OEI

Organización
de Estados
Iberoamericanos


Para la Educación,
la Ciencia
y la Cultura

Formación continuada del profesorado de Ciencias.
Una experiencia en Centroamérica y El Caribe

1.1. Convocatoria

Presentación

La OEI, en el marco del Proyecto IBERCIMA, convocó, una Reunión de Consulta en Sao Paulo Brasil, del 20 al 23 de noviembre de 1995, en la que se discutieron aspectos esenciales de la formación y capacitación permanente del profesorado de ciencias en el nivel medio, a partir de la presentación de ponencias marco y de experiencias significativas que se están produciendo en nuestro área geográfica.

Así mismo, en esa Reunión, los participantes elaboraron recomendaciones para el planteamiento de la formación continuada y permanente del profesorado de ciencias, tanto para los Ministerios de Educación como para las instituciones formadoras de los diferentes países del área.

Se consideró que la formación continuada y permanente es una necesidad prioritaria para el desarrollo de los sistemas educativos de los países de la región y debe ser parte integrante de la tarea profesional de los educadores.

Sin duda, la problemática educativa de los países de Centroamérica presenta ciertos rasgos comunes, dentro de la extraordinaria variedad de modelos educativos existentes en Iberoamérica. Esta circunstancia justifica que se haya planteado la colaboración de la OEI con los Ministerios de Educación de esta subregión para la convocatoria de este Curso de capacitación, el cual ha de servir para tratar de solventar algunas de las dificultades a las que se enfrentan los profesores de Ciencias, y que se han detectado a través de los distintos trabajos elaborados en el marco del Proyecto IBERCIMA.

Un proyecto de esta envergadura intenta dar respuesta a algunas de las dificultades con las que se enfrentan los países de la subregión, que son de difícil solución por un país de manera individual, teniendo en cuenta la necesidad de priorizar la utilización de los recursos humanos y económicos con que se cuenta, para atender al conjunto de las complejas necesidades educativas.

Por estos motivos, y de acuerdo con los distintos Ministerios de Educación de la zona, se decidió llevar a cabo un planteamiento regional para los países de Centroamérica, que a través de un mejor aprovechamiento de los recursos existentes facilite el perfeccionamiento de los profesores de Ciencias de los niveles medio y secundario y colabore en la constitución de una comunidad científica, con una masa crítica suficiente, que traspase los límites de las fronteras nacionales.

Justificación

La creciente comprensión de la necesidad de una formación científico técnica para el conjunto de los ciudadanos (además de la específicamente dirigida a formar científicos) ha hecho que, en la práctica totalidad de los países desarrollados se haya procedido recientemente (o se esté procediendo hoy) a ambiciosos cambios curriculares y a la puesta en marcha de costosos planes de perfeccionamiento del profesorado. Ese proceso afecta hoy también a buen número de países del área iberoamericana.

La investigación educativa ha puesto en evidencia, sin embargo, notables diferencias entre lo perseguido por los diseñadores de currículos y planes de formación continuada y lo que los profesores llevan realmente a la práctica.

Las razones de la inefectividad de las reformas planteadas pueden sintetizarse así: las nuevas propuestas no han tenido en cuenta las concepciones (es decir, las ideas, actitudes, comportamientos …) habituales del profesorado y son presentadas a los profesores por los expertos (diseñadores de currículos o responsables de los cursos de perfeccionamiento) para que las aprendan y apliquen. Pero, del mismo modo que hoy sabemos que un aprendizaje significativo exige tomar en consideración las preconcepciones de los estudiantes, comienza a comprenderse que no es posible una formación efectiva del profesorado si se ignoran las preconcepciones docentes. Más aún: las nuevas propuestas sólo serán asumidas por el profesorado en la medida en que los profesores y profesoras dejen de ser vistos como meros “receptores/aplicadores” de las propuestas de los expertos y se favorezca su participación en la construcción de los nuevos conocimientos didácticos.

De hecho la investigación está mostrando que, si bien es cierto que los profesores tienen concepciones “espontáneas” sobre la ciencia y su enseñanza que constituye un serio obstáculo a la renovación, basta favorecer una reflexión colectiva en torno a cuestiones adecuadas, para que se produzca un distanciamiento crítico respecto a dichas concepciones y se avancen propuestas que van en el mismo sentido de las realizadas por los expertos.

El verdadero obstáculo, pues, no estaría en las preconcepciones docentes, asumidas acríticamente como fruto de una impregnación ambiental, sino en la falta de ocasión para una reflexión que someta a análisis crítico “lo que siempre se ha hecho” y permita concebir otras posibilidades.

La renovación de la enseñanza de las ciencias exige, según lo expuesto, una estrategia de formación del profesorado que dé ocasión a los profesores y profesoras para participar en el cuestionamiento crítico de la práctica habitual y en la elaboración y experimentación de las nuevas propuestas curriculares.

No se trata, claro está, de que cada profesor o grupo de profesores tenga que construir aisladamente, por sí mismo, todos los conocimientos elaborados por la comunidad científica, sino de proporcionarle la ayuda necesaria para que participe en la reconstrucción/apropiación de dichos conocimientos.

