) completa. En 1993, el 48% de la población económicamente activa, carecía de empleo o estaba subempleada.

En el caso de Cuba, aunque hay otros organismos estatales que no están vinculados al Ministerio de Educación, la Educación Técnica y la Capacitación Profesional, funciona como un único sistema.

VI Exploración de nuevas Concepciones sobre Formación Profesional basada en Competencias Profesionales

La formación basada en competencias profesionales plantea una revolución del modelo predominante en la educación técnica y la formación profesional en la Región. Las nuevas tecnologías basada en la introducción de la informática y la microelectrónica combinadas con formas radicalmente distintas de organización del trabajo, están generando un nuevo paradigma productivo. Las transformaciones plantean desafíos a los sistemas educativos, y especialmente a los sistemas nacionales de formación profesional (ambos modelos), para formar a los trabajadores y profesionales en capacidad de participar activamente en los nuevos sistemas productivos. A los trabajadores de hoy se les exige una sólida formación general, capacidad de pensamiento teórico-abstracto, capacidad para tomar decisiones, dominio de saberes técnicos y prácticos. Por tanto se requiere de una formación general abstracta y abarcativa y una capacitación técnica amplia(19). La respuesta que están dando los sistemas educativos a estos desafíos, es la formación profesional basada en competencias profesionales.

Algunos de los países incluidos en este trabajo, han empezado un proceso de aproximación a este nuevo modelo, sobre todo desde el ámbito del modelo de formación profesional patrocinado por la IFPs. El caso de Nicaragua es el de mayor avance de los países de la Región.

Desde su creación el INATEC está empeñado en mejorar la calidad de formación profesional a nivel nacional en sus centros de formación. Una de las estrategias utilizadas para impulsar este proceso fue crear comisiones curriculares por especialidad en el Centro de Formación Profesional Nicaragüense Holandés Simón Bolívar. En ese centro se inició la experiencia de transformación curricular en el sector industrial. Al principio utilizó el enfoque de la Formación Modular, pero a partir de 1996, cambiaron al modelo de la Formación Profesional Basada en Competencias.

En 1997 se inicia como proyecto piloto la Formación Profesional Basada en Competencias en Nicaragua, en las especialidades de mecánica automotriz, mecánica industrial, refrigeración industrial, construcción civil y otras. La experiencia ya se ha extendido a otros centros, y según las evaluaciones realizadas, se ha observado un impacto positivo en la aplicación del nuevo modelo. Las autoridades del INATEC reconocen que falta mucho trabajo por hacer. Requieren formar más comisiones curriculares, capacitar docentes y analistas, hasta extenderlo a un modelo normalizado para definir puestos de trabajo basados en competencias laborales.

El INA de Costa Rica, realizó un Seminario sobre Normalización, Formación y Certificación de Competencias, 1996. En 1997 la Junta Directiva de esa Institución acordó “Incorporar como política institucional la Normalización, Formación y Certificación de Competencias Laborales”. Esa decisión se inscribe, según las autoridades en el proceso transformación del Instituto y la modernización de sus programas.

La IFP más antigua de la Región entiende que para lograr el desarrollo tecnológico que exige la globalización económica es necesario “crear un sistema nacional de normalización, formación y certificación basado en unidades de competencia”, que involucre al INA y al Sistema Educativo nacional. El INA ha iniciado una experiencia piloto en el Sector Turismo.(20)

En la República Dominicana, el INFOTEP empezó a introducir el tema en la “III Conferencia sobre el Mejoramiento de la Productividad” celebrada en octubre de 1997(21). A partir de 1998, inició un proceso de difusión interna del nuevo concepto y a prefigurar los cambios que habría que introducir para iniciar una experiencia de formación profesional basada en competencia laboral. Durante el 1998 inició la conversión de las Comisiones Técnicas que se habían creado en el marco de la formación dual, en Comités de Normalización cuyo papel fundamental sería la identificación de las competencias profesionales de las diferentes especialidades, y luego pasar a la fase de normalización. En la actualidad, ha concentrado su esfuerzo en la definición de los programas de estudios para el sector turismo, con punto de partida para organizar la formación en base a competencias profesionales.

Finalmente, a modo de conclusión, deseo repetir la idea que me gustaría dejar como colofón de esta ponencia. En los países de la Región el modelo de Educación Técnica y el modelo de formación profesional, exceptuado los casos de Nicaragua y Cuba, operan como subsistemas desarticulados uno de otros. En los últimos años se han celebrados seminarios, debates, foros y otros eventos sobre la necesidad de articular ambas ofertas. En nuestros respectivos países también se empiezan a abrirse interesantes debates sobre el particular. Existe consenso respecto a la necesidad de que nuestras instituciones de nivel medio y las IFPs “salgan de su endogamia y se vinculen cada vez más a las comunidades en las que están insertas y al mundo de la producción y del trabajo(22)".