Se trata de una propuesta formativa que puede describirse con la metáfora de “los investigadores noveles”, capaces de realizar notables progresos en la medida en que investigan contando con el apoyo de investigadores expertos, es decir, de investigadores que conocen bien la problemática que han de investigar los “noveles” y que pueden darles la retroalimentación adecuada (sin recurrir a una inefectiva transmisión de los conocimientos, sino, al contrario, permitiéndoles replicar trabajos cuyos resultados, en buena medida, ya conocen los expertos).

Esta orientación de la formación del profesorado exige contar con un número creciente de profesores capaces de tutorar a otros colegas y de favorecer su implicación en el tratamiento de los problemas que el proceso de enseñanza/aprendizaje de las ciencias plantea, es decir, capaces de dirigir la actividad de grupos de “investigadores noveles”, al tiempo que ellos mismos siguen afianzando su formación y enriqueciendo su bagaje científico como miembros de una comunidad de investigadores/innovadores en didáctica de las ciencias, en la que se apoyan y a cuyo cuerpo de conocimientos contribuyen a su vez.

Es preciso llamar la atención contra una interpretación de este proyecto como una simple transmisión de propuestas “en cascada”. Insistimos en que el objetivo es potenciar la formación de equipos docentes interconectados (es decir, que formen una auténtica comunidad científica) capaces de abordar colectivamente los problemas que plantea el proceso de enseñanza/aprendizaje de las ciencias. Se trata, pues, de favorecer la preparación de “tutores” en torno a los cuales puedan cohesionarse equipos docentes y que, además, puedan contribuir a la preparación de nuevos tutores.

Ésta es la idea esencial de la propuesta de los planes de lo que algunos han llamado “formación de formadores” (y que quizás sería mejor denominar “formación de dinamizadores” de la formación continuada): comenzar potenciando a profesores que posean ya una buena preparación, poniéndoles en situación de apropiarse activamente del cuerpo de conocimientos disponible hoy en el campo de la didáctica de las ciencias, preparándoles al propio tiempo para jugar el papel de tutores de futuros “investigadores noveles”.

Estructura del curso

Un plan de formación continuada, como el que se propone, tiene como primer requisito cohesionar una comunidad de “dinamizadores” capaces de apoyarse mutuamente en sus tareas de innovación/investigación y, en particular, capaces de preparar e incorporar a nuevos “dinamizadores”. Ello exige un tiempo relativamente extenso de trabajo en común, durante el cual puedan profundizar en la renovación de la enseñanza de las ciencias y, en particular, las estrategias para impulsar la formación continuada del profesorado, al tiempo que se afianzan los vínculos entre los participantes.

De acuerdo con ello, el curso tendrá:

Contenidos del curso

Pese a los pobres resultados de la enseñanza habitual de las Ciencias y a las fundamentadas críticas a las que ha sido sometida, es preciso reconocer que muchos intentos de renovación se han saldado con notorios fracasos. La investigación educativa ha permitido comprender que ello es debido a que un modelo de enseñanza/aprendizaje es algo más que un conjunto de elementos intercambiables y que las innovaciones puntuales no llegan a consolidarse porque acaba primando la coherencia del modelo de transmisión/recepción que subyace en lo que solemos denominar, despectivamente, enseñanza “tradicional” de las Ciencias.

Hoy ya es posible, sin embargo, integrar en un modelo coherente, las distintas aportaciones de la investigación e innovación sobre didáctica de las Ciencias.

De acuerdo con ello, los contenidos de este Curso ofrecerán, en su primera fase presencial, una panorámica global y debidamente fundamentada, de la didáctica de las Ciencias, que cubra desde la introducción de conceptos a la evaluación.

El hilo conductor de esta panorámica lo constituirá la pregunta clave de “qué han de conocer - en su sentido amplio de saber y saber hacer - los profesores de Ciencias para abordar de forma satisfactoria los problemas que la docencia les plantea y poder impartir una enseñanza de calidad”.

Ello dará paso al desarrollo de una serie de módulos que abordarán, en forma de Talleres, los aspectos claves del proceso de enseñanza/aprendizaje de las ciencias, haciendo hincapié en la constitución de un modelo coherente de aprendizaje de las ciencias como investigación - o, si se prefiere, como construcción de conocimientos - capaz de sustituir ventajosamente al de simple recepción de conocimientos ya elaborados.

Perfil de los participantes en el curso

Esta convocatoria va dirigida a aquellos profesores y profesoras de Ciencias (del nivel de Educación Secundaria o Media, 14-18 años) con experiencia docente, que hayan tenido ya ocasión de participar en tareas de innovación y/o investigación en enseñanza de las ciencias, con deseos de contribuir a la renovación de la enseñanza de las ciencias y a la (auto)formación continuada del profesorado.

Las personas interesadas pueden enviar su currículo, detallando, en particular:

Convendría, asimismo, adjuntar una breve justificación de la candidatura: por qué se desea participar en el curso, qué se espera del mismo, etc.

Calendario

Se recibirán candidaturas entre los meses de agosto a octubre en que se hará la selección definitiva para iniciar los trabajos con los participantes en el curso.

En el mes de febrero de 1998 se realizará la primera fase presencial del Curso, a donde deberán asistir todos los participantes, organizada en Talleres para el tratamiento de los problemas fundamentales del proceso de enseñanza/aprendizaje de las Ciencias y para el establecimiento de un plan de trabajo tutorado a realizar en la segunda fase, que tendrá una duración de nueve meses. La tercera fase será de nuevo presencial con una duración aproximada de una semana en la que se dará cuenta del trabajo realizado.

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