Mi proposición en relación con la creación o replanteamiento de los Sistemas Nacionales Formación Profesional, es la siguiente:

Dado que los mercados de bienes y servicios están cambiando, que los productos también se modifican constantemente, que la organización social del trabajo se transforma, y que el trabajo mismo también se modifica, entonces se requiere promover una evolución del paradigma predominante a otro cuyas características sean:

Este nuevo paradigma exige un enfoque renovado de lo que se interpreta por Sistema Nacional de Formación Profesional; es decir, evolucionar de un concepto de sistema integrado por las ofertas claramente segmentadas en de educación técnica dirigida a ocupaciones de nivel medio en el mercado de trabajo y capacitación técnica, dirigida a ocupaciones manuales semicalificadas y calificadas, a un Sistema que permita construir opciones educativas más acordes con las necesidades individuales y sociales de hoy; que permita superar la fragmentación de los modelos imperantes.

Lograr mayores niveles de competitividad internacional de las economías de América Latina con base en el recurso humano, plantea enormes desafíos al liderazgo político, social y a las propias Instituciones proveedoras de los servicios de formación profesional.

Santo Domingo, D.N
Marzo 1999.

Informes Nacionales de Base Consultados

Bibliografía

Notas

(1) Ley General de Educación de la República Dominicana No. 66 de año1997
(2) Ministerio de Educación de la República de Cuba: Enseñanza Media y Trabajo. Procesos de Reformas y Alternativas. Mimeo. La Habana 1988.
(3) Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de Cuba: La Formación Profesional para el Trabajo en Cuba. Mimeo. 1994. Pág. 2
(4) Ibídem. Pág. 8.
(5) El Proyecto fue iniciado en 1990 se prolongó hasta 1996.
(6) . PNUD: Informe sobre el Desarrollo Humano 1996. Ediciones Mundi-Prensa. 1996. P .182/183
(7). Las modalidades son Habilitación, Complementación, Formación Dual y Formación de Maestros Técnicos
(8) Ver: Arnove Robert F.: La Educación como terreno de conflicto: Nicaragua, 1979-1993. Editorial UCA. Managua 1994. Bautista Arrien, Juan: Hacia una Propuesta Educativa Nacional que cuente con el apoyo Estatal y de la Sociedad Civil. Nicaragua: La Educación en los Noventas. Ob. Cit.
(9) De Castilla, Miguel: Nicaragua en sus tres Educaciones. PREAL. Managua, Nicaragua. 1998. Pag.61
(10) Arnove, Robert F. Ob. Cit. Pag. 233
(11) Secretaría de Estado de Educación y Cultura. Dirección General de Adultos: Jornada Nacional de Alfabetización. Documento Base. Mimeo. Santo Domingo, Octubre 1997.
(12) Castro, Abigaíl: Ministra de Educación de la República del El Salvador. En La Historia de la Reforma y la Reforma de la Historia: La Reforma Educativa en marcha de El Salvador”. Mimeo 1999. Pág. 14.
(13) De Castilla Urbina, Miguel: La Educación en Nicaragua bajo el Régimen Neoliberal. En Nicaragua: La Educación en los noventa. Desde el presente… pensando el futuro. UCA/ PREAL. Nicaragua, 1997.
(14) OEI: Sistemas Educativos Nacionales. Costa Rica. Red Quipu. (hpp/www.oei.es)
(15) Quesada, Arnoldo: Las Normas ISO-9000 en los Procesos de Formación Profesional. En Ponencias de la III Conferencia sobre el Mejoramiento de la Productividad. INFOTEP. Santo Domingo, 1998. Pág.61
(16) Ligia Amada Melo de Cardona, Secretaría de Estado de Educación y Cultura: “Situación de la Educación Dominicana. Resultado de una Reforma. Conferencia Magistral ante el 1er. Congreso Internacional de Innovación Educativa”. Santo Domingo. Junio, 1998.
(17) Los autores de la propuesta establecen los puntos coincidentes y las diferencias entre ambas modalidades. Ver Espinoso V., Mario et al: Ob. Cit. Pág. 88.
(18) Ibídem. Pág. 99
(19) Filmus, Daniel: Desafíos Actuales de la Educación en América Latina. En Diálogos Educativos No. 2 FLACSO/PREAL. Programa República Dominicana. Santo Domingo. Septiembre 1998.
(20) En octubre de 1997, en el marco de una Reunión de las IFPs de la Región, celebrada en Santo Domingo, el INA presentó un proyecto cuyo propósito principal es el “Desarrollo de un Sistema de Competencias Laborales en un Sector Productivo en los Países del Istmo Centroamericano y República Dominicana”.
(21) Amargós, Oscar: Modelo de Capacitación Basado en Normas de Competencia. En Ponencias de la III Conferencia sobre Mejoramiento de la Productividad. INFOTEP. Santo Domingo, 1998.
(22) Braslavsky, Cecilia: La Educación Secundaria en el contexto de los cambios en los sistemas educativos latinoamericanos. Revista Iberoamericana de Educación. No. 9. OEI. Madrid, España, 1995

Ponencias del III Seminario
